10 Agosto 2006 Seguir en 
Lima.- La afirmación del presidente Alan García de que introducir la pena de muerte para violadores asesinos de niños no implica que el país denuncie el Pacto de San José, de Derechos Humanos, añadió hoy nuevos elementos de polémica en el Perú respecto a la idea que impulsa el mandatario.
Juristas como Aníbal Quiroga afirman que la pena de muerte fue abolida en el Perú en la Constitución de 1979 -reemplazada después por la de 1993-, por lo que volver a incluirla sí implica denunciar el Pacto de San José, a pesar de que García aseguró anoche que eso no es así.
Según la interpretación del presidente, el Perú no abolió la penacapital, pues esta se mantiene vigente aunque sólo por traición a la patria durante guerra externa, por lo que "sólo bastaría reemplazar" ese motivo por el de la violación y asesinato de niños para que se pueda aplicar sin necesidad de que el país salga del sistema interamericano de Derechos Humanos.
El presidente peruano está empeñado en cumplir con la que fuerauna de sus promesas de campaña electoral. La idea de castigar con la muerte a quienes cometan violaciones de menores que terminen con el fallecimiento de la víctima cuenta con respaldo de amplios sectores de la población, debido a la persistencia de esa figura criminal en el Perú.
En medio del intenso debate, diversos actores políticos, como elparlamentario opositor Víctor Andrés García Belaunde, afirman que el gobierno usa el tema como un elemento de distracción, mientras otros, como el activista de Derechos Humanos Miguel Jugo, afirman que se trata de una maniobra demagógica para "agradar al pueblo".
García anunció que buscará la implantación de la pena de muertepara violadores y asesinos de niños ya sea mediante una ley que modifique la Constitución vía el Congreso o mediante un referéndum. (DPA).101452 GMT Aug 06
Juristas como Aníbal Quiroga afirman que la pena de muerte fue abolida en el Perú en la Constitución de 1979 -reemplazada después por la de 1993-, por lo que volver a incluirla sí implica denunciar el Pacto de San José, a pesar de que García aseguró anoche que eso no es así.
Según la interpretación del presidente, el Perú no abolió la penacapital, pues esta se mantiene vigente aunque sólo por traición a la patria durante guerra externa, por lo que "sólo bastaría reemplazar" ese motivo por el de la violación y asesinato de niños para que se pueda aplicar sin necesidad de que el país salga del sistema interamericano de Derechos Humanos.
El presidente peruano está empeñado en cumplir con la que fuerauna de sus promesas de campaña electoral. La idea de castigar con la muerte a quienes cometan violaciones de menores que terminen con el fallecimiento de la víctima cuenta con respaldo de amplios sectores de la población, debido a la persistencia de esa figura criminal en el Perú.
En medio del intenso debate, diversos actores políticos, como elparlamentario opositor Víctor Andrés García Belaunde, afirman que el gobierno usa el tema como un elemento de distracción, mientras otros, como el activista de Derechos Humanos Miguel Jugo, afirman que se trata de una maniobra demagógica para "agradar al pueblo".
García anunció que buscará la implantación de la pena de muertepara violadores y asesinos de niños ya sea mediante una ley que modifique la Constitución vía el Congreso o mediante un referéndum. (DPA).101452 GMT Aug 06







