11 Julio 2006 Seguir en 
Con el arreglo en los principales sectores de la economía, el Gobierno cree que, en la pelea por los salarios, no debería haber nuevas negociaciones colectivas hasta marzo de 2007. “Al desaparecer una de sus principales causas, creemos que bajará el nivel de conflictividad laboral en el segundo semestre de este año”, afirmó a LA GACETA, la secretaria de Trabajo de la Nación, Norma Rial. Antes de su arribo a Tucumán, previsto para mañana, la viceministra concedió una entrevista telefónica a nuestro diario:
- ¿Quedaron atrás las negociaciones salariales?
- Creemos que los sectores convencionados más importantes (camioneros, construcción, UOM o Smata) recuperaron parte de los niveles salariales de 2001 y firmaron acuerdos que se mantuvieron en la franja del 19% de aumento. Sólo quedan acuerdos aislados (ferroviarios, por ejemplo). Hasta marzo del año que viene no debería haber un retorno a las negociaciones colectivas. Esperamos una conflictividad laboral más baja que en otros períodos.
- Muchas empresas plantearon un fuerte aumento de costos, producto de la suba salarial...
- En la mayoría de los sectores, el impacto de los incrementos salariales no fue significativo. A partir de 2001, la participación del salario en el precio final de los productos bajó. Es bueno aclarar que el aumento repercutió de acuerdo con las características de cada sector. En general, los aumentos salariales fueron acordados entre empleados y empleadores; no hubo un fuerte debate y no fue necesaria la mediación ni el laudo. Ese es un síntoma de que nos manejamos dentro de parámetros razonables (de negociación), en los que se fijaron aumentos que los empleadores podían pagar.
- ¿Puede darse un debate regional por salarios?
- En una segunda etapa de discusión, puede llegar a plantearse la posibilidad de hablar de salarios regionales. El sistema legal vigente lo permite, y empleadores y empleados deberían confiar en esa herramienta de negociación. En el NOA y en el NEA, hay empleadores y PyME que nos hicieron llegar esta inquietud al ministerio. En muchos casos, un salario normal fijado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se vuelve difícil de pagar en el interior del país. Tenemos que empezar a difundir este tipo de negociaciones salariales por regiones, no para bajar el salario, sino para tomar los parámetros generales de cada zona
- El presidente, Néstor Kirchner, dijo que el desempleo bajará a un dígito en el último tramo de este año. ¿Cuál será la clave?
- Creo que esto se viene cumpliendo desde el último trimestre de 2005. Se va mejorando la calidad del empleo, es decir, registrando a los trabajadores. Es lo que nosotros denominamos un trabajo decente. Y esto creo que contribuirá a lograr el objetivo.
- Pero aún siguen registrándose elevadas tasas de empleo en negro...
- El mayor nivel se registra en Santiago del Estero, si se toma en cuenta la densidad demográfica. En Tucumán, como en el NOA y en el NEA, la situación no es ideal, ya que el trabajo registrado supera el 50% del total de los asalariados. En el operativo que se hizo durante el verano en el NOA, relevamos 800 establecimientos; se detectó que un 58,11% (la media nacional es del 38%) de los locales tenía, por lo menos, un trabajador no registrado. Los indicadores son muy altos, pero creo que pueden revertirse.
- ¿Quedaron atrás las negociaciones salariales?
- Creemos que los sectores convencionados más importantes (camioneros, construcción, UOM o Smata) recuperaron parte de los niveles salariales de 2001 y firmaron acuerdos que se mantuvieron en la franja del 19% de aumento. Sólo quedan acuerdos aislados (ferroviarios, por ejemplo). Hasta marzo del año que viene no debería haber un retorno a las negociaciones colectivas. Esperamos una conflictividad laboral más baja que en otros períodos.
- Muchas empresas plantearon un fuerte aumento de costos, producto de la suba salarial...
- En la mayoría de los sectores, el impacto de los incrementos salariales no fue significativo. A partir de 2001, la participación del salario en el precio final de los productos bajó. Es bueno aclarar que el aumento repercutió de acuerdo con las características de cada sector. En general, los aumentos salariales fueron acordados entre empleados y empleadores; no hubo un fuerte debate y no fue necesaria la mediación ni el laudo. Ese es un síntoma de que nos manejamos dentro de parámetros razonables (de negociación), en los que se fijaron aumentos que los empleadores podían pagar.
- ¿Puede darse un debate regional por salarios?
- En una segunda etapa de discusión, puede llegar a plantearse la posibilidad de hablar de salarios regionales. El sistema legal vigente lo permite, y empleadores y empleados deberían confiar en esa herramienta de negociación. En el NOA y en el NEA, hay empleadores y PyME que nos hicieron llegar esta inquietud al ministerio. En muchos casos, un salario normal fijado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se vuelve difícil de pagar en el interior del país. Tenemos que empezar a difundir este tipo de negociaciones salariales por regiones, no para bajar el salario, sino para tomar los parámetros generales de cada zona
- El presidente, Néstor Kirchner, dijo que el desempleo bajará a un dígito en el último tramo de este año. ¿Cuál será la clave?
- Creo que esto se viene cumpliendo desde el último trimestre de 2005. Se va mejorando la calidad del empleo, es decir, registrando a los trabajadores. Es lo que nosotros denominamos un trabajo decente. Y esto creo que contribuirá a lograr el objetivo.
- Pero aún siguen registrándose elevadas tasas de empleo en negro...
- El mayor nivel se registra en Santiago del Estero, si se toma en cuenta la densidad demográfica. En Tucumán, como en el NOA y en el NEA, la situación no es ideal, ya que el trabajo registrado supera el 50% del total de los asalariados. En el operativo que se hizo durante el verano en el NOA, relevamos 800 establecimientos; se detectó que un 58,11% (la media nacional es del 38%) de los locales tenía, por lo menos, un trabajador no registrado. Los indicadores son muy altos, pero creo que pueden revertirse.







