Los jóvenes son los más castigados por la crisis

Una de cada siete personas de entre 20 y 24 años está en situación marginal. En la franja de entre 15 a 24 años, la informalidad supera el 60% y más del 40% añade una elevada inestabilidad laboral.

27 Julio 2006
BUENOS AIRES.- Tras 42 meses consecutivos de recuperación de la economía, una de cada tres personas aún está en situación de pobreza, lo cual refleja la intensidad de la crisis social, señala un informe difundido ayer por SEL Consultores.
A esto se suma la elevada proporción de jóvenes que no sólo no estudian, sino que tampoco trabajan ni buscan trabajo. Uno de cada siete jóvenes de entre 20 y 24 años está en esta situación de marginalidad social extrema y, de ellos, dos tercios trabaja de manera intermitente, dice el diagnóstico.
El estudio elaborado por la consultora de Ernesto Kritz indica que "un eje principal de esta crisis, y que probablemente le otorga un carácter inédito, ha sido la fragmentación y el declive de amplios segmentos de la clase media". En el segundo semestre de 2003, más del 40% de las personas bajo la línea de pobreza pertenecía a hogares de clase media baja.
Simétricamente, pero con signo opuesto, la reversión de la crisis que desde entonces acompañó la recuperación de la economía y el mercado de trabajo, benefició sobre todo a la clase media baja.
Cerca de cinco millones de personas de estos hogares salieron de la pobreza, señala el trabajo. "Los sectores medio-bajos, insertados en sectores formales pero poco competitivos en términos internacionales, y con un capital humano también medio bajo, son demandantes de seguridad laboral: prefieren un empleo seguro, un salario fijo y tareas que no cambian mucho", indica el informe. "Esto explica su temprano rechazo a las reformas de los 90, incluso antes de que comenzara la crisis. Probablemente por las mismas razones, constituyen hoy la base social más sólida con que cuenta el Gobierno", arriesga el estudio. (NA)