28 Julio 2006 Seguir en 
LIMA.- Las empresas que operan en el vital sector minero de Perú deberían aportar ingresos adicionales que ayuden a resolver la situación de pobreza del país sudamericano, dijo el viernes el presidente peruano, Alan García.
Perú, que tiene a la minería como el motor de su economía, se ha beneficiado por la escalada de los precios internacionales de los metales, si embargo la mitad de la población del país continúa viviendo en condiciones de pobreza.
"Ese diálogo debe conducirnos a un aporte extraordinario de las mineras, antes de pensar en nuevos impuestos, que podría detener inversiones por más de 20.000 millones de dólares", dijo García tras asumir el mando en el Congreso.
"Si el aporte adicional se concreta en las próximas semanas será aplicado exclusivamente a obras de infraestructura, de electrificación rural, de agua potable, de promoción agraria, educación y salud en las zonas más deprimidas", agregó.
En los últimos años, el descontento de las comunidades aledañas a las zonas mineras ha generado protestas de las poblaciones que demandaban más inversión social.
Perú, tercer productor mundial de cobre y de zinc y quinto de oro, tiene a la minería como soporte porque aporta el 50 por ciento del total de divisas por exportaciones del país.
"Hago una pública invocación a los empresarios (mineros) para que nos ayuden a superar la catastrófica situación en la que viven 13 millones de peruanos. Es preferible conceder algo más en vez de correr el riesgo de perderlo todo por la conmoción social", acotó el mandatario.
Los peruanos pobres argumentan que las multinacionales mineras deberían pagar más por las ganancias de un recurso no renovable, pero las compañías dicen que ya entregan más de un tercio de sus ganancias en impuestos. (Reuters)
Perú, que tiene a la minería como el motor de su economía, se ha beneficiado por la escalada de los precios internacionales de los metales, si embargo la mitad de la población del país continúa viviendo en condiciones de pobreza.
"Ese diálogo debe conducirnos a un aporte extraordinario de las mineras, antes de pensar en nuevos impuestos, que podría detener inversiones por más de 20.000 millones de dólares", dijo García tras asumir el mando en el Congreso.
"Si el aporte adicional se concreta en las próximas semanas será aplicado exclusivamente a obras de infraestructura, de electrificación rural, de agua potable, de promoción agraria, educación y salud en las zonas más deprimidas", agregó.
En los últimos años, el descontento de las comunidades aledañas a las zonas mineras ha generado protestas de las poblaciones que demandaban más inversión social.
Perú, tercer productor mundial de cobre y de zinc y quinto de oro, tiene a la minería como soporte porque aporta el 50 por ciento del total de divisas por exportaciones del país.
"Hago una pública invocación a los empresarios (mineros) para que nos ayuden a superar la catastrófica situación en la que viven 13 millones de peruanos. Es preferible conceder algo más en vez de correr el riesgo de perderlo todo por la conmoción social", acotó el mandatario.
Los peruanos pobres argumentan que las multinacionales mineras deberían pagar más por las ganancias de un recurso no renovable, pero las compañías dicen que ya entregan más de un tercio de sus ganancias en impuestos. (Reuters)







