20 Julio 2006 Seguir en 
Yakarta.- Un nuevo temblor de 6,1 grados en la escala Richter causó pánico en Yakarta, capital de Indonesia, donde el lunes pasado un maremoto dejó un saldo de más de 500 muertos en la isla de Java. El nuevo terremoto se registró en el océano Indico, al noroeste del lugar en el que ocurrió el lunes, y que provocó un devastador tsunami. Según últimas cifras oficiales, la cifra de víctimas por el tsunami alcanzó a las 525 personas, mientras que otras 382 permanecen desaparecidas.
En tanto, desde el Centro de Advertencia de Tsunamis del Pacífico, con sede en Hawai, se dijo que este nuevo movimiento no supone riesgo de maremoto, pese a la primera presunción en ese sentido que se había lanzado desde el Centro Sismológico de Indonesia.
De todas formas, el sismo hizo temblar los edificios más altos de la capital y duró varios segundos. Expertos subrayaron que los temblores de ayer no fueron réplicas del terremoto del lunes, sino un nuevo sismo.
El rumor fue suficiente
Mucha gente de la región afectada mostraba miedo a regresar cerca de la costa. Cientos de personas que sobrevivieron al tsunami huyeron de los refugios de emergencia frente a la playa y de áreas seguras de Pangandaran después de que se expandieron los rumores sobre una nueva ola que se aproximaba. Al grito de“agua, agua”, varios cientos de personas aterrorizadas escaparon del área en vehículos, motocicletas o a pie, algunos cargando niños, según pudo comprobar un reportero de la agencia DPA. En medio del caos, la policía local y los equipos de ayuda intentaban calmar a los residentes.
La situación se tranquilizó unos 20 minutos después, a pesar de que muchas de las personas que huyeron no regresaron y otras, que habían pasado la noche en la mezquita principal del lugar, se mudaron a los pisos más altos del edificio. En total, el número de personas desplazadas asciende a 38.696, la mayoría de las cuales no se atreve a regresar a sus hogares, próximos al agua.
“Los equipos de rescate siguen buscando más cuerpos o posibles sobrevivientes en el mar y en la costa, bajo los escombros”, dijo el portavoz del gobierno distrital de Ciamus, la zona más afectada por la catástrofe. (DPA-Ruter)
En tanto, desde el Centro de Advertencia de Tsunamis del Pacífico, con sede en Hawai, se dijo que este nuevo movimiento no supone riesgo de maremoto, pese a la primera presunción en ese sentido que se había lanzado desde el Centro Sismológico de Indonesia.
De todas formas, el sismo hizo temblar los edificios más altos de la capital y duró varios segundos. Expertos subrayaron que los temblores de ayer no fueron réplicas del terremoto del lunes, sino un nuevo sismo.
El rumor fue suficiente
Mucha gente de la región afectada mostraba miedo a regresar cerca de la costa. Cientos de personas que sobrevivieron al tsunami huyeron de los refugios de emergencia frente a la playa y de áreas seguras de Pangandaran después de que se expandieron los rumores sobre una nueva ola que se aproximaba. Al grito de“agua, agua”, varios cientos de personas aterrorizadas escaparon del área en vehículos, motocicletas o a pie, algunos cargando niños, según pudo comprobar un reportero de la agencia DPA. En medio del caos, la policía local y los equipos de ayuda intentaban calmar a los residentes.
La situación se tranquilizó unos 20 minutos después, a pesar de que muchas de las personas que huyeron no regresaron y otras, que habían pasado la noche en la mezquita principal del lugar, se mudaron a los pisos más altos del edificio. En total, el número de personas desplazadas asciende a 38.696, la mayoría de las cuales no se atreve a regresar a sus hogares, próximos al agua.
“Los equipos de rescate siguen buscando más cuerpos o posibles sobrevivientes en el mar y en la costa, bajo los escombros”, dijo el portavoz del gobierno distrital de Ciamus, la zona más afectada por la catástrofe. (DPA-Ruter)







