05 Agosto 2006 Seguir en 
Sucre, Bolivia.- Con una importante participación de mujeres e indígenas, Bolivia emprenderá mañana el proceso de una Asamblea Constituyente que buscará diseñar un nuevo escenario político en el país sudamericano, después de años recientes de agitación social.
Un total de 255 asambleístas elegidos por primera vez en la historia boliviana mediante voto directo inaugurarán los debates para redactar una Carta Magna que, según anticipan movimientos sociales y el propio mandatario Evo Morales, permitirá "refundar" a esta empobrecida nación.
Esta Asamblea -que será presidida por Silvia Lazarte, una indígena de origen quechua- iniciará sus deliberaciones 181 años después de que la primera Constituyente definiera la fundación de la actual república, un 6 de agosto de 1825, en Sucre, la capital histórica que vuelve a ser sede de este evento.
Dieciséis partidos políticos y agrupaciones ciudadanas lideradas por el mayoritario Movimiento al Socialismo (MAS, del mandatario Morales) participarán de este inédito escenario, que se prevé sesionará durante los seis o doce meses venideros.
"Bolivia se apresta a vencer su propio desafío", dijo a dpa al asambleísta y analista político Jorge Lazarte, quien considera que esta Constituyente se realizará luego de haber sido gestada "durante muchísimo tiempo de conflictos y de movilizaciones".
La Constituyente se hará realidad muchos años después de que una marcha convocada por indígenas mojeños partiera en 1990 desde el departamento de Beni (noreste boliviano) con rumbo a La Paz (sede de gobierno), promoviendo esta iniciativa.
Sin definiciones concretas en cuanto al temario que abordará en esta "refundación" de Bolivia, diversos sectores esperan que los asambleístas discutan asuntos espinosos como la tierra, el territorio, las autonomías departamentales, el modelo económico y el fin del colonialismo en la nueva Carta Magna.
"La gente quiere cambio, pero en paz, cambio en democracia, cambio en unidad", manifestó el hoy constituyente y ex congresista Hormando Vaca Díez, considerado un "político tradicional", que ahora apuesta por la Constituyente desde la filas de una novel agrupación ciudadana ante la "crisis" que observa en los partidos.
Será el MAS la fuerza con mayor peso, 137 de los 255 asambleístas elegidos, aunque sin la capacidad de imponer por sí sola las iniciativas, debido a que no cuenta con el mínimo de dos tercios (170 votos) para promover sus iniciativas.
Morales ha previsto que en este espacio constituyente se acaben con "las leyes enemigas" y hechas "sólo para robar" y se le dote a su "revolución pacífica y cultural" de las herramientas para acabar con las políticas neoliberales y colonialistas.
Sin embargo, no está claro el panorama en torno a la Constitución que emerja de este escenario, en el que tanto el gobierno como la minoritaria -y definidora en ocasiones- oposición tendrán que concertar sus diferencias en aras de evitar un debate sin fin.
Cuando este domingo Morales acompañe la sesión inaugural de esta Constituyente, Bolivia se habrá convertido en el último de los países andinos en apostar por la redacción de una nueva Carta Magna, ahora en tiempos de la "revolución democrática y cultural" que impulsa el gobierno del dirigente indígena Evo Morales.
Los bolivianos esperan a partir de este domingo cerrar las páginas dolorosas escritas meses atrás en medio de jornadas conflictivas y protestas callejeras que terminaron con la renuncia de dos gobiernos y debilitaron la estructura de su sistema democrático. (DPA)
Un total de 255 asambleístas elegidos por primera vez en la historia boliviana mediante voto directo inaugurarán los debates para redactar una Carta Magna que, según anticipan movimientos sociales y el propio mandatario Evo Morales, permitirá "refundar" a esta empobrecida nación.
Esta Asamblea -que será presidida por Silvia Lazarte, una indígena de origen quechua- iniciará sus deliberaciones 181 años después de que la primera Constituyente definiera la fundación de la actual república, un 6 de agosto de 1825, en Sucre, la capital histórica que vuelve a ser sede de este evento.
Dieciséis partidos políticos y agrupaciones ciudadanas lideradas por el mayoritario Movimiento al Socialismo (MAS, del mandatario Morales) participarán de este inédito escenario, que se prevé sesionará durante los seis o doce meses venideros.
"Bolivia se apresta a vencer su propio desafío", dijo a dpa al asambleísta y analista político Jorge Lazarte, quien considera que esta Constituyente se realizará luego de haber sido gestada "durante muchísimo tiempo de conflictos y de movilizaciones".
La Constituyente se hará realidad muchos años después de que una marcha convocada por indígenas mojeños partiera en 1990 desde el departamento de Beni (noreste boliviano) con rumbo a La Paz (sede de gobierno), promoviendo esta iniciativa.
Sin definiciones concretas en cuanto al temario que abordará en esta "refundación" de Bolivia, diversos sectores esperan que los asambleístas discutan asuntos espinosos como la tierra, el territorio, las autonomías departamentales, el modelo económico y el fin del colonialismo en la nueva Carta Magna.
"La gente quiere cambio, pero en paz, cambio en democracia, cambio en unidad", manifestó el hoy constituyente y ex congresista Hormando Vaca Díez, considerado un "político tradicional", que ahora apuesta por la Constituyente desde la filas de una novel agrupación ciudadana ante la "crisis" que observa en los partidos.
Será el MAS la fuerza con mayor peso, 137 de los 255 asambleístas elegidos, aunque sin la capacidad de imponer por sí sola las iniciativas, debido a que no cuenta con el mínimo de dos tercios (170 votos) para promover sus iniciativas.
Morales ha previsto que en este espacio constituyente se acaben con "las leyes enemigas" y hechas "sólo para robar" y se le dote a su "revolución pacífica y cultural" de las herramientas para acabar con las políticas neoliberales y colonialistas.
Sin embargo, no está claro el panorama en torno a la Constitución que emerja de este escenario, en el que tanto el gobierno como la minoritaria -y definidora en ocasiones- oposición tendrán que concertar sus diferencias en aras de evitar un debate sin fin.
Cuando este domingo Morales acompañe la sesión inaugural de esta Constituyente, Bolivia se habrá convertido en el último de los países andinos en apostar por la redacción de una nueva Carta Magna, ahora en tiempos de la "revolución democrática y cultural" que impulsa el gobierno del dirigente indígena Evo Morales.
Los bolivianos esperan a partir de este domingo cerrar las páginas dolorosas escritas meses atrás en medio de jornadas conflictivas y protestas callejeras que terminaron con la renuncia de dos gobiernos y debilitaron la estructura de su sistema democrático. (DPA)







