06 Agosto 2006 Seguir en 
"Fidel Castro es la principal fuerza de la revolución, pero también su principal debilidad". El escritor colombiano Gabriel García Márquez interpretó así, años atrás, lo que el líder cubano significaba para su país. Ahora, la frágil salud del octogenario presidente y la cesión del poder a su hermano Raúl han abierto un debate mundial sobre qué pasará en Cuba y en su sistema de gobierno, ante la posibilidad de que la figura barbada de su conductor no vuelva a aparecer en escena.
Los datos objetivos sobre la realidad del país caribeño avalan la multiplicidad de interrogantes. Cuba es una isla. No sólo en lo geográfico, sino también en un sistema de gobierno comunista de características únicas en el mundo, en medio del mar de democracias que fueron imponiéndose en todo el planeta. Mucho más sola, tras la caída de la Unión Soviética (en 1989-1990), su principal aliado y soporte económico. El "socialismo a la cubana" o el "castrismo" es la única ideología que conoce, y con la que creció, el 70% de la población cubana actual. Ese porcentaje de habitantes vivió siempre bajo el modelo político fundado por el jefe guerrillero, quien, desde hace 47 años, rige la vida de los habitantes de la isla. Según algunos analistas, son tres los factores que determinarán cómo será el escenario post-Fidel:
El rol que juegue Estados Unidos. Si la potencia mundial presiona sobre la población, los analistas afirman que hasta los más críticos al sistema castrista no aceptarían una intromisión de EEUU en la isla. Lo ideal, afirman, sería que las potencias mundiales propicien los fondos y el apoyo necesario para que en Cuba exista una transición ordenada, que culmine en la implementación de un sistema democrático.
El modelo económico a implantarse es otro factor a analizar. La Cuba sin Fidel podría abrirse económicamente para buscar un nuevo consenso y así evitar las tensiones externas. Otra opción es implantar el modelo chino: mantener el sistema político comunista pero con una economía de mercado.
El tercer factor es el rol que cumpla el ejército cubano, considerado poseedor de un importante poder económico y político. Los cambios radicales en el modelo podrían provocar levantamientos que terminen, por ejemplo, en una guerra civil.
Más allá de estas conjeturas, desde Cuba y desde EEUU se dieron algunas señales sobre qué puede suceder en el corto plazo si Fidel no vuelve a la escena pública. Desde la isla, con un Raúl que evitó las apariciones públicas, se advirtió que el ejército está preparado para una eventual invasión estadounidense. Se avisó, además, que el Partido Comunista es el heredero del poder. Ya en junio pasado Raúl Castro había dado los primeros indicios de que el plan post-Fidel sentaba en ese concepto sus bases. "La confianza depositada por los cubanos en Fidel no se transmite como si se tratara de una herencia a quienes ocupen en el futuro los principales cargos de dirección del país. El PC como institución que agrupa a la vanguardia revolucionaria es la única capaz de heredar su liderazgo", dijo en aquella ocasión el hermano de Fidel. Desde Estados Unidos -el eterno enemigo del líder cubano-, el presidente George Bush lanzó un mensaje de bajo contenido intervencionista en la transición que se abriría ante la salida definitiva de Castro del gobierno.
El próximo domingo, Fidel -el que muchos sitios y blog de internet dan ya por muerto- cumpliría 80 años. Sin él en el poder, hasta aquí, el rumbo que tomará Cuba es aún incierto.
Retirada política y ensayo general
"Nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que está pasando en Cuba. Mientras muchos ya piensan que el líder cubano murió y desde el gobierno y el partido se organizan en medio de la incertudumbre, otros dicen que sólo se trataría de un ensayo general para ir acostumbrando a la gente a la sucesión en Raúl y que Fidel va a aparecer a su lado, cual Ave Fénix, para mostrar que todo va a seguir igual en la isla aunque ya no ejerza el poder. Lo único cierto, sin embargo, es que Fidel Castro emprendió la retirada política", le explicó a LA GACETA la experta en política latinoamericana Norma Domínguez.
