10 Septiembre 2002 Seguir en 
NUEVA YORK.- Los reclamos de justicia resonarán mañana en todo el territorio estadounidense, cuando se conmemore el primer aniversario del peor atentado terrorista contra un país que se sentía invulnerable.
Cuando Nueva York aún esté en silencio, por la mañana, Mick Cowan, residente de Manhattan, estará camino a la montaña. "No soporto la idea de estar en la ciudad", dijo el joven, uno de los tantos neoyorquinos que se sienten confundidos por el aniversario y dudan acerca de lo que sentirán en este día, que se prevé cargado de emoción.
Hace uno año, dos Boeing (757 y 767) de American Airlines se estrellaron contra las Torres Gemelas, en el World Trade Center, símbolo del poderío económico de Estados Unidos. Otro avión impactó contra el Pentágono, en Washington, y un cuarto fue desviado y cayó en Pennsylvania. Las cuatro aeronaves habían sido secuestradas por terroristas islámicos, de la red Al Qaeda, que lidera el millonario saudí Osama Bin Laden.
La evocación comenzará temprano con una procesión de gaiteros y tambores desde los cinco distritos de Nueva York hasta la Zona Cero, como se denomina el predio donde estaban las Torres Gemelas. Un minuto de silencio y un discurso del presidente George W. Bush, con la estatua de la Libertad como escenario de fondo, también formarán parte de las conmemoraciones. Los esfuerzos oficiales por encontrar un equilibrio entre la necesidad de evocar y la de preservar la cotidianeidad generaron diversas opciones. Habrá oraciones, procesiones, conciertos, teatro, cine, en todos los rincones del país, en homenaje a las más de 3.000 personas que murieron como consecuencia de los atentados.
Para algunos será un momento de recuerdos dolorosos; para otros, un período de esperanza y de reconstrucción. Pero pocos estadounidenses podrán quitar de sus mentes la persistente idea de que el 11 de setiembre de 2001 fue sólo el comienzo de una nueva pesadilla terrorista.
Los ataques dieron paso a una guerra contra el terrorismo, aún inconclusa. Las fuerzas estadounidenses lograron desmantelar la base de Al Qaeda en Afganistán y derrocar al gobierno talibán que la apoyaba. Pero Bin Laden continúa con paradero desconocido y muchos combatientes de su red siguen activos.
En el día de hoy muchos estadounidenses participarán de los eventos; otros se reunirán con familiares y amigos y otros dirán que prefieren estar a solas o incluso, como Cowan, evitarán estar en la ciudad. Millones de personas irán a trabajar ya que se rechazó la propuesta de declarar feriado el 11 de setiembre. Se lo decretó "Día patrio" nada más.
Marie Barbasa, de 80 años, quien perdió a su hija y a su hermana, asistirá a las ceremonias en el lugar del ataque, donde se leerán los nombres de las 2.801 personas que murieron allí. "La lectura de los nombres será hermosa. La gente debería ver eso y darse cuenta de lo que nos provocó. Es algo que nadie debería olvidar", dijo. (AFP)
Bush busca respaldo
La Casa Blanca indicó que el presidente Bush, quien enfrenta una caída en el apoyo a su política exterior, aprovechará el discurso de mañana para preparar a la opinión pública respecto de su postura en contra de Irak. Se espera que el aniversario de los atentados reavive el respaldo internacional que tenía Washington después de los ataques terroristas. (AFP)
Temor en las Bolsas
Las Bolsas europeas, golpeadas duramente por los atentados, se preparan para revivir mañana una jornada angustiosa con los recuerdos del horror y el temor a nuevos ataques terroristas. "Aquí la tensión es manifiesta. Hace días que las Bolsas están nerviosas", dijo un analista en Francfort. "Sentiremos alivio cuando el 11 de setiembre quede atrás", agregó. (AFP)
Cuando Nueva York aún esté en silencio, por la mañana, Mick Cowan, residente de Manhattan, estará camino a la montaña. "No soporto la idea de estar en la ciudad", dijo el joven, uno de los tantos neoyorquinos que se sienten confundidos por el aniversario y dudan acerca de lo que sentirán en este día, que se prevé cargado de emoción.
Hace uno año, dos Boeing (757 y 767) de American Airlines se estrellaron contra las Torres Gemelas, en el World Trade Center, símbolo del poderío económico de Estados Unidos. Otro avión impactó contra el Pentágono, en Washington, y un cuarto fue desviado y cayó en Pennsylvania. Las cuatro aeronaves habían sido secuestradas por terroristas islámicos, de la red Al Qaeda, que lidera el millonario saudí Osama Bin Laden.
La evocación comenzará temprano con una procesión de gaiteros y tambores desde los cinco distritos de Nueva York hasta la Zona Cero, como se denomina el predio donde estaban las Torres Gemelas. Un minuto de silencio y un discurso del presidente George W. Bush, con la estatua de la Libertad como escenario de fondo, también formarán parte de las conmemoraciones. Los esfuerzos oficiales por encontrar un equilibrio entre la necesidad de evocar y la de preservar la cotidianeidad generaron diversas opciones. Habrá oraciones, procesiones, conciertos, teatro, cine, en todos los rincones del país, en homenaje a las más de 3.000 personas que murieron como consecuencia de los atentados.
Para algunos será un momento de recuerdos dolorosos; para otros, un período de esperanza y de reconstrucción. Pero pocos estadounidenses podrán quitar de sus mentes la persistente idea de que el 11 de setiembre de 2001 fue sólo el comienzo de una nueva pesadilla terrorista.
Los ataques dieron paso a una guerra contra el terrorismo, aún inconclusa. Las fuerzas estadounidenses lograron desmantelar la base de Al Qaeda en Afganistán y derrocar al gobierno talibán que la apoyaba. Pero Bin Laden continúa con paradero desconocido y muchos combatientes de su red siguen activos.
En el día de hoy muchos estadounidenses participarán de los eventos; otros se reunirán con familiares y amigos y otros dirán que prefieren estar a solas o incluso, como Cowan, evitarán estar en la ciudad. Millones de personas irán a trabajar ya que se rechazó la propuesta de declarar feriado el 11 de setiembre. Se lo decretó "Día patrio" nada más.
Marie Barbasa, de 80 años, quien perdió a su hija y a su hermana, asistirá a las ceremonias en el lugar del ataque, donde se leerán los nombres de las 2.801 personas que murieron allí. "La lectura de los nombres será hermosa. La gente debería ver eso y darse cuenta de lo que nos provocó. Es algo que nadie debería olvidar", dijo. (AFP)
Bush busca respaldo
La Casa Blanca indicó que el presidente Bush, quien enfrenta una caída en el apoyo a su política exterior, aprovechará el discurso de mañana para preparar a la opinión pública respecto de su postura en contra de Irak. Se espera que el aniversario de los atentados reavive el respaldo internacional que tenía Washington después de los ataques terroristas. (AFP)
Temor en las Bolsas
Las Bolsas europeas, golpeadas duramente por los atentados, se preparan para revivir mañana una jornada angustiosa con los recuerdos del horror y el temor a nuevos ataques terroristas. "Aquí la tensión es manifiesta. Hace días que las Bolsas están nerviosas", dijo un analista en Francfort. "Sentiremos alivio cuando el 11 de setiembre quede atrás", agregó. (AFP)







