La Justicia ordenó que se profundice la pesquisa en torno de la casa de las detenidas

Vecinos dijeron a LA GACETA que observaron a Betty en la prefabricada de Villa del Parque. No se descarta que sean citados a declarar en Tribunales.

VIGILANCIA. Desde hace ocho días la casa de El Cadillal está custodiada.  LA GACETA / HECTOR PERALTA
VIGILANCIA. Desde hace ocho días la casa de El Cadillal está custodiada. LA GACETA / HECTOR PERALTA
15 Agosto 2006
La pista de El Cadillal generó sorpresas en Tribunales. La fiscal Adriana Giannoni decidió que se investigue la versión que indica que Angela Beatriz Argañaraz fue vista junto con un hombre y con las dos únicas detenidas en la vivienda que estas últimas poseen en el barrio Villa del Parque, de esa localidad.
A raíz de la publicación de ayer de LA GACETA, los policías comenzaron a realizar averiguaciones para tratar de identificar a todos los vecinos de Nélida del Valle Fernández y Susana Acosta, y no se descarta que sean citados a declarar en los próximos días. Según el testimonio de al menos cinco personas, Betty visitó ese domicilio en varias oportunidades.
Siempre de acuerdo con las versiones que fueron publicadas ayer, la docente estuvo acompañada por un hombre “alto y medio gordito”, y en la casa fue visto también un Fiat Uno blanco estacionado.
La fiscal ordenó a la Policía que realice una profunda investigación en Villa del Parque, para recabar mayor información sobre este tema. Sucede que, hasta el momento, ni las detenidas, ni los familiares de la maestra habían informado que Argañaraz hubiera estado en esa casa y, mucho menos, acompañada por un hombre.
Por ahora, ante la Justicia sólo declaró el jardinero que trabajaba en la casa de Fernández y de Acosta. Este, según trascendió, señaló que no conocía a la docente y que a las únicas personas que había visto en esa casa eran las detenidas y la hija de una de ellas.
Estos elementos, según coincidieron en señalar varias fuentes consultadas por nuestro diario, refuerzan la hipótesis de que el caso tiene un tinte pasional.
Ante este panorama, la pesquisa apunta a dar con el paradero del supuesto acompañante de Betty. La tarea no resultará sencilla, puesto que la docente se caracterizaba por ser muy reservada en su vida privada.
Julio César Navarro, el ex novio de la maestra, y sus familiares negaron que Argañaraz haya estado vinculada sentimentalmente con alguien.
Sin embargo, ante la fiscal Giannoni y el secretario Ernesto Baaclini, un hombre, cuyo nombre no trascendió, reconoció haber mantenido una relación con ella, aunque dijo que había terminado hace algunos meses.
Navarro, en su declaración testimonial, informó que la docente recibía llamados telefónicos de hombres en su casa desde hace más de un año, y agregó que en una oportunidad ella llegó hasta el domicilio que ambos comparten en El Manantial acompañada por un hombre, al que no pudo identificar.
Por ese motivo, los investigadores decidieron redoblar los esfuerzos para tratar de identificar al conductor del Fiat Uno al que, según los testigos, Betty subió el 31 de julio en la esquina de Lavalle y Alem, tras lo cual no se la vio más.
Uno de los caminos que decidieron seguir los pesquisas es realizar pericias a la computadora que secuestraron de su domicilio. Si bien es cierto que Navarro asegura que Argañaraz no sabía mandar mails, al menos una testigo aseguró ante la Justicia que estaba capacitada para hacerlo.