Según la editora del Centro de Estudios Nueva Mayoría, la situación de Cuba no es fácil en ninguno de estos escenarios."Ni siquiera en el escenario que plantea la versión oficial, que señala que Castro se recupera de la operación. No sólo ya se está debatiendo la transición (que no sería en el corto plazo), sino que también se habla en Cuba de una intromisión de Estados Unidos (algo que difícilmente suceda ya que Washington no tiene hoy la capacidad de intervenir en este proceso), y también existen los que ya nombraron su heredero al "antiimperialista Hugo Chávez", agregó.
Afirman que el presidente cubano ya se sienta y come
LA HABANA.- El presidente cubano, Fidel Castro, se recupera de la cirugía intestinal que le obligó a ceder el poder a su hermano por primera vez en casi medio siglo. El vicepresidente Carlos Lage, hablando en un viaje a Bolivia, fue el tercer funcionario cubano en los últimos dos días en asegurar que el líder comunista se recupera favorablemente.
Cinco días después de que Fidel anunció que cedía el poder temporalmente a su hermano, Raúl Castro aún no se mostró en público y la única referencia a su persona fueron exaltaciones de la prensa oficialista cubana a su figura como el lugarteniente histórico de Fidel. En Cuba, fuentes oficiales dijeron que el líder cubano ingirió alimentos, recuperó algo de sus fuerzas y hasta se sentó en la cama. Mientras tanto, grupos de vecinos fueron puestos en alerta en La Habana y jóvenes sin armas, en uniforme de campaña, patrullan desde el viernes las calles empedradas del centro histórico, según testigos. Si bien en la isla reina la tranquilidad entre los habitantes, desde el gobierno decretaron una alerta ante la posibilidad de ataques extranjeros a Cuba, según explicaron oficialmente. (Reuter)
Desmienten que el comandante esté afectado por un cáncer
Brasilia - El gobierno de Brasil tuvo que salir a negar una versión que indicaba que Lula Da Silva había recibido informaciones sobre el estado de salud del presidente de Cuba, Fidel Castro. Según había informado ayer el diario brasileño "Folha de Sao Paulo", Castro padecería de un tumor maligno en el abdomen. Según el matutino, el presidente de Brasil y el Partido de los Trabajadores (PT) habían recibido esa información por parte de autoridades cubanas. La presidencia de la República de Brasil, a través de un comunicado de prensa divulgado, negó categóricamente la información divulgada por el rotativo. "No tienen la menor procedencia las informaciones publicadas en ?Folha de Sao Paulo? bajo el título ?Cubanos dijeron a Lula que Fidel tiene cáncer?", afirma el documento. "El presidente de la república, que acompaña la situación del presidente cubano por medio del Ministerio de Relaciones Exteriores, en ningún momento fue informado por autoridades cubanas, ni por ninguna otra, sobre el supuesto diagnóstico referido en el diario", agrega el comunicado, firmado por el portavoz de la presidencia de Brasil, André Singer. (DPA)
A lo largo de la Historia, las sucesiones han dependido de una serie de factores. Alejandro Magno continuó sin problemas a su padre, Filipo, porque se trataba de un líder enormemente carismático y ostentaba, además, legitimidad dinástica dentro del imperio macedonio. Centenares de otros comparables, Vercingetorix, Espartaco, Aníbal, Napoleón, Túpac-Amaru o Bolívar murieron o resultaron desplazados sin poder designar a sus sucesores.
En las democracias, por más carismático que haya resultado el gobernante anterior, el sistema prevalece sobre los personalismos. Así ocurrió con Churchill, Roosevelt o de Gaulle. Franco y Pinochet pactaron con sus propios sucesores, en ambos casos de la oposición. La dictadura de Stalin, en la Unión Soviética, fue sucedida por un período de duras luchas intestinas en la cúpula y un predominio final del aparato burocrático que edificó el plano inclinado de la decadencia fatal del régimen. Ese proceso tomó décadas. En China, la sucesión preventiva del liderazgo de Mao dio lugar a esa gran catástrofe que fue la llamada "Revolución Cultural"; más tarde, muerto el Gran Timonel, Deng Xiaoping lideró un proceso de transformación y de adecuación de China con las nuevas realidades de la globalización. Fidel Castro ha señalado a su hermano. Raúl Castro no equivale a José I, el hermano inofensivo que Napoleón entronizó en Madrid. El tiempo dirá si consigue convertir el dedazo fraterno en una confirmación efectiva por parte de la burocracia militar cubana, la verdadera heredera de Fidel. Por ahora, todo parece indicar que en La Habana se verificará, una vez más, el cínico aserto del propio Alejandro Magno cuando, inquirido por el nombre de su sucesor, respondió: "el más fuerte de mis generales." Mucho más importante que el estado de salud de Fidel Castro o el nombre de su sucesor es la enfermedad misma del régimen, un sistema que se dice comunista y que, con la excusa de la soberanía, consagra la propiedad oficial sobre el cerebro de sus ciudadanos. Ejemplo: Hilda Molina, a quien se le prohíbe salir de Cuba y reunirse en Argentina con su hijo y sus nietos porque, de viajar, se llevaría con ella su cerebro... que le pertenece al Estado. ¿Bastará una libra de neuronas para rescatar su libertad o se le reclama el cerebro completo? Fidel reescribe a Shylok.
