Van quedando sólo ruinas en el sur de Beirut

El gobierno israelí habilitará un corredor para llevar ayuda humanitaria desde Chipre a decenas de miles de civiles libaneses aislados. Annan criticó duramente a ambos bandos.

IRREPARABLE. Los bombardeos aéreos destruyeron casi todos los edificios en los suburbios de la capital. REUTER
IRREPARABLE. Los bombardeos aéreos destruyeron casi todos los edificios en los suburbios de la capital. REUTER
21 Julio 2006
BEIRUT.- El Líbano continuó ayer bajo asedio de los bombardeos aéreos israelíes, en el noveno día de ataques para acabar con el poderío militar de Hezbollah. Asimismo, se produjeron enfrentamientos en el sur del Líbano entre soldados israelíes y fuerzas de la milicia libanesa chiíta. Dos militares murieron, al igual que un número no precisado de combatientes de Hezbollah. Según el Ejército, tanto las incursiones por tierra como los ataques aéreos tienen como objetivo blancos concretos de las milicias.
Las bombas sobre el Líbano cayeron al anochecer, tras algunas horas de aparente calma en Beirut y sus periferias, y Hezbollah volvió a responder con disparos de cohetes que cayeron sobre Tiberias, Safed, Carmiel y otras ciudades israelíes.

Las exigencias
Las incursiones por tierra en el Líbano podrían potenciarse en el futuro, dijo un vocero israelí que descartó que la intención sea la de reocupar Líbano. Israel reclama la liberación de dos soldados israelíes capturados por Hezbollah, además del desarme de la milicia chiíta proiraní. El líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, advirtió que no habrá libertad para los dos soldados israelíes capturados el 12, si no hay antes un intercambio de prisioneros. “El mundo entero no logrará liberar a los dos soldados, sino a través de negociaciones indirectas en el ámbito de un intercambio de prisioneros”, dijo Nasrallah. La captura de esos soldados fue el disparador de la ofensiva israelí en el Líbano, así como el secuestro de otro militar en la Franja de Gaza, por parte de Hamas, desató los ataques sobre los territorios palestinos.
En tanto, decenas de miles de personas proseguían su dramático éxodo del Líbano, en medio de las severas advertencias de diferentes organizaciones independientes por el peligro de un desastre humanitario en el Líbano, donde los constantes bombardeos israelíes impiden el traslado de los alimentos. Cientos de miles de personas quedaron sin agua. Al respecto, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, respaldó la creación de un corredor humanitario que permita el paso de ayuda desde Chipre hacia el Líbano, bajo control militar israelí.
Mientras, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, reclamó el cese inmediato de la escalada bélica y criticó duramente tanto a Hezbollah -“que mantiene como rehén a toda una nación”-, como a Israel por la desproporcionada campaña militar que ha causado la muerte de más de 300 civiles libaneses, de los cuales más de 100 son niños. (Reuter-DPA)

Exhortación del Arzobispado

El arzobispo de Tucumán, monseñor Luis Villalba, manifestó su adhesión a la jornada de oración por la paz en Medio Oriente, convocada por el papa Benedicto XVI. Asimismo, mediante un comunicado, exhortó a todos los creyentes a implorar a Dios el don de la paz y a orar por el cese inmediato del fuego y la instauración de pasillos humanitarios para poder llevar ayuda a las poblaciones que sufren. También pidió oraciones para que, mediante negociaciones razonables y responsables, se ponga fin a situaciones objetivas de injusticia existentes en esa región. El Arzobispado sugirió que en las misas del 22 por la tarde y del 23 se haga una mención a esta jornada especial y se ponga una intención en la oración de los fieles.

Aportes del lector

ERROR DE GUERRA


En ese eje de muerte y destrucción que se instaló en la geografía definida por la Franja de Gaza, el norte de Israel y El Líbano, advertimos una singularísima relación. El secuestro de un joven soldado en Gaza, y el de otros dos en el sur libanés, moviliza a las fuerzas armadas de Israel que, en una escalada desproporcionada- advertida por innumerables países y por la ONU- avasallan los más elementales derechos de las respectivas poblaciones civiles no combatientes. Se da una mixtura en la confrontación de Israel -un Estado soberano, miembro pleno de la ONU desde 1949- con grupos irregulares aunque organizados de milicianos: en Gaza, con Hamas, que no pertenece a la ANP (Autoridad Nacional Palestina); y en el Líbano con Hezbollah, que tampoco gobierna el país de los cedros emblemáticos, aunque en ambos casos sus respectivas representaciones políticas formen parte de la estructura de poder. Israel se enfrenta con estos dos grupos armados de milicianos devastando los territorios en los que actúan. ¿Tiene legitimidad esta afrenta de un país soberano infligiendo actos de guerra a poblaciones civiles? Rotundamente, no. En ningún lugar de la Tierra podrá aceptarse razonablemente que la única vía para liberar tres soldados fuese una descomunal aplicación de la violencia, violando todas las normas del derecho internacional. Es responsabilidad ineludible de los integrantes del Consejo de Seguridad de la ONU asumir decisiones en favor de la paz y de la seguridad internacionales, como ordena la Carta de la ONU.


REPLICA


Deseo contestarle al lector Gustavo Kira. Sólo me será necesario transcribir datos de las crónicas que publica el diario: en Líbano murieron más de 300 personas desde que estalló el conflicto, y hay más de 1.000 heridos; del lado israelí se reportan 15 civiles y 14 soldados fallecidos, además de 350 heridos. La conclusión es apabullante: uno de los dos bandos tiene una aceitada máquina de destruir y matar.


Las cartas deben ser breves, caso contrario serán sintetizadas. Se reciben  aportes, con datos filiatorios, vía cartasaldirector@lagaceta.com.ar









Tamaño texto
Comentarios