La guerra alcanzó su máxima violencia en Medio Oriente

Israel lanzó los peores ataques que se hayan realizado hasta el momento contra el Líbano. Tel Aviv informó que murió un "gran número" de hombres de Hezbollah. La tregua está cada vez más lejos.

Una mujer llora y reza en Beirut luego de un devastador bombardeo israelí. (Reuter)
Una mujer llora y reza en Beirut luego de un devastador bombardeo israelí. (Reuter)
05 Agosto 2006
Beirut, Líbano. Israel lanzó una operación de comandos en la ciudad costera de Tiro, en el sur de Líbano, donde hoy proseguían combates y bombardeos, calificados como los peores de la ofensiva israelí y sin visos de terminar frente a los hasta ahora vanos intentos de fraguar una tregua.

El ejército israelí anunció haber realizado un ataque de comandos en Tiro, a unos 80 kilómetros al sur de Beirut, en el que resultaron heridos ocho militares y murieron un "gran número" de hombres del partido chiita libanés Hezbollah.

La acción en Tiro se vio seguida por unos intensos ataques aéreos en otras partes del sur de Líbano que, según la policía, convirtieron a este sábado en la peor jornada de bombardeos desde el comienzo de la ofensiva israelí en Líbano, el 12 de julio, en represalia por la captura por parte de Hezbollah de dos soldados hebreos.

Las bombas apoyaron así la continuación de la operación terrestre israelí a lo largo de la frontera israelo-libanesa, donde Israel tiene desplegados a 10.000 soldados que intentan establecer una zona de seguridad, pese a la enconada resistencia de las milicias chiitas, que ayer dispararon otros 220 cohetes contra el norte del Estado hebreo.

Un responsable militar afirmó hoy que, pese a la resistencia de Hezbollah, el ejército israelí controla ya "una zona de entre cinco y ocho kilómetros de profundidad" hacia el sur de Líbano.

Al igual que en la mayoría de los anteriores 24 días del conflicto, los combates y las bombas discurrieron en paralelo a las iniciativas diplomáticas para intentar lograr un alto el fuego.

En este contexto, el subsecretario estadounidense de Estado para Oriente Medio, David Welch, llegó el viernes a Líbano donde tiene previsto entrevistarse en las próximas horas con el presidente del Parlamento, el líder chiita Nabi Berri.

Welch también se reunirá con el primer ministro, Fuad Siniora, paladín de un plan de paz para Líbano al que el lunes deberán dar su apoyo los ministros de Relaciones Exteriores de los países árabes en una reunión prevista en Beirut.

Sobre el terreno, la aviación israelí atacó más de 70 objetivos en Líbano entre anoche y hoy, según un portavoz militar en Tel Aviv.

Esos ataques tuvieron como objetivo, además de la región de Tiro, la periferia sur chiita de Beirut, considerada como un feudo de Hezbollah.
Este, por su parte, aseguró haber repelido el ataque israelí en Tiro, matando a uno de los asaltantes e hiriendo a otros tres, mientras que la policía local informó de la muerte de un militar libanés en la acción.

Numerosos helicópteros hebreos sobrevolaron Tiro durante la noche y lanzaron cuatro misiles aire-tierra en la entrada norte de la ciudad mientras que otros aparatos ametrallaron las carreteras de acceso a la localidad.

Asimismo, aviones y barcos de la marina israelíes llevaron a cabo un intenso bombardeo en decenas de localidades de toda la región, incluido un campo de refugiados cerca de la ciudad donde resultaron heridos tres palestinos.

Por su parte, los suburbios del norte de la ciudad israelí de Haifa sufrieron este sábado el impacto de varios cohetes procedentes de suelo libanés que hirieron a cinco personas, según una fuente médica.

Mientras tanto, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, no excluyó que el ejército intente eliminar al jefe de Hezbollah, Hassan Nasralá.

"Las reglas de comportamiento normales" en un conflicto no son válidas en el caso de Hezbolá, dijo Olmert en una entrevista a un diario alemán, al añadir que "Nasralá no es el líder de un Estado reconocido. Está al frente de una organización terrorista".

En la ONU, mientras tanto, Francia y Estados Unidos prosiguen con sus esfuerzos para lograr un alto el fuego, si bien es poco probable que el Consejo de Seguridad adopte una resolución al respecto antes del principio de la próxima semana, según fuentes diplomáticas.

El proyecto de resolución presentado por Francia pide "un cese inmediato de las hostilidades" y el "estricto respeto por ambas partes de la línea azul" que marca la frontera entre Israel y Líbano.

Sin embargo, las negociaciones se topan con dos temas delicados: la naturaleza de la fuerza internacional que se desplegará en el sur de Líbano y el futuro de las tropas israelíes actualmente presentes en esa zona. (AFP-NA)



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