01 Septiembre 2006 Seguir en 
Los dueños y los encargados de negocios de las primeras cuadras de 9 de Julio y de Congreso se manifestaron en contra de la apertura de un mercado de pulgas en un local que tiene salida para ambas calles, porque aseguran que la actividad dará muy mal aspecto a la zona turística.
“No nos competirán, porque la mercadería que venden ellos no es la misma que venden los negocios de la cuadra. El tema es que será perjudicial para el turismo. No hay problemas con que se los saque del microcentro, pero no creo que este sea el lugar adecuado para que trabajen”, sostuvo Noemí Ponce, encargada de un negocio de ropa artesanal. “Es una medida desencontrada entre el Gobierno y la Municipalidad, justo cuando se intenta jerarquizar la zona con el Paseo de la Independencia”, lamentó Carlos Falci, dueño de una agencia de quiniela.
“No nos causa ninguna gracia que en la zona se instale un mercado de pulgas”, dijo Melania Rossi, gerenta de una agencia de turismo. La única comerciante que se manifestó a favor de la instalación de los “ambulantes” en la cuadra fue Ana Bachoer, de un negocio de venta de calzados y carteras, aunque expresó sus reservas. “Todos tienen derecho a trabajar. Yo, probablemente, venda menos, pero esas personas seguirán trabajando y no saldrán a robar. Lo que sí, exijo que paguen impuestos, igual que nosotros”, aseveró.
“No nos competirán, porque la mercadería que venden ellos no es la misma que venden los negocios de la cuadra. El tema es que será perjudicial para el turismo. No hay problemas con que se los saque del microcentro, pero no creo que este sea el lugar adecuado para que trabajen”, sostuvo Noemí Ponce, encargada de un negocio de ropa artesanal. “Es una medida desencontrada entre el Gobierno y la Municipalidad, justo cuando se intenta jerarquizar la zona con el Paseo de la Independencia”, lamentó Carlos Falci, dueño de una agencia de quiniela.
“No nos causa ninguna gracia que en la zona se instale un mercado de pulgas”, dijo Melania Rossi, gerenta de una agencia de turismo. La única comerciante que se manifestó a favor de la instalación de los “ambulantes” en la cuadra fue Ana Bachoer, de un negocio de venta de calzados y carteras, aunque expresó sus reservas. “Todos tienen derecho a trabajar. Yo, probablemente, venda menos, pero esas personas seguirán trabajando y no saldrán a robar. Lo que sí, exijo que paguen impuestos, igual que nosotros”, aseveró.
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