06 Agosto 2006 Seguir en 
El economista Juan Carlos Cachanosky advirtió sobre una posible espiral inflacionaria si el Banco Central sigue expandiendo la base monetaria mediante la compra de dólares, modalidad que, según recordó, marcó al gobierno de Raúl Alfonsín, que cayó por la hiperinflación. “Este gobierno, como el de Alfonsín, contrarresta esa política mediante la emisión de deuda, para quitar liquidez. Pero actualmente, se suma otro factor de peligro, que es el control de precios. Esto puede derivar en un nuevo “rodrigazo”; es decir, puede haber un pico inflacionario, que se paga con un alto costo político. Por el momento, de todas formas, la suba de precios está controlada, pero hay que ver cómo instrumenta el Gobierno la salida de la política de control de precios, que ya fue anunciada”, dijo el experto, durante una entrevista con LA GACETA.
El economista, director del Doctorado en Economía de la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (Eseade), estuvo en Tucumán, dictando clases para el master de Alta Dirección de la Fundación del Tucumán, de cuyo plantel docente forma parte.
Cachanosky fue muy crítico con respecto a lo que definió como “clima antiinversión” que generó el Gobierno, mediante actitudes y acciones concretas. “El flujo de caja mejora, porque el Gobierno decidió no pagar la deuda, aunque con un grado de ética dudoso porque sí le pagó al FMI, pero no a los tenedores. Pero constantemente emite malas señales, que alejan a las inversiones. El Gobierno se pelea, estatiza y genera un marco de incertidumbre muy desfavorable para el país”, aseveró.
El economista sostuvo que hacen falta inversiones de calidad, que permitan que el país no dependa sólo de los precios internacionales de los commodities. “Si la Argentina es rica, debemos aprovechar para atraer inversiones; pero para eso necesitamos reglas amigables. A menudo se escuchan quejas de inversores extranjeros acerca de las pocas posibilidades de trabajar correctamente en el país”, afirmó el especialista.
Gasto público de calidad
Cachanosky también dijo que no es tan necesario que el Gobierno achique el gasto público como asignarlo correcta y progresivamente. “El gasto público debe ser de calidad. Vemos hoy que hay mucha inseguridad (en referencia a la delincuencia), que la educación es un desastre, al igual que los hospitales, que hay una fuerte carga de impuestos y que la población no recibe los servicios que debería recibir por pagarlos”, mencionó. Y dijo que la decisión de invertir también se toma analizando esos aspectos.
“El clima político de tensión también es importante. Los “superpoderes” constituyen un claro incumplimiento de la Constitución, porque el Congreso no le puede dar al Poder Ejecutivo estos poderes. Un gobierno constitucional es el que jura y debe cumplir toda la Carta Magna. El Gobierno militar no la cumple, porque no fue elegido, pero uno democrático que fue elegido por voto y que incumple la constitución es tan inconstitucional como un gobierno militar”, espetó.
Por último, aseguró que el crédito en la Argentina es “más bien un fantasma”, porque no despega.
El economista, director del Doctorado en Economía de la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas (Eseade), estuvo en Tucumán, dictando clases para el master de Alta Dirección de la Fundación del Tucumán, de cuyo plantel docente forma parte.
Cachanosky fue muy crítico con respecto a lo que definió como “clima antiinversión” que generó el Gobierno, mediante actitudes y acciones concretas. “El flujo de caja mejora, porque el Gobierno decidió no pagar la deuda, aunque con un grado de ética dudoso porque sí le pagó al FMI, pero no a los tenedores. Pero constantemente emite malas señales, que alejan a las inversiones. El Gobierno se pelea, estatiza y genera un marco de incertidumbre muy desfavorable para el país”, aseveró.
El economista sostuvo que hacen falta inversiones de calidad, que permitan que el país no dependa sólo de los precios internacionales de los commodities. “Si la Argentina es rica, debemos aprovechar para atraer inversiones; pero para eso necesitamos reglas amigables. A menudo se escuchan quejas de inversores extranjeros acerca de las pocas posibilidades de trabajar correctamente en el país”, afirmó el especialista.
Gasto público de calidad
Cachanosky también dijo que no es tan necesario que el Gobierno achique el gasto público como asignarlo correcta y progresivamente. “El gasto público debe ser de calidad. Vemos hoy que hay mucha inseguridad (en referencia a la delincuencia), que la educación es un desastre, al igual que los hospitales, que hay una fuerte carga de impuestos y que la población no recibe los servicios que debería recibir por pagarlos”, mencionó. Y dijo que la decisión de invertir también se toma analizando esos aspectos.
“El clima político de tensión también es importante. Los “superpoderes” constituyen un claro incumplimiento de la Constitución, porque el Congreso no le puede dar al Poder Ejecutivo estos poderes. Un gobierno constitucional es el que jura y debe cumplir toda la Carta Magna. El Gobierno militar no la cumple, porque no fue elegido, pero uno democrático que fue elegido por voto y que incumple la constitución es tan inconstitucional como un gobierno militar”, espetó.
Por último, aseguró que el crédito en la Argentina es “más bien un fantasma”, porque no despega.







