08 Agosto 2006 Seguir en 
Buenos Aires.- Con el fin de agilizar los litigios que se establecen entre usuarios y empresas, la Subsecretaría de Defensa del Consumidor comenzó ayer a convocar a unas 600 empresas para que se sumen al Sistema Nacional de Arbitraje de Consumo.
Hasta ahora, cientos de empresas de distintos rubros y más de 40 entidades -entre las que figuran la Unión Industrial, la Cámara de Comercio y la Asociación de Bancos- están inscriptas en este régimen de resolución de conflictos.
En la carta de convocatoria enviada a las compañías, la subsecretaría destaca que el objetivo es obtener un mercado local más transparente y confiable.
Este tribunal tiene como objetivo la resolución de conflictos exclusivamente para cuestiones de consumo y, a la vez, garantizar el acceso de los consumidores a la justicia.
El sistema se encuentra vigente desde 1998 y la posibilidad de incorporar más empresas, según la subsecretaría, permitirá seguir logrando la transparencia en las relaciones de intercambio. Además, planteó que es una herramienta que permitirá resolver las diferencias con los consumidores en forma gratuita, en plazos cortos, con efectos asimilables a un pronunciamiento judicial, y no requiere patrocinio legal obligatorio.
Según se informó, el sometimiento de las partes al Arbitraje de Consumo es voluntario. El proceso arbitral tiene una duración máxima de cuatro meses, prorrogables por acuerdo de las partes. Asimismo, los casos sometidos a la decisión de los árbitros son tratados con total neutralidad. Además, el laudo tiene autoridad de cosa juzgada y es irrecurrible.
Los Tribunales Arbitrales de Consumo se conforman con un árbitro institucional, un árbitro representante de las Asociaciones de Consumidores y un tercer árbitro representante de las entidades empresarias adheridas. (NA)
Hasta ahora, cientos de empresas de distintos rubros y más de 40 entidades -entre las que figuran la Unión Industrial, la Cámara de Comercio y la Asociación de Bancos- están inscriptas en este régimen de resolución de conflictos.
En la carta de convocatoria enviada a las compañías, la subsecretaría destaca que el objetivo es obtener un mercado local más transparente y confiable.
Este tribunal tiene como objetivo la resolución de conflictos exclusivamente para cuestiones de consumo y, a la vez, garantizar el acceso de los consumidores a la justicia.
El sistema se encuentra vigente desde 1998 y la posibilidad de incorporar más empresas, según la subsecretaría, permitirá seguir logrando la transparencia en las relaciones de intercambio. Además, planteó que es una herramienta que permitirá resolver las diferencias con los consumidores en forma gratuita, en plazos cortos, con efectos asimilables a un pronunciamiento judicial, y no requiere patrocinio legal obligatorio.
Según se informó, el sometimiento de las partes al Arbitraje de Consumo es voluntario. El proceso arbitral tiene una duración máxima de cuatro meses, prorrogables por acuerdo de las partes. Asimismo, los casos sometidos a la decisión de los árbitros son tratados con total neutralidad. Además, el laudo tiene autoridad de cosa juzgada y es irrecurrible.
Los Tribunales Arbitrales de Consumo se conforman con un árbitro institucional, un árbitro representante de las Asociaciones de Consumidores y un tercer árbitro representante de las entidades empresarias adheridas. (NA)







