08 Agosto 2006 Seguir en 
BEIRUT.- El primer ministro Fouad Siniora imploró ayer, con lágrimas en los ojos, la ayuda de los países árabes para obtener un alto al fuego inmediato en su país, que fue blanco de nuevos bombardeos que se cobraron la vida de más de medio centenar de personas. Siniora rompió en llanto durante un discurso ante los 22 representantes de la Liga Arabe reunidos en Beirut, en medio del estruendo de las bombas al sur de la capital. “No se puede poner en duda la identidad árabe del Líbano”, dijo profundamente conmovido.
En el vigésimo séptimo día de conflicto, los F-16 israelíes bombardearon sin pausa las carreteras y los pueblos del sur del Líbano, el valle de la Bekaa, al este, y los suburbios al sur de Beirut. Anoche, el ejército israelí advirtió a los residentes del sur del Líbano que permanezcan en sus domicilios después de las 22. “Eso nos permitirá rastrear a potenciales lanzadores de cohetes”, explicó una fuente militar. Del lado israelí, tres soldados murieron ayer en combates con la milicia libanesa en la ciudad sureña de Bint Jbeil, escenario de duros combates desde hace dos semanas.
La decisión esperada
Como parte de un plan presentado ante la Liga Arabe, Beirut anunció que enviará 15.000 soldados al sur del país en cuanto se retiren las tropas israelíes de esa zona fronteriza. Hezbollah, que cuenta con dos representantes en el gobierno libanés, acepta el despliegue militar. Sin embargo, en reacción a esta decisión largamente esperada por la comunidad internacional, Israel ha dicho que los 10.000 soldados desplegados en el sur del Líbano permanecerán allí hasta que arribe una fuerza multinacional. Hasta que ello suceda, para lo cual se necesita una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, las operaciones aéreas y terrestres se intensificarán sobre el Líbano, dijo una fuente militar.
Viaje a Nueva York
El plan libanés, apoyado por los cancilleres de los 22 países de la Liga Arabe que se reunieron ayer en Beirut, contempla la retirada de Israel del sur del Líbano; la ampliación de la fuerza de paz existente; el despliegue del Ejército hasta la frontera y el desarme de Hezbollah. Una delegación de los países árabes viajó a Nueva York para presentar este proyecto, modificatorio del que acordaron Francia y Estados Unidos. (AFP-NA-Reuter)
NUEVA YORK.- Francia y Estados Unidos consideraban ayer la posibilidad de realizar cambios en la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para poner fin al conflicto entre Israel y el Hezbollah, pero fuentes diplomáticas dijeron que es improbable que se realice la votación al respecto antes de mañana. Según se informó desde París, probablemente se hagan cambios al borrador de la resolución, debido a la reacción negativa que ha tenido generado, tanto en el Líbano como en la Liga Arabe.
El proyecto franco-estadounidense pide un cese completo de las hostilidades, pero no menciona explícitamente un alto el fuego inmediato ni la retirada del ejército israelí del sur del Líbano. Beirut pretende que se exija la retirada de las fuerzas israelíes del territorio libanés junto con el cese del fuego, y que se incluya en esa medida las Granjas de Shebaa, que quedaron en poder de Israel después de que ese país abandonó el Líbano en 2000. (Télam)
En el vigésimo séptimo día de conflicto, los F-16 israelíes bombardearon sin pausa las carreteras y los pueblos del sur del Líbano, el valle de la Bekaa, al este, y los suburbios al sur de Beirut. Anoche, el ejército israelí advirtió a los residentes del sur del Líbano que permanezcan en sus domicilios después de las 22. “Eso nos permitirá rastrear a potenciales lanzadores de cohetes”, explicó una fuente militar. Del lado israelí, tres soldados murieron ayer en combates con la milicia libanesa en la ciudad sureña de Bint Jbeil, escenario de duros combates desde hace dos semanas.
La decisión esperada
Como parte de un plan presentado ante la Liga Arabe, Beirut anunció que enviará 15.000 soldados al sur del país en cuanto se retiren las tropas israelíes de esa zona fronteriza. Hezbollah, que cuenta con dos representantes en el gobierno libanés, acepta el despliegue militar. Sin embargo, en reacción a esta decisión largamente esperada por la comunidad internacional, Israel ha dicho que los 10.000 soldados desplegados en el sur del Líbano permanecerán allí hasta que arribe una fuerza multinacional. Hasta que ello suceda, para lo cual se necesita una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, las operaciones aéreas y terrestres se intensificarán sobre el Líbano, dijo una fuente militar.
Viaje a Nueva York
El plan libanés, apoyado por los cancilleres de los 22 países de la Liga Arabe que se reunieron ayer en Beirut, contempla la retirada de Israel del sur del Líbano; la ampliación de la fuerza de paz existente; el despliegue del Ejército hasta la frontera y el desarme de Hezbollah. Una delegación de los países árabes viajó a Nueva York para presentar este proyecto, modificatorio del que acordaron Francia y Estados Unidos. (AFP-NA-Reuter)
Revisan el borrador de resolución
NUEVA YORK.- Francia y Estados Unidos consideraban ayer la posibilidad de realizar cambios en la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para poner fin al conflicto entre Israel y el Hezbollah, pero fuentes diplomáticas dijeron que es improbable que se realice la votación al respecto antes de mañana. Según se informó desde París, probablemente se hagan cambios al borrador de la resolución, debido a la reacción negativa que ha tenido generado, tanto en el Líbano como en la Liga Arabe.
El proyecto franco-estadounidense pide un cese completo de las hostilidades, pero no menciona explícitamente un alto el fuego inmediato ni la retirada del ejército israelí del sur del Líbano. Beirut pretende que se exija la retirada de las fuerzas israelíes del territorio libanés junto con el cese del fuego, y que se incluya en esa medida las Granjas de Shebaa, que quedaron en poder de Israel después de que ese país abandonó el Líbano en 2000. (Télam)








