La volatilidad se instaló
Los mercados emergentes siguen mostrando oscilaciones en el comportamiento de divisas, títulos y acciones. La inestabilidad financiera perduraría un tiempo más. Por Enrique J. Martínez - Analista bursátil
08 Julio 2006 Seguir en 
Los mercados emergentes aún soportan los altibajos que, desde mayo, movieron miles de millones de dólares que se fueron de las acciones y de los títulos. Esta inestabilidad financiera surge de una enorme masa de dinero mundial, que no siempre es generada por la producción, el comercio, la inversión y el consumo y, como sostuvo Peter Drucker, no siempre se ajusta a la definición tradicional de dinero. Es moneda virtual, pero con un poder real gigantesco que tiene un impacto mayor que las viejas corrientes del comercio y las finanzas. Es la movilidad arbitraria que no tiene racionalidad económica, tampoco financia y genera volatilidad. De las corridas contra sus monedas y activos, los países pueden defenderse si muestran capacidad para administrar políticas monetarias. Pero si el dólar pierde valor en el mundo y aquí sube a $ 3,09, la pregunta es ¿por qué? El Gobierno necesita mantener su caja porque gasta más y sigue reteniendo de las exportaciones. A lo que debe agregarse los índices oficiales, por un lado -debajo de un dígito- y, los precios de los bienes, por otro lado.
La Argentina redujo el riesgo país -está bien-pero no es suficiente y, en eventos como el último Sugar Dinner en Nueva York -que reúne a los azucareros del mundo-, cuando se habló del costo de financiar la exportación de azúcar los operadores dieron: tasa Libor más Kirchner.
Los mercados emergentes se protegen del contagio de la desaceleración en el mundo. Se viene la restricción en la liquidez, las reservas se acercan a U$S 26.000 millones, mientras los commodities -productos básicos- mantienen el impulso y sobrevuela la suba de la energía.







