¿Israel bombardea para retirarse?

Por Isaac Bigio, analista internacional. Desde el 12 de Julio Líbano sufre un severo bombardeo por parte de Israel. Muchos líderes de Europa y Rusia sostiene que ésta es una respuesta desproporcionada. Otros analistas creen que Israel está cometiendo un error pues está empujando a la opinion pública libanesa a irse a los brazos de Hezbola. Sin embargo, como veremos en este artículo, la rápida y agresiva ola de ataques hebreos podría eventualmente servir como antesala a un repliegue de zonas de la Franja Occidental.

24 Julio 2006
Antes de retirarse de Gaza, Sharon lanzó una fuerte ofensiva sobre Gaza. En esta fueron abatidos el jefe histórico del Hamas, el jeque Yassin, y unos días después, su sucesor. Parecía una contradicción el hecho que Israel preparase salirse de Gaza mientras paralelamente potenciaba al Hamas, transformando a sus jerarcas en mártires y levantando su imagen ante los palestinos. Gracias a ello Hamas lograría ganar las elecciones legislativas palestinas de marzo 2006.

Asì, si Hamas ha llegado al premierato palestino es gracias a la dureza de Sharon-Olmert. También gracias a la existencia de un gobienro palestino liderado por Hamas Olmert puede consolidarse.

La lógica normal de los procesos de paz consiste en que los dos bandos que han estado en disputa, tienen gobiernos que se acercan, se van haciendo concesiones mutuas y que, finalmente, preparan juntos los nuevos límites y tratados que habrá entre las dos naciones que se divorcian. Esta fue la mecánica que tenían las aproximaciones entre los laboristas y Arafat en los noventas.

Sin embargo, el sharonismo tiene otra visión. Por un lado cree que ya no es posible mantener los territorios palestinos ocupados en la guerra de 1967 pues estos son muy levantiscos. Además, al anexarlos habría que transformar a sus habitantes en ciudadanos con lo cual Israel se quedaría étnicamente muy frágil y con una población judía que apenas bordease o superase la mayoría absoluta. Por otro, cree que no existe un campo palestino serio con quien dialogar. Su solución es retirarse según sus propios términos y condiciones. Israel aceptará un Estado palestino pero reducido, sin poder y restringido a areas que estén bordeadas por un atrincherado muro delineado por Israel.

La lógica sharonista es, por ello, distinta. Cuando se van a retirar de una zona deben previamente mostrar mucha fuerza y castigo militar. Así logran dos objetivos:


 1)      Pretenden desmoralizar a las poblaciones desde donde se han replegado mostrándoles que no les permitirán tener un aparato militar significativo y que, en cualquier momento, podrán volver a bombardearles.

2)      Demostrar a los halcones hebreos (gran parte de su anterior o actual base electoral) que su gobierno sigue siendo duro y que el repliegue es la mejor manera de asegurar fronteras seguras que no alteren la composición étnica del Estado judío pero que tampoco le pongan en una situación de inferioridad.

El sharonismo ante Hamas
 Por ello para Olmert no le preocupa el provocar al Hamas logrando que la autoridad de éstos crezca en sus respectivos pueblos. Es más, en cierto modo ello le crea una ventaja.

Hamas y Hezbola son nacionalistas islámicos radicales que quieren destruir a Israel y remplazarlo por una república dominada por musulmanes, y que lanzan atacantes suicidas con bombas contra civiles hebreos de todas las edades. El hecho que el primero tenga el gobierno palestino y el segundo tengan ministros y poder paralelo en Líbano es algo de lo cual los sharonistas pueden sacar ventaja en los siguientes sentidos:
 
1)      Israel quiere demostrar al mundo que ellos están cercados por terroristas que no escatiman en explotar bombas humanas contra sus civiles. Así, se justifica una política de fuertes represalias en Gaza o Líbano.

2)      El hecho que los palestinos tengan un gobierno intransigente que no quiere reconocer a Israel le puede ayudar a Olmert a plantear la necesidad de coartar sus fondos y reprimirles selectivamente, así como decir que, a falta de un socio con quien hacer la paz, la paz solo puede ser hecha en torno a los linderos que Israel trace y que se fortifique con un alto y costoso muro.

3)      Al confrontarse con un bando árabe intransigente y acusado de terrorista, los sharonistas pueden lanzar incursiones militares contando con el amplio apoyo de la población. Logran que la izquierda y la derecha sionistas les apoyan. A la primera la minan diciéndole que no hay interlocutores pro-paz en el campo palestino y a la segunda la arrinconan mostrando que ellos pueden combinar la dureza que reclaman con pragmatismo.

4)      Cuando el otro lado tiene duros’en el poder, Olmert apunta a crear una fractura interna.
 
A algunos sectores palestinos y libaneses les dice ‘mientras no controlen a los terroristas les seguiremos golpeando’. Con ello crean un sector de moderados que quiere negociar, pero que no tiene la suficiente fuerza. De otro lado, cuando Hamas llega a encabezar el gabinete palestino este movimiento debe dar un giro. Ya no es una oposición sino un gobierno que debe buscar un sitio dentro de la diplomacia internacional y adoptar políticas realistas para su población. Es allí donde Hamas se ve obligado a suspender sus bombas humanas contra Israel y buscar  moderarse llegando a una fórmula que le permita sentarse en la misma mesa con éste.
 
Cuando un movimiento armado llega a ocupar posiciones en el ejecutivo existe siempre la tentación para que éste abandone anteriores radicalismos y se adapte pragmáticamente al sistema. Así el Mandelismo surafricano, los republicanos irlandeses y muchos ex guerrilleros colombianos fueron integrándose al orden que antes llamaron a derrocar. Hezbola se fue moderando al entrar a co-gobernar con el resto de partidos libaneses y Hamas ha iniciado dicha ruta cuando llegan en marzo al premierato palestino.
 
Al final los sharonistas buscan que sean los propios palestinos intransigentes (los mismos que se niegan a reconocer a Israel) quienes firmen el acuerdo. De esta última forma, se evita la situación que tenía Arafat quien era constantemente jaqueado por radicales y se obliga a los radicales a que suscriban una tregua o pacto que, incluso, puede darle a los palestinos inferiores condiciones que las que antes los ‘moderados’ pudieron conseguir.
 
 
Israel requiere mostrar mucha contundencia antes que la presión externa obligue a una forma de alto al fuego. En ese interín debe tratar de minar lo más posible a Hezbola. Mientras tanto, los radicals antisionistas buscarán producir la mayor cantidad de bajas en el propio Israel. Si Olmert logra arrinconar a Hezbola y evitar que éste pueda volver a bombardearle habrá logrado un avance que luego implicará una mayor confianza en irse retirando de zonas de Cisjordania. Si, por el contrario, Hezbola vuelve a mostrar una actitud desafiante, esto podría ir minando al plan regional de Bush y Olmert. 
 
 

Tamaño texto
Comentarios