Los adoradores de Castro y de su régimen, amantes del uniforme verde oliva, sedicentes progresistas, exigen que se absuelva al castrismo de sus crímenes contra la libertad y los derechos humanos en premio por sus logros en materia de instrucción u oftalmología. ¿Habrá que justificar a Hitler por su eficacia en la construcción de caminos y desarrollo industrial o por el éxito deportivo en la organización de los juegos olímpicos? Mussolini se enorgullecía porque sus trenes llegaban siempre a horario.
Una revolución que fue aclamada por alzarse contra "la decadencia impuesta desde el Norte" , contra "la transformación del país en un garito y un burdel" o la "condena al monocultivo" medio siglo más tarde exhibe ejércitos de "jineteras", mantiene el monocultivo y, después de perder el subsidio soviético, vive ahora de la beneficencia bolivariana, es decir, de la renta petrolera que Venezuela cobra al vender su combustible al ogro capitalista del Norte. ¿Para eso se conculcó la libertad de los cubanos y se condenó a una mitad de la isla a vivir separada de la otra mitad, empujada al destierro? ¿Era esa la revolución que se esperaba? Los cubanos, dentro y fuera de la Isla, empiezan a meditar las respuestas. Se abre una nueva situación.
Las entrañas enfermas del anciano comandante están menos dañadas que las de un régimen que, ante la incredulidad del mundo, pretende sobrevivir a su único jefe indiscutido. (Especial para LA GACETA)
Los datos objetivos sobre la realidad del país caribeño avalan la multiplicidad de interrogantes. Cuba es una isla. No sólo en lo geográfico, sino también en un sistema de gobierno comunista de características únicas en el mundo, en medio del mar de democracias que fueron imponiéndose en todo el planeta. Mucho más sola, tras la caída de la Unión Soviética (en 1989-1990), su principal aliado y soporte económico. El "socialismo a la cubana" o el "castrismo" es la única ideología que conoce, y con la que creció, el 70% de la población cubana actual. Ese porcentaje de habitantes vivió siempre bajo el modelo político fundado por el jefe guerrillero, quien, desde hace 47 años, rige la vida de los habitantes de la isla. Según algunos analistas, son tres los factores que determinarán cómo será el escenario post-Fidel:
El rol que juegue Estados Unidos. Si la potencia mundial presiona sobre la población, los analistas afirman que hasta los más críticos al sistema castrista no aceptarían una intromisión de EEUU en la isla. Lo ideal, afirman, sería que las potencias mundiales propicien los fondos y el apoyo necesario para que en Cuba exista una transición ordenada, que culmine en la implementación de un sistema democrático.
El modelo económico a implantarse es otro factor a analizar. La Cuba sin Fidel podría abrirse económicamente para buscar un nuevo consenso y así evitar las tensiones externas. Otra opción es implantar el modelo chino: mantener el sistema político comunista pero con una economía de mercado.
El tercer factor es el rol que cumpla el ejército cubano, considerado poseedor de un importante poder económico y político. Los cambios radicales en el modelo podrían provocar levantamientos que terminen, por ejemplo, en una guerra civil.
