Israel amplía la ofensiva terrestre

El gobierno de Olmert autorizó la extensión del avance por tierra, y los ataques aéreos y navales a gran escala. Se libran encarnizados combates en el sur. Hezbollah pidió a los árabes residentes en Haifa que se alejen de la ciudad.

MASACRE. Los nueve miembros de una familia murieron durante una incursión aérea en los suburbios del sur de la capital libanesa. AFP
MASACRE. Los nueve miembros de una familia murieron durante una incursión aérea en los suburbios del sur de la capital libanesa. AFP
10 Agosto 2006
BEIRUT.- Milicianos de Hezbollah y soldados israelíes entablaron ayer encarnizados combates en enclaves estratégicos en el sur del Líbano, en lo que se interpretó como el preludio de una nueva fase, más violenta, de la guerra que libran ambos bandos desde hace un mes. Quince soldados y 40 guerrilleros murieron en combate en distintos puntos del sur del Líbano. La guerrilla pidió a los árabes residentes en Haifa que se retiren de la zona, porque será objetivo de un ataque con cohetes. Paralelamente, el líder de esta organización libanesa, Hassan Nasrallah, advirtió a los israelíes que la tierra libanesa se convertirá en el cementerio de todas las tropas invasoras israelíes.

Resoluciones del gabinete
El Ejército comenzó anoche a operar en una zona de la denominada "franja de seguridad", en el sur del Líbano, en la antesala de la ofensiva general que autorizó ayer el gobierno del primer ministro Ehud Olmert. Según voceros israelíes, el plan es llegar con las tropas hasta el río Litani, a 20 kilómetros de la frontera, con apoyo aéreo y naval. Además del avance de las fuerzas terrestres, el gabinete resolvió exigir a Beirut la puesta en libertad inmediata e incondicional de los dos soldados capturados el 12 de julio por Hezbollah, como requisito previo a un alto al fuego. También se decidió exigir la aplicación de la resolución 1.559 del Consejo de Seguridad de la ONU, que incluye el despliegue de tropas regulares libanesas en el sur de ese país, el despliegue de una fuerza multinacional y un embargo a la transferencia de armas a Hezbollah.

Cambio de mando
Desde que se iniciaron las hostilidades, 82 militares y 36 civiles israelíes murieron en combate y en ataques de cohetes disparados por Hezbollah, respectivamente. La cifra oficial de civiles fallecidos en el Líbano superó ayer largamente el millar, después de que otras nueve personas murieron en diferentes bombardeos.
El ejército israelí dijo también que ha causado unas 480 bajas a Hezbollah. Sin embargo, los resultados obtenidos en el campo militar no son satisfactorios, al punto que Olmert decidió efectuar drásticos cambios en la cúpula militar, para darle mayor ímpetu a la ofensiva. "Queremos resultados", dijo una fuente del gobierno. Anoche, decenas de tanques y dos excavadoras, de las que se usa para limpiar minas y cavar posiciones de tanque, cruzaron la "línea azul" al amparo de la artillería aérea y ocuparon posiciones en una colina. (DPA-AFP-NA-Reuter)