Irak rechaza el retorno de los inspectores de la ONU

Bagdad exige el fin del embargo y otras condiciones para permitir que los funcionarios vuelvan a Bagdad. Israel prepara un plan de evacuaciones.

14 Septiembre 2002
WASHINGTON.- Irak no acepta el retorno sin condiciones de los inspectores de armas de la ONU, y le dará una lección a Estados Unidos si se cumplen los planes de ataque del presidente George W. Bush. El viceprimer ministro iraquí, Tarek Aziz, dijo ayer que para que Bagdad acepte el regreso de las inspecciones deberá cumplirse una serie de condiciones, entre ellas el fin del embargo que desde hace más de diez años pesa sobre el país.
Además, señaló que la reanudación de las inspecciones del desarme no detendrá los planes de Bush, a quien acusó de mentir al mundo sobre la presunta capacidad nuclear y de armas químicas iraquí. Aziz aseguró que Irak se está preparando para lo peor, y advirtió que su país atacará a Israel de una manera tan terrible que jamás olvidará, en caso de que Tel Aviv participe de una eventual invasión militar estadounidense. Israel preparó ayer un plan de evacuación masiva de ciudades que podrían ser blanco de los misiles iraquíes.

Bush acelera a fondo
La postura desafiante de Bagdad aceleró a fondo la ofensiva estadounidense. Bush exigió a la ONU que se defina sobre el problema iraquí "en días, no en semanas y, mucho menos, en meses".
Paralelamente, aumentó la presión diplomática y logró que los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU -EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Rusia y China- acuerden imponer un plazo para que Irak acceda a recibir nuevamente a los inspectores de armas.
Mientras, los Estados árabes tratan de salvar lo que todavía se puede salvar. Si bien el dictador iraquí no es muy querido entre los líderes árabes, estos temen que un ataque estadounidense suma a la región en un torbellino de caos y fanatismo. Ayer, Egipto y Jordania exhortaron a Bagdad a que acepte el regreso inmediato de los inspectores. (TELAM-SNI/AFP)

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