17 Agosto 2006 Seguir en 
Poder comprar una casa sin necesidad de tener ahorrado un solo peso, aunque con capacidad para pagar una cuota, es el sueño de cualquier inquilino. Y ese imaginario se disparó en la cabeza de millones de personas cuando Felisa Miceli hizo ayer el anuncio en presencia del presidente Néstor Kirchner.Pero la mayoría de esas mismas personas carece de ingresos suficientes para obtener un crédito hipotecario. El plan no ataca el problema principal de los créditos: el valor de las cuotas en relación con los salarios.
Por una propiedad de 60.000 dólares se tiene que pagar una cuota de $ 1.900 o $ 2.000 por mes a 20 años de plazo, según las líneas vigentes, por lo que desde el sector inmobiliario se pide seguir trabajando en el tema de las tasas de interés.
En la actualidad, la relación cuota/ingreso no puede superar el 30%. Para un préstamo de $ 100.000, a 10 años, hay que contar con un ingreso de $ 4.500 y pagar una cuota de unos $ 1.500. El riesgo es que esta medida termine subiendo el precio de las propiedades por aumento de la demanda. (NA)






