04 Julio 2006 Seguir en 
El paro por ocho horas realizado ayer en estaciones de servicio de todo el país, en demanda de mayor rentabilidad para expendedoras, dejó ampliamente conformes a los representantes de este sector en Tucumán. La Cámara de Comerciantes de Derivados del Petróleo, Garajes y Afines (Capega) evaluó que el 90% de las estaciones de servicio que venden combustibles líquidos y GNC de la provincia adhirió a la protesta y no atendió al público entre las 14 y las 22, como estaba previsto.
“Hubo un alto índice de acatamiento, con lo que surge una esperanza de que el Gobierno escuche nuestros reclamos”, dijo el presidente de Capega, Juan Montanaro. El paro tuvo una importante adhesión en el interior del país, pero fue menor en Capital Federal y el conurbano bonaerense, según informó la agencia NA. La medida de fuerza fue impulsada por la Confederación de Entidades de Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha), la cual reúne a unas 4.500 estaciones de todo el país que no pertenecen a las petroleras. Las expendedoras de combustibles reclaman mayores márgenes de ganancia y una menor presión impositiva.
En Tucumán, sobre un total de 147 estaciones de servicio que operan en la provincia, 132 establecimiento se plegaron a la protesta. El resto de las empresas -algunas de las cuales comercializan naftas directamente de las compañías petroleras- vendió combustibles y GNC normalmente.
“No estamos pidiendo aumentos en los precios de los combustibles, sino que se regule la comercialización y que el Gobierno participe, para que el oligopolio de las petroleras no absorba toda rentabilidad ni los volúmenes de ventas”, remarcó Montanaro.
El cese de actividades en las estaciones de servicios produjo algunos inconvenientes en la provisión de combustibles , pero escasos congestionamientos frente a los surtidores. Hubo algunos momentos de nerviosismos y tensión, sobretodo en el inicio de la medida de fuerza.
Durante una recorrida de LA GACETA, se pudo comprobar que en algunas estaciones de servicio se incrementó el expendio de combustibles durante la mañana. Tal fue el caso de un establecimiento de 9 de Julio y avenida Roca, cuyo encargado, Arturo Briz, estimó que la venta en la playa se incrementó en un 20% a lo que ocurre habitualmente, hasta poco antes de las 13. “Durante las restantes horas, el personal que atiende los surtidores se dedicó a tareas de mantenimiento y limpieza”, agregó Briz, quien además confirmó que la medida “se cumplió con total normalidad”.
En otros establecimiento no se advirtieron mayores inconvenientes, mientras que en la estación de servicio ubicada en Francia y avenida de los Próceres, su titular, Arturo Longo, verificó personalmente que a la hora indicada para el comienzo de la medida, se bloquearan los accesos para evitar congestionamientos.
El presidente de Cecha, Raúl Castellanos, mantuvo anoche una reunión con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Sin embargo, Castellanos evaluó la entrevista como “frustrante” ya que no hubo ningún resultado satisfactorio y anticipó que podrían reiterar la protesta , luego de “un compás de espera de dos semanas”. (DyN)
“Hubo un alto índice de acatamiento, con lo que surge una esperanza de que el Gobierno escuche nuestros reclamos”, dijo el presidente de Capega, Juan Montanaro. El paro tuvo una importante adhesión en el interior del país, pero fue menor en Capital Federal y el conurbano bonaerense, según informó la agencia NA. La medida de fuerza fue impulsada por la Confederación de Entidades de Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha), la cual reúne a unas 4.500 estaciones de todo el país que no pertenecen a las petroleras. Las expendedoras de combustibles reclaman mayores márgenes de ganancia y una menor presión impositiva.
En Tucumán, sobre un total de 147 estaciones de servicio que operan en la provincia, 132 establecimiento se plegaron a la protesta. El resto de las empresas -algunas de las cuales comercializan naftas directamente de las compañías petroleras- vendió combustibles y GNC normalmente.
“No estamos pidiendo aumentos en los precios de los combustibles, sino que se regule la comercialización y que el Gobierno participe, para que el oligopolio de las petroleras no absorba toda rentabilidad ni los volúmenes de ventas”, remarcó Montanaro.
El cese de actividades en las estaciones de servicios produjo algunos inconvenientes en la provisión de combustibles , pero escasos congestionamientos frente a los surtidores. Hubo algunos momentos de nerviosismos y tensión, sobretodo en el inicio de la medida de fuerza.
Durante una recorrida de LA GACETA, se pudo comprobar que en algunas estaciones de servicio se incrementó el expendio de combustibles durante la mañana. Tal fue el caso de un establecimiento de 9 de Julio y avenida Roca, cuyo encargado, Arturo Briz, estimó que la venta en la playa se incrementó en un 20% a lo que ocurre habitualmente, hasta poco antes de las 13. “Durante las restantes horas, el personal que atiende los surtidores se dedicó a tareas de mantenimiento y limpieza”, agregó Briz, quien además confirmó que la medida “se cumplió con total normalidad”.
En otros establecimiento no se advirtieron mayores inconvenientes, mientras que en la estación de servicio ubicada en Francia y avenida de los Próceres, su titular, Arturo Longo, verificó personalmente que a la hora indicada para el comienzo de la medida, se bloquearan los accesos para evitar congestionamientos.
Una reunión frustrante
El presidente de Cecha, Raúl Castellanos, mantuvo anoche una reunión con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Sin embargo, Castellanos evaluó la entrevista como “frustrante” ya que no hubo ningún resultado satisfactorio y anticipó que podrían reiterar la protesta , luego de “un compás de espera de dos semanas”. (DyN)
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