Hallan sangre humana en el departamento de las dos detenidas

Las pesquisas se concentraron en el interior de la vivienda, la terraza, el sótano y el garaje del edificio, donde hay una baulera, dijeron fuentes de la investigación. Fernández, quien cumple arresto domiciliario, fue sometida a una evaluación psicológica.

15 Agosto 2006
Restos de sangre presumiblemente humana fueron encontrados en diferentes lugares de la casa donde viven las dos mujeres detenidas imputadas por la desaparición de la docente Beatriz Argañaraz, se informó esta noche.

A raíz de este hallazgo, los representantes legales de la familia Argañaraz, solicitarán a la Justicia que se traslade de la casa a Nélida Fernández, quien cumple arresto domiciliario en el lugar, donde convive con la otra detenida, Susana Acosta, para que no sea modificado el escenario.

Con las pruebas encontradas también solicitarán la prisión preventiva de Fernández y Acosta, según adelantó a Télam el abogado Carlos Picón.

Las manchas hemáticas aparecieron en el marco de la puerta del baño, en el respaldo de una cama y en una valija, informó esta noche a Télam el mencionado letrado, al concluir las tareas que se desarrollaron durante casi 10 horas.

La prueba se hizo con "Luminol" y un test especial para determinar si la sangre encontrada es humana y los resultados, según fuentes confiables, fueron positivos, según se informó.

En el lugar trabajaron peritos de la División Policía Científica de Policía Federal y agentes especializados de la policía local que, además, secuestraron algunos casetes de audio, ropa y otros elementos.

La casa de las dos mujeres detenidas como sospechosas de la desaparición de Argañaraz, fue allanada hoy por orden de la fiscal que investiga el hecho.

La diligencia, de la que participó la fiscal Adriana Giannoni, comenzó esta mañana en la casa ubicada en la calle Catamarca al 100, en la capital tucumana, y finalizó alrededor de las 21.

Las muestras colectadas en la casa de las ex religiosas acusadas se suman a las obtenidas en el Ford Orion de ambas, cuyos resultados se esperan para mañana.

En el caso del automóvil, los voceros informaron que se encontraron máculas de sangre en el baúl y en el asiento trasero, por lo que se busca establecer si tienen compatibilidad con la de la maestra desaparecida.

Para la fiscal Giannoni la pista más firme es que a la desaparición de la maestra están vinculadas Fernández y Acosta, ésta última compañera de trabajo de Argañaraz y aparentemente rival en lo laboral.

La mujeres fueron detenidas luego de que se estableciera que fueron las últimas en mantener contacto telefónico con la docente y que presentaban lesiones en su cuerpo. La desaparición de la docente, registrada el 31 de julio pasado, mantiene movilizada a toda la policía y en las últimas horas derivó en debates de nuevos proyectos en la legislatura tucumana.

La maestra vivía en una casa de El Manantial, localidad ubicada en la periferia de la capital provincial, junto a Julio Navarro, con quien mantenía una relación sentimental, quien también es objeto de investigación por parte de la Justicia.

El 31 de julio último, Argañaraz salió de la casa poco después de las 6.00 para tomar un ómnibus de la línea 103 rumbo a su trabajo, pero nunca llegó.

Algunos testigos aseguran que la docente tomó el colectivo de la línea 103 y se bajó en la esquina de La Madrid y Alem, donde habría subido a un auto Fiat Duna blanco, presumiblemente un remís. (Télam).