08 Agosto 2006 Seguir en 
SAN PABLO.- Una nueva ola de atentados contra edificios públicos, puestos policiales, sedes bancarias y ómnibus sacudió ayer la región metropolitana de San Pablo, y provocó al menos dos muertos. Un portavoz de la Secretaría de Seguridad del Estado de San Pablo dijo que se produjeron al menos 27 ataques en la madrugada y en las primeras horas de la mañana, en un acción atribuida a bandas del crimen organizado.
Dos sospechosos fueron detenidos cerca de una agencia bancaria atacada y se les encontró una botella con combustible que, presuntamente, sería utilizada como cóctel molotov. Los ataques alcanzaron a dos edificios públicos, 16 autobuses y una estación del metro, en la región metropolitana de San Pablo, con 20 millones de habitantes.
“Tuvimos esos ataques del PCC o de los bandidos en general. Hubo algunas situaciones que son muy simbólicas, como un ataque a una institución pública”, dijo el gobernador, Claudio Lembo. Los atentados incluyeron la colocación de una bomba de escaso poder explosivo en el edificio del Ministerio Público y la Secretaría de Hacienda del Estado. También fueron blanco de la violencia -con disparos de armas de fuego, bombas de escaso poder explosivo y cócteles molotov- puestos policiales, sedes bancarias, supermercados y otros edificios. En bancos alcanzaron al menos a seis agencias, una de las cuales quedó totalmente destruida, además de cajeros automáticos. (Reuter)
Dos sospechosos fueron detenidos cerca de una agencia bancaria atacada y se les encontró una botella con combustible que, presuntamente, sería utilizada como cóctel molotov. Los ataques alcanzaron a dos edificios públicos, 16 autobuses y una estación del metro, en la región metropolitana de San Pablo, con 20 millones de habitantes.
“Tuvimos esos ataques del PCC o de los bandidos en general. Hubo algunas situaciones que son muy simbólicas, como un ataque a una institución pública”, dijo el gobernador, Claudio Lembo. Los atentados incluyeron la colocación de una bomba de escaso poder explosivo en el edificio del Ministerio Público y la Secretaría de Hacienda del Estado. También fueron blanco de la violencia -con disparos de armas de fuego, bombas de escaso poder explosivo y cócteles molotov- puestos policiales, sedes bancarias, supermercados y otros edificios. En bancos alcanzaron al menos a seis agencias, una de las cuales quedó totalmente destruida, además de cajeros automáticos. (Reuter)







