Conseguir un empleo depende en gran parte de factores que el postulante no puede controlar. Un alto índice de desocupación y un mercado laboral cada vez más exigente son realidades que encontramos a diario. Sin embargo, hay elementos que sí dependen de quién busca empleo; por eso, es necesario concentrarnos en ellos y tratar de aprovechar las oportunidades que se presentan.
1° paso: planificar la búsqueda de empleo. Esta situación entraña una gran cuota de ansiedad y nerviosismo, más aún cuando se trata de la primera vez, producto del desconocimiento y la desorientación que provoca no saber cómo ni por donde empezar. Por ello, a la búsqueda de empleo debes tomarla como un proceso, es decir, como una actividad sistemática que requerirá una importante inversión de tu tiempo. Debes encarar este proceso como si fuera un empleo en sí mismo. Analiza qué es lo que quieres hacer y cuáles son tus fortalezas y debilidades.

2° paso: ¿dónde encontramos las ofertas de empleo? Una búsqueda efectiva debe ser intensa, usándose todos los medios disponibles.
- Contactos: amigos, compañeros de estudio, profesores y familiares son un medio importante para acceder a un empleo. Comunica claramente qué estás buscando, cuáles son tus expectativas y en qué tipo de puesto podrías desempeñarte.

- Avisos: debes leer cuidadosamente toda la información que contienen los avisos. Responde sólo si crees que podrás cumplir la tarea que proponen y si cuentas con los requisitos pedidos. El envío de un CV en forma indiscriminada solo será frustrante, ya que, en general, no obtendrás ninguna respuesta.
- Pasantías y programas de jóvenes profesionales: se publican en diarios y revistas, en las carteleras de las universidades y se promocionan en los sitios web de cada compañía. Ideal para los que se encuentran en los últimos años de carrera.
- Consultoras y empresas: la mayoría de las organizaciones reciben presentaciones espontáneas, por correo, mail o en internet, para ser tenidas en cuenta en futuras búsquedas laborales.
3° paso: ¿cómo confeccionamos el currículum vitae? El objetivo del CV es conseguir una entrevista laboral, que es donde podrás demostrar cara a cara tus posibilidades. Nadie te contratará por tu CV, pero si te pueden desestimar por un CV inadecuado. No mientas, ni exageres pues se puede volver contra ti. No hagas fotocopias ni tengas un CV para todas las ofertas sino que debes adaptarlo a lo que crees que cada empresa busca. Debe ser muy claro y breve. Expresando datos reales y consignando siempre la información partiendo del presente, es decir desde el trabajo o estudio actual hasta el primero. Se recomienda no buscar formatos muy complicados que puedan distraer la atención sobre el contenido. Debes tener presente un hilo conductor que organice el texto y que permita seguir una trayectoria lógica evitando dar demasiados detalles que no dicen mucho y que suenan a relleno. Siempre es mejor seleccionar los datos precisos y de verdadero interés. De ser posible, el CV no debe superar las dos hojas.
4° paso: ¿qué debemos saber de la entrevista laboral? La entrevista laboral es el momento de la negociación en el que la empresa y el postulante deciden si ambos están interesados en llegar a un acuerdo beneficioso para las dos partes. Es conveniente que no hables en primer lugar del sueldo, sino muestra interés por la empresa y sus objetivos, las funciones del puesto. Muéstrate seguro, pero no soberbio. Hablar mal de los anteriores trabajos, dudar de lo expuesto en el propio CV, o guardar silencio mucho tiempo son puntos a evitar. No eludas las respuestas difíciles, en su lugar lleva preparada una respuesta. Lo esperable es siempre que se rescaten las cosas positivas. Debes tener presente que el fin de la entrevista es dar a conocer el perfil; por eso, es importante pensar con anticipación qué información vas a dar y cómo vas a transmitirla. Es de gran utilidad averiguar en los medios e internet las características de la organización a la que te postulas y las competencias de empleabilidad que más se buscan y requieren.
1) Apariencia: elige un equipo formal, que resulte cómodo y de aspecto prolijo.
2) Puntualidad: imprescindible que seas puntual, aunque si el encuentro es en la empresa, llegar unos minutos antes te permitirá ir conociendo algunos rasgos de la organización.
3) Presentación: ¿un beso o la mano? Que el entrevistador tome la iniciativa y responde en consecuencia. Cuida el trato, el lenguaje y la postura corporal.
4) Espontaneidad: no falsees información y muestra interés por aprender, entusiasmo, sin caer, por supuesto en la exageración. Escucha con atención las preguntas, no te anticipes en las respuestas y evita contestar dubitativa y escuetamente. Actitud segura y positiva.
5) Aclarar dudas: hacia el final de la entrevista, aclara tus dudas, averigua más precisiones sobre las responsabilidades del puesto, las posibilidades de crecimiento y capacitación que brinda la organización. (Por Sofía Aguirre Tuero, consultora en Recursos humanos, para LA GACETA).