Más allá de estas conjeturas, desde Cuba y desde EEUU se dieron algunas señales sobre qué puede suceder en el corto plazo si Fidel no vuelve a la escena pública. Desde la isla, con un Raúl que evitó las apariciones públicas, se advirtió que el ejército está preparado para una eventual invasión estadounidense. Se avisó, además, que el Partido Comunista es el heredero del poder. Ya en junio pasado Raúl Castro había dado los primeros indicios de que el plan post-Fidel sentaba en ese concepto sus bases. "La confianza depositada por los cubanos en Fidel no se transmite como si se tratara de una herencia a quienes ocupen en el futuro los principales cargos de dirección del país. El PC como institución que agrupa a la vanguardia revolucionaria es la única capaz de heredar su liderazgo", dijo en aquella ocasión el hermano de Fidel. Desde Estados Unidos -el eterno enemigo del líder cubano-, el presidente George Bush lanzó un mensaje de bajo contenido intervencionista en la transición que se abriría ante la salida definitiva de Castro del gobierno.
El próximo domingo, Fidel -el que muchos sitios y blog de internet dan ya por muerto- cumpliría 80 años. Sin él en el poder, hasta aquí, el rumbo que tomará Cuba es aún incierto.
Retirada política y ensayo general
"Nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que está pasando en Cuba. Mientras muchos ya piensan que el líder cubano murió y desde el gobierno y el partido se organizan en medio de la incertudumbre, otros dicen que sólo se trataría de un ensayo general para ir acostumbrando a la gente a la sucesión en Raúl y que Fidel va a aparecer a su lado, cual Ave Fénix, para mostrar que todo va a seguir igual en la isla aunque ya no ejerza el poder. Lo único cierto, sin embargo, es que Fidel Castro emprendió la retirada política", le explicó a LA GACETA la experta en política latinoamericana Norma Domínguez.
Según la editora del Centro de Estudios Nueva Mayoría, la situación de Cuba no es fácil en ninguno de estos escenarios."Ni siquiera en el escenario que plantea la versión oficial, que señala que Castro se recupera de la operación. No sólo ya se está debatiendo la transición (que no sería en el corto plazo), sino que también se habla en Cuba de una intromisión de Estados Unidos (algo que difícilmente suceda ya que Washington no tiene hoy la capacidad de intervenir en este proceso), y también existen los que ya nombraron su heredero al "antiimperialista Hugo Chávez", agregó.
Afirman que el presidente cubano ya se sienta y come
LA HABANA.- El presidente cubano, Fidel Castro, se recupera de la cirugía intestinal que le obligó a ceder el poder a su hermano por primera vez en casi medio siglo. El vicepresidente Carlos Lage, hablando en un viaje a Bolivia, fue el tercer funcionario cubano en los últimos dos días en asegurar que el líder comunista se recupera favorablemente.
Cinco días después de que Fidel anunció que cedía el poder temporalmente a su hermano, Raúl Castro aún no se mostró en público y la única referencia a su persona fueron exaltaciones de la prensa oficialista cubana a su figura como el lugarteniente histórico de Fidel. En Cuba, fuentes oficiales dijeron que el líder cubano ingirió alimentos, recuperó algo de sus fuerzas y hasta se sentó en la cama. Mientras tanto, grupos de vecinos fueron puestos en alerta en La Habana y jóvenes sin armas, en uniforme de campaña, patrullan desde el viernes las calles empedradas del centro histórico, según testigos. Si bien en la isla reina la tranquilidad entre los habitantes, desde el gobierno decretaron una alerta ante la posibilidad de ataques extranjeros a Cuba, según explicaron oficialmente. (Reuter)
Desmienten que el comandante esté afectado por un cáncer
Brasilia - El gobierno de Brasil tuvo que salir a negar una versión que indicaba que Lula Da Silva había recibido informaciones sobre el estado de salud del presidente de Cuba, Fidel Castro. Según había informado ayer el diario brasileño "Folha de Sao Paulo", Castro padecería de un tumor maligno en el abdomen. Según el matutino, el presidente de Brasil y el Partido de los Trabajadores (PT) habían recibido esa información por parte de autoridades cubanas. La presidencia de la República de Brasil, a través de un comunicado de prensa divulgado, negó categóricamente la información divulgada por el rotativo. "No tienen la menor procedencia las informaciones publicadas en ?Folha de Sao Paulo? bajo el título ?Cubanos dijeron a Lula que Fidel tiene cáncer?", afirma el documento. "El presidente de la república, que acompaña la situación del presidente cubano por medio del Ministerio de Relaciones Exteriores, en ningún momento fue informado por autoridades cubanas, ni por ninguna otra, sobre el supuesto diagnóstico referido en el diario", agrega el comunicado, firmado por el portavoz de la presidencia de Brasil, André Singer. (DPA)
PUNTO DE VISTA
Historias de líderes y de sus sucesores
Por ANDRES CISNEROS - Jorge Raventos expertos en politica internacionalHistorias de líderes y de sus sucesores
A lo largo de la Historia, las sucesiones han dependido de una serie de factores. Alejandro Magno continuó sin problemas a su padre, Filipo, porque se trataba de un líder enormemente carismático y ostentaba, además, legitimidad dinástica dentro del imperio macedonio. Centenares de otros comparables, Vercingetorix, Espartaco, Aníbal, Napoleón, Túpac-Amaru o Bolívar murieron o resultaron desplazados sin poder designar a sus sucesores.
