Perú inaugura una nueva era con Chile

Bachelet asistió a un acto tradicional en Lima. La ausencia de Kirchner fue objeto de especulaciones.

30 Julio 2006
Lima.- Mientras los demás mandatarios que asistieron a la asunción de Alan García al gobierno ya habían regresado a sus países, la presidenta chilena, Michelle Bachelet, se quedó en Lima y presenció ayer el tradicional desfile militar del 29 de julio, lo que marca un hito en la relación entre dos países que siempre se miraron con recelo.
La presencia de nueve presidentes en la ceremonia de posesión del nuevo mandatario del Perú, y la notable ausencia del argentino Néstor Kirchner, hace vislumbrar lo que puede ser el norte de la diplomacia peruana en los próximos cinco años. En opinión del analista Gonzalo Ruiz Tovar, quedó claro que Bachelet, junto con los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, y de Colombia, Alvaro Uribe -en este caso a pesar de las distancias ideológicas- se perfilan como los grandes aliados de García, que a su vez está envuelto en una guerra declarada con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
La posibilidad de formar un “eje” en el Pacífico, con Chile, Perú, Ecuador, Colombia y, posiblemente México, hasta América Central (los presidentes de El Salvador, Honduras y Panamá también estuvieron en Lima), quedó sobre el tapete. Por otra parte, García, de quien se descuenta que buscará protagonismo más allá de las fronteras peruanas, mostró varias veces su interés de aproximarse lo más posible a Brasil, no sólo por los lazos que lo unen a Lula sino por las posibilidades de ese país como locomotora sudamericana. García niega que los movimientos que hará en el terreno geopolítico serán para contrarrestar a Chávez. Incluso ha dicho que está dispuesto a mejorar la relación con el caraqueño, muy deteriorada por insultos mutuos.

El gesto de Scioli
En tanto, la ausencia de Kirchner fue objeto de especulaciones. Hay quienes creen que se debió a animadversión personal. El argentino estuvo en la lista de mandatarios que llegarían, pero al final sólo estuvo su vicepresidente, Daniel Scioli. “No indica nada, ya que en la ceremonia también estaban otros vicepresidentes”, se apresuró a aclarar Scioli, quien invitó a García, en nombre de Kirchner, a visitar la Argentina. El otro mandatario sudamericano ausente fue el uruguayo Tabaré Vázquez, aunque en su caso no hubo mayores especulaciones. Por el contrario, analistas sitúan al uruguayo en el campo de la izquierda moderna en el que García asegura que va a moverse. (DPA)

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