TIRO, Líbano.- Aviones de guerra israelíes arrojaron panfletos, en los que se advertía a los refugiados que no vuelvan a sus casas en el sur del Líbano hasta que el Ejército libanés y la fuerza pacificadora de la ONU no se hayan desplegado en la región. “Por su seguridad, les advertimos que no se dirijan al sur mientras el ejército libanés y la fuerza internacional no sean desplegados”, indica el comunicado. Tanto Israel como Hezbollah evitaron, no obstante, cualquier escalada de violencia en las últimas horas, situación que despierta esperanzas de que será respetada la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que llamó al cese del fuego luego de 33 días de guerra no declarada.
Decenas de miles de refugiados volvieron al sur del Líbano desde el lunes, cuando empezó a regir la tregua.
Las agencias de ayuda humanitaria intentaban ayer abrirse paso por las carreteras dañadas por los bombardeos y atestadas de refugiados, para asistir a las personas que habían quedado heridas o atrapadas por la guerra.
ConvoyesPor primera vez desde el comienzo del conflicto, grandes convoys que transportaban ayuda humanitaria partieron desde el puerto sureño de Tiro hacia poblados que habían quedado aislados por los combates. “Necesitan ayuda los que salen y los que están llegando”, dijo Christopher Stokes, vocero de Médicos Sin Fronteras en el Líbano. Además, decenas de miles de familias que regresaron no tienen dónde vivir. “Necesitan comida, refugio y otras cuestiones básicas para sobrevivir”, agregó Stokes. Muchos volvieron a sus pueblos y encontraron cráteres donde alguna vez estuvieron sus casas y, en algunos casos, con los cuerpos de algunos miembros de la familia aún bajo los escombros. Al menos 1.100 personas, en su mayoría civiles, murieron en el Líbano durante la guerra provocada por una incursión transfronteriza de Hezbollah el 12 de julio, en la que secuestraron a dos soldados israelíes y mataron a otros ocho. Del lado israelí fallecieron 157 personas, en su mayoría militares.
Movimientos militaresSe estima que el fortalecimiento masivo de la misión de la ONU en Líbano (Unifil) tendrá lugar mañana en Nueva York. Varios países se mostraron dispuestos al envío de soldados, tanques, helicópteros y embarcaciones a Cercano Oriente. La señal de salida podría concretarse durante la conferencia de oferentes de tropas del secretario general de la ONU, Kofi Annan. Francia asumiría la conducción de una avanzada de 3.500 cascos azules bien equipados para crear confianza y proporcionarle a Unifil los medios para implementar la resolución 1.701 del Consejo de Seguridad de la ONU adoptada el viernes. Esta resolución contempla el despliegue de 15.000 tropas libanesas y de otras tantas internacionales en el sur del Líbano, y exige también el desarme de Hezbollah. El ejército libanés comenzará mañana su despliegue al sur del río Litani. Mientras, el Ejército israelí se repliega lentamente hacia la frontera. (DPA-Reuter)
Aportes del lector
Mañana inciertoEl papa Juan Pablo II nos dejó una hermosa encíclica sobre la guerra y la paz. “La paz no es una mera ausencia de la guerra, ni se reduce al solo equilibrio de fuerzas contrarias, ni nace de un dominio despótico, sino que con toda propiedad se llama obra de la justicia. Es el fruto de un orden puesto en la sociedad humana por su Divino Fundador, y encomendado a los hombres que ambicionan realizar una justicia más perfecta. Sepan los hombres de nuestros tiempos que habrán de dar estrecha cuenta de sus acciones bélicas, pues de sus decisiones de hoy depende el porvenir de nuestros hijos en un mañana incierto”.
Paola Andrea Peralta
Rondeau 941
La paz de la desproporciónQuiero rescatar algunas frases del artículo de Alicia Dujovne Ortiz, publicado por el diario La Nación. “Quienes amamos a Israel tenemos el derecho afectivo de pedirle que detenga el fuego y acepte el canje (de prisioneros)”. “Desde cualquier lugar del planeta salta a la vista que no hay muralla ni bombardeo capaces de terminar con un adversario hambreado, humillado y ofendido. Los que aprovechan esa desesperación para atizar el odio no son interlocutores válidos”. “Ojalá que la paz adopte el nombre que esta guerra no se atreve a inventar: la paz de la desproporción”.
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