En las democracias, por más carismático que haya resultado el gobernante anterior, el sistema prevalece sobre los personalismos. Así ocurrió con Churchill, Roosevelt o de Gaulle. Franco y Pinochet pactaron con sus propios sucesores, en ambos casos de la oposición. La dictadura de Stalin, en la Unión Soviética, fue sucedida por un período de duras luchas intestinas en la cúpula y un predominio final del aparato burocrático que edificó el plano inclinado de la decadencia fatal del régimen. Ese proceso tomó décadas. En China, la sucesión preventiva del liderazgo de Mao dio lugar a esa gran catástrofe que fue la llamada "Revolución Cultural"; más tarde, muerto el Gran Timonel, Deng Xiaoping lideró un proceso de transformación y de adecuación de China con las nuevas realidades de la globalización. Fidel Castro ha señalado a su hermano. Raúl Castro no equivale a José I, el hermano inofensivo que Napoleón entronizó en Madrid. El tiempo dirá si consigue convertir el dedazo fraterno en una confirmación efectiva por parte de la burocracia militar cubana, la verdadera heredera de Fidel. Por ahora, todo parece indicar que en La Habana se verificará, una vez más, el cínico aserto del propio Alejandro Magno cuando, inquirido por el nombre de su sucesor, respondió: "el más fuerte de mis generales." Mucho más importante que el estado de salud de Fidel Castro o el nombre de su sucesor es la enfermedad misma del régimen, un sistema que se dice comunista y que, con la excusa de la soberanía, consagra la propiedad oficial sobre el cerebro de sus ciudadanos. Ejemplo: Hilda Molina, a quien se le prohíbe salir de Cuba y reunirse en Argentina con su hijo y sus nietos porque, de viajar, se llevaría con ella su cerebro... que le pertenece al Estado. ¿Bastará una libra de neuronas para rescatar su libertad o se le reclama el cerebro completo? Fidel reescribe a Shylok.
Los adoradores de Castro y de su régimen, amantes del uniforme verde oliva, sedicentes progresistas, exigen que se absuelva al castrismo de sus crímenes contra la libertad y los derechos humanos en premio por sus logros en materia de instrucción u oftalmología. ¿Habrá que justificar a Hitler por su eficacia en la construcción de caminos y desarrollo industrial o por el éxito deportivo en la organización de los juegos olímpicos? Mussolini se enorgullecía porque sus trenes llegaban siempre a horario.
Una revolución que fue aclamada por alzarse contra "la decadencia impuesta desde el Norte" , contra "la transformación del país en un garito y un burdel" o la "condena al monocultivo" medio siglo más tarde exhibe ejércitos de "jineteras", mantiene el monocultivo y, después de perder el subsidio soviético, vive ahora de la beneficencia bolivariana, es decir, de la renta petrolera que Venezuela cobra al vender su combustible al ogro capitalista del Norte. ¿Para eso se conculcó la libertad de los cubanos y se condenó a una mitad de la isla a vivir separada de la otra mitad, empujada al destierro? ¿Era esa la revolución que se esperaba? Los cubanos, dentro y fuera de la Isla, empiezan a meditar las respuestas. Se abre una nueva situación.
Las entrañas enfermas del anciano comandante están menos dañadas que las de un régimen que, ante la incredulidad del mundo, pretende sobrevivir a su único jefe indiscutido. (Especial para LA GACETA)







