AL RITMO DE LA PIZARRA

30 Julio 2006
LA CONSTRUCCION ALCANZO OTRO RECORD
La industria de la construcción confirmó ayer que sigue siendo la locomotora de la actividad económica. Durante junio creció 24,7% en relación a igual mes del año pasado. Es el mayor incremento interanual desde 1993, cuando comenzó el relevamiento del Indec. En junio la construcción aumentó 2,5% en comparación a mayo y alcanzó su punto histórico más alto, agregó el organismo. Con esta mejora, la actividad registró un avance del 21,2% durante el primer semestre, lo que demostró una aceleración en el ritmo de crecimiento respecto de 2005 cuando entre enero y junio el crecimiento era del 7,8%. Estos aumentos se dieron en el marco de unas muy favorables perspectivas para el sector, según un relevamiento entre los empresarios. El 34% que está dedicado a la obra pública, consideró que la actividad se incrementará hasta setiembre. Pero 55,4% no anticipa cambios. Entre las compañías que se dedican a la obra privada, casi 22% estimó que la actividad continuará creciendo hasta setiembre, mientras que el 78% no prevé mayores modificaciones. Los costos de la construcción también se empinaron. En el año crecieron casi 22%. El último junio subieron 1,6%. Así las cosas, el primer semestre cerrará con una suba del 10,8%. El valor de la mano de obra creció 1,7%.

CRECIO LA INVERSION BRUTA
La inversión bruta registró una caída de U$S 68 millones en junio respecto al mes anterior, mientras que en la comparación interanual arrojó un crecimiento de 11,8 por ciento, según un estudio realizado por la Consultora Orlando Ferreres y Asociados. De acuerdo con el Indice de Inversión Bruta Mensual (IBIM - OJF), que elabora la consultora, en junio se invirtieron U$S 3.952 millones lo que implica una leve caída con respecto a mayo de U$S 68 millones. En términos reales, se observa una alza de 11,8% respecto del mismo mes del año anterior. Esta cifra resultó bastante menor a la observada en meses anteriores, debido a las menores compras de equipo durable. No obstante, en términos del PIB la inversión alcanzó 22,3% lo que indica que esta desaceleración sería puntual y no alcanzaría a marcar una tendencia. Según el análisis de la consultora, el sector de la construcción continúa siendo el principal motor de la inversión, que creció 24,2% en términos anuales, que si bien implica una pequeña desaceleración respecto de mayo, es superior a la tasa de crecimiento promedio del año. En tanto, la inversión en maquinaria y equipo cayó 3,4%debido a la reducción de 8,9% de las importaciones de bienes de capital, mientras que las compras de maquinaria de origen local crecieron 6% respecto del año pasado.

IMPACTO DEL CONTROL DE PRECIOS
El virtual congelamiento de los precios de la canasta básica impactó fuerte en lo que va del año sobre la rentabilidad de la industria, que se mantiene muy por encima de la registrada durante la Convertibilidad pero se redujo a menos de la mitad del nivel récord del período 2003-2005. La caída responde a la reducción de la brecha entre los precios de venta y los costos de los insumos y la mano de obra. Según un cálculo del estudio Alpha, los controles de precios forzaron un brusco recorte de los dividendos sobre ventas en el sector fabril y podrían frenar inversiones en los rubros más perjudicados. La reducción de los márgenes unitarios también fue verificada por el Instituto de Estudios Fiscales y Económicos (Iefe), que aclaró no obstante que la situación puede haber sido compensada por un aumento en las cantidades vendidas. Los controles sirvieron para frenar la inercia inflacionaria que arrastraba la economía a fines del año pasado e hicieron más plausible el objetivo oficial de cerrar 2006 con una inflación de un dígito. Pero aunque no surgieron más que como una herramienta de emergencia y bajo la forma de "acuerdos", con el correr de los meses se transformaron además en un potente mecanismo estatal para redistribuir ganancias entre los distintos sectores del empresariado, e incluso entre los diferentes rubros del sector manufacturero.

EL MERCOSUR PIERDE CONTRA CHINA
El bajo costo de la mano de obra china, su política de largo plazo de desarrollo industrial y el interés que la potencia asiática representa para los inversores internacionales se convirtió en uno de los principales temas de preocupación para los industriales latinoamericanos. Así se evidenció durante una conferencia para el desarrollo industrial que tuvo lugar en Brasil. Ante el despegue de China, el sector manufacturero de la región latina estableció que uno de los puntos centrales de su política de desarrollo deberá girar alrededor de la educación, sobre la base de las pérdidas de casi 3% del mercado mundial que representó para el Mercosur en los últimos quince años. Según Divonzir Arthur Gusso, economista del Instituto de Política Industrial de Brasil, "los países que tienen éxito en la educación también son prósperos en la innovación sistémica, la competitividad, la igualdad social y el desarrollo de la democracia, ejemplo que Brasil necesita seguir".

Tamaño texto
Comentarios