04 Agosto 2006 Seguir en 
JerusalEn.- Cuatro soldados y ocho civiles israelíes murieron ayer -la mayor cantidad de bajas para el Estado hebreo en un solo día-, tras una nueva andanada de cohetes de Hezbollah y en combates terrestres. No obstante, las fuerzas terrestres israelíes lograron establecer una “zona de seguridad” en el sur del Líbano y continuaron con los ataques aéreos en los suburbios de Beirut. Ante al recrudecimiento de las incursiones de la aviación israelí en el país vecino, el líder de Hezbollah (Partido de Dios), Hassan Nasrallah, amenazó con bombardear Tel Aviv si Israel ataca el centro de Beirut.
En el día 23 de la guerra, cinco civiles israelíes fueron alcanzados por un misil en San Juan de Acre, cuando salían de un refugio. Asimismo, tres agricultores murieron en la localidad de Maalot, en el norte israelí, donde un cohete hizo blanco sobre el automóvil en el que transitaban. Otras 17 personas sufrieron heridas -diez de ellas de gravedad- por los misiles que lanzó Hezbollah sobre Acre, Tiberias, Kiriat Shimona y Maalot.
Puertos bloqueados
Cuatro militares murieron por la explosión de un proyectil contra un tanque en la aldea de Raymin, en el sur del Líbano. La edición electrónica del diario israelí Yedioth Ahronoth informó que al menos 13 milicianos fueron abatidos por las fuerzas israelíes en este enfrentamiento. Mientras, Israel impidió la llegada de combustible para centrales energéticas del Líbano, en el marco del bloqueo a los puertos libaneses. Naciones Unidas había recibido en principio la aprobación de Israel para la entrega de los cargamentos. Dos buques holandeses con 30.000 toneladas de combustible y 50.000 toneladas de diésel esperan frente a las costas de Chipre para llevar combustible al Líbano. Desde el comienzo del ataque de Israel contra el Líbano, aviones israelíes han bombardeado centrales energéticas y han impuesto un bloqueo terrestre, aéreo y marítimo contra el país, lo cual ha obligado a la compañía estatal de electricidad a imponer un cronograma de racionamiento eléctrico.
Las estaciones de servicio también racionan el combustible, lo cual obliga a los vehículos a permanecer durante horas en largas filas para llenar sus tanques.
Desde el comienzo de la guerra -el 12 de julio, tras la captura de dos soldados israelíes-, murieron unos 70 israelíes, en su mayoría militares. Del lado libanés murieron unas 900 personas por los bombardeos y las ofensivas terrestres de Israel en el Líbano, dijeron fuentes gubernamentales de ambos países.
Mensajes a la población
La advertencia de Nasrallah sobre un presunto ataque contra Tel Aviv se conoció casi al mismo tiempo en que sobre los barrios de Bir El Abed, Madi y Rweiss cayeron volantes con leyendas que instan a la población a abandonar el lugar ante posibles bombardeos. Se trata de suburbios controlados por Hezbollah.
“Podemos lanzar cuantos misiles sean necesarios, a la distancia que sea necesaria y en cualquier momento”, dijo Nasrallah. Al menos dos ataques aéreos israelíes se registraron poco después de la medianoche en los suburbios del sur de Beirut. Un vocero militar israelí no hizo comentarios al respecto, al ser abordado por la prensa. (Reuter-DPA-AFP-NA)
En el día 23 de la guerra, cinco civiles israelíes fueron alcanzados por un misil en San Juan de Acre, cuando salían de un refugio. Asimismo, tres agricultores murieron en la localidad de Maalot, en el norte israelí, donde un cohete hizo blanco sobre el automóvil en el que transitaban. Otras 17 personas sufrieron heridas -diez de ellas de gravedad- por los misiles que lanzó Hezbollah sobre Acre, Tiberias, Kiriat Shimona y Maalot.
Puertos bloqueados
Cuatro militares murieron por la explosión de un proyectil contra un tanque en la aldea de Raymin, en el sur del Líbano. La edición electrónica del diario israelí Yedioth Ahronoth informó que al menos 13 milicianos fueron abatidos por las fuerzas israelíes en este enfrentamiento. Mientras, Israel impidió la llegada de combustible para centrales energéticas del Líbano, en el marco del bloqueo a los puertos libaneses. Naciones Unidas había recibido en principio la aprobación de Israel para la entrega de los cargamentos. Dos buques holandeses con 30.000 toneladas de combustible y 50.000 toneladas de diésel esperan frente a las costas de Chipre para llevar combustible al Líbano. Desde el comienzo del ataque de Israel contra el Líbano, aviones israelíes han bombardeado centrales energéticas y han impuesto un bloqueo terrestre, aéreo y marítimo contra el país, lo cual ha obligado a la compañía estatal de electricidad a imponer un cronograma de racionamiento eléctrico.
Las estaciones de servicio también racionan el combustible, lo cual obliga a los vehículos a permanecer durante horas en largas filas para llenar sus tanques.
Desde el comienzo de la guerra -el 12 de julio, tras la captura de dos soldados israelíes-, murieron unos 70 israelíes, en su mayoría militares. Del lado libanés murieron unas 900 personas por los bombardeos y las ofensivas terrestres de Israel en el Líbano, dijeron fuentes gubernamentales de ambos países.
Mensajes a la población
La advertencia de Nasrallah sobre un presunto ataque contra Tel Aviv se conoció casi al mismo tiempo en que sobre los barrios de Bir El Abed, Madi y Rweiss cayeron volantes con leyendas que instan a la población a abandonar el lugar ante posibles bombardeos. Se trata de suburbios controlados por Hezbollah.
“Podemos lanzar cuantos misiles sean necesarios, a la distancia que sea necesaria y en cualquier momento”, dijo Nasrallah. Al menos dos ataques aéreos israelíes se registraron poco después de la medianoche en los suburbios del sur de Beirut. Un vocero militar israelí no hizo comentarios al respecto, al ser abordado por la prensa. (Reuter-DPA-AFP-NA)
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