01 Septiembre 2006 Seguir en 
El Gobierno provincial le prestará plata a la Municipalidad de la capital para que alquile un inmueble de 9 de Julio 72 y otro de Congreso 77 (ambos serán conectados) para que allí trabajen los vendedores ambulantes, es decir, para que allí se trasladen los puestos callejeros que venden hoy -sin pagar ningún impuesto- ropa, encendedores, anteojos de sol y hasta discos truchos.
Así lo establecieron ayer, mediante la aprobación de una ordenanza, los concejales peronistas Carlos Assán, Oscar Cano, Juan Carlos Mamaní, Gloria Díaz, Armando Cortalezzi, José Miranda, Eloy del Pino, Ramón Cano y Carolina Vargas Aignasse (autora del proyecto); el radical Gustavo Usandivaras; y Hugo Danesi (Concertación para la Democracia). Acerca del traslado efectivo de los ambulantes aún no hay precisiones: no se sabe cuándo se irán del microcentro, ni si se irán todos o se permitirá que permanezcan algunos por cuadra. Lo que hicieron los ediles oficialistas fue ratificar un convenio entre el ministro de Seguridad, Mario López Herrera, y el intendente Domingo Amaya. El gobernador José Alperovich ya había firmado un decreto autorizando el libramiento de $ 246.000 para dárselos a la Municipalidad (en concepto de anticipo financiero a descontarse por coparticipación federal), para que se pague la locación hasta fin de año de los inmuebles contiguos (cuyo dueño es Francisco José Lami Hernández).
Sin embargo -según informes que tienen en sus manos los concejales- la Contaduría municipal observó que de ese monto habrá un remanente de $ 41.000, que no tienen asignación. El alquiler de los locales le costará al municipio $ 29.000 los primeros meses del contrato de cinco años, y $ 46.000 los últimos meses. El Tribunal de Cuentas, asimismo, observó que no es legal usar fondos públicos para alquilar un local para terceros, en este caso, los "vendedores ambulantes".
Los dos locales, por otra parte, se encuentran muy deteriorados. En el de la calle 9 de Julio (1.200 m2) opera hoy una playa de estacionamiento y funcionaba el cine Candilejas, y en el de la Congreso (600 m2) también hay un estacionamiento, pero a cielo abierto. Ambos serán unificados para formar un mercado de pulgas, como el del ex Mercado Persia. La diferencia es que, en este caso, los ambulantes venderán su mercadería a menos de una cuadra de la Casa Histórica (cuyo entorno fue recientemente revalorizado), al lado de los museos Timoteo Navarro y de Arte Sacro y a una cuadra de la plaza Independencia y del Ente Provincial Tucumán Turismo.
Precisamente, la ubicación de los puesteros allí es cuestionada, no sólo por los dueños de comercios de la zona (ver "Los comerciantes no quieren"), sino también por el mismo Sindicato de Vendedores Ambulantes. "El local está alejado del centro comercial y necesita remodelaciones", dijo a LA GACETA el secretario general del sindicato, Luis Lobo. El dirigente propuso, en cambio, que el Estado les pague el alquiler de otros dos locales: uno en Maipú al 100 y otro en Mendoza al 700. Asimismo, repudió que se impulse la erradicación total de los ambulantes del microcentro porque -asegura- "hay ordenanzas que avalan la actividad de venta callejera".
"No negociaremos la erradicación total porque se perderá el espíritu de la venta ambulante. Queremos que haya tres vendedores por cuadra", dijo Lobo.
Así lo establecieron ayer, mediante la aprobación de una ordenanza, los concejales peronistas Carlos Assán, Oscar Cano, Juan Carlos Mamaní, Gloria Díaz, Armando Cortalezzi, José Miranda, Eloy del Pino, Ramón Cano y Carolina Vargas Aignasse (autora del proyecto); el radical Gustavo Usandivaras; y Hugo Danesi (Concertación para la Democracia). Acerca del traslado efectivo de los ambulantes aún no hay precisiones: no se sabe cuándo se irán del microcentro, ni si se irán todos o se permitirá que permanezcan algunos por cuadra. Lo que hicieron los ediles oficialistas fue ratificar un convenio entre el ministro de Seguridad, Mario López Herrera, y el intendente Domingo Amaya. El gobernador José Alperovich ya había firmado un decreto autorizando el libramiento de $ 246.000 para dárselos a la Municipalidad (en concepto de anticipo financiero a descontarse por coparticipación federal), para que se pague la locación hasta fin de año de los inmuebles contiguos (cuyo dueño es Francisco José Lami Hernández).
Sin embargo -según informes que tienen en sus manos los concejales- la Contaduría municipal observó que de ese monto habrá un remanente de $ 41.000, que no tienen asignación. El alquiler de los locales le costará al municipio $ 29.000 los primeros meses del contrato de cinco años, y $ 46.000 los últimos meses. El Tribunal de Cuentas, asimismo, observó que no es legal usar fondos públicos para alquilar un local para terceros, en este caso, los "vendedores ambulantes".
Los dos locales, por otra parte, se encuentran muy deteriorados. En el de la calle 9 de Julio (1.200 m2) opera hoy una playa de estacionamiento y funcionaba el cine Candilejas, y en el de la Congreso (600 m2) también hay un estacionamiento, pero a cielo abierto. Ambos serán unificados para formar un mercado de pulgas, como el del ex Mercado Persia. La diferencia es que, en este caso, los ambulantes venderán su mercadería a menos de una cuadra de la Casa Histórica (cuyo entorno fue recientemente revalorizado), al lado de los museos Timoteo Navarro y de Arte Sacro y a una cuadra de la plaza Independencia y del Ente Provincial Tucumán Turismo.
Precisamente, la ubicación de los puesteros allí es cuestionada, no sólo por los dueños de comercios de la zona (ver "Los comerciantes no quieren"), sino también por el mismo Sindicato de Vendedores Ambulantes. "El local está alejado del centro comercial y necesita remodelaciones", dijo a LA GACETA el secretario general del sindicato, Luis Lobo. El dirigente propuso, en cambio, que el Estado les pague el alquiler de otros dos locales: uno en Maipú al 100 y otro en Mendoza al 700. Asimismo, repudió que se impulse la erradicación total de los ambulantes del microcentro porque -asegura- "hay ordenanzas que avalan la actividad de venta callejera".
"No negociaremos la erradicación total porque se perderá el espíritu de la venta ambulante. Queremos que haya tres vendedores por cuadra", dijo Lobo.
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