02 Julio 2006 Seguir en 
Los ingresos fiscales siguen sonriéndole a la gestión del gobernador José Alperovich. En junio pasado, las transferencias nacionales a Tucumán alcanzaron los $ 204,9 millones, lo que marcó un nuevo récord histórico en los ingresos de origen federal. El anterior era de mayo pasado. De este modo, el Poder Ejecutivo se asegura un escenario fiscal con tendencia al superávit en las cuentas públicas y, a la vez, sigue acumulando ahorros en el denominado fondo anticrisis.
Con los resultados del mes pasado, los ingresos federales acumularon en el primer semestre del año $ 917,8 millones, un 19% más que en igual período de 2005. El ministro de Economía, Jorge Jiménez, dijo a LA GACETA que la mejora en los ingresos de ninguna manera significará que el Estado abra la caja. Así, desalentó reclamos sindicales por incremento de salarios y, a la vez, los pedidos de ampliación de partidas presupuestarias de distintas áreas del Poder Ejecutivo.
Jiménez indicó que el gobernador le dio instrucciones para recuperar los $ 170 millones que significarán el gasto anual por la suba de sueldos a los estatales. Acotó que no se dejará de invertir en obras públicas.
La transparencia
La bonanza fiscal de los últimos años plantea un interrogante: ¿qué debe hacer el Estado con los fondos que ingresan? Los expertos afirman que el Gobierno debe aprovechar el momento para reducir la carga tributaria y ser más transparente en el manejo de las cuentas públicas.
El economista José Bercoff observó que es necesario que Tucumán deje de ser una de las provincias con mayor presión impositiva, "para convertirse en un foco de inversiones". "Paralelamente -señaló-, debe ser eficiente a la hora de gastar". Según Bercoff, la mayor disponibilidad de recursos termina siendo una tentación para el gobernante en períodos electorales. "Esto puede resultar perjudicial en el largo plazo, ya que en épocas de recesión los ajustes en el sector público resultan ser tremendamente dolorosos y resistidos", advirtió.
El economista Eduardo Robinson no cree que el Estado vaya a cambiar el esquema impositivo. "Lo que se necesita es que, en 2007, no siga incrementando el gasto corriente, con subsidios y transferencias que pueden ser propias del año electoral", dijo. Sugirió una inversión hacia proyectos con retorno social y que el gasto sea más transparente. "Hoy no sabemos cómo, para qué, ni quién gasta en el Estado", señaló.
Con la mejora en los ingresos, el Gobierno quiere iniciar 2007 con un colchón financiero superior a los $ 300 millones. Con esa plata se cubrirán contingencias financieras si se desacelera el crecimiento económico. Sin embargo, hay quienes sostienen que el gobernador ya está pensando en el escenario fiscal para su segundo mandato.
El crecimiento en la recaudación nacional se traduce en importantes transferencias a las provincias en distintas modalidades: coparticipación de impuestos, subsidios directos, programas específicos y fondos fiduciarios, entre otros; y representan casi el 75% del total de ingresos de Tucumán.
En los primeros seis meses, los ingresos de las provincias, ya sean de origen nacional como provincial, continuaron en aumento. Sin embargo, también lo hizo el gasto y a mayor ritmo, lo que generó preocupación. Ello motivó el anuncio de las autoridades de un mayor control del gasto, para poder mantener el superávit fiscal. Si bien la intención de mantener un superávit es auspiciosa, ya que las tasas de crecimiento actuales no son sostenibles en el largo plazo, existen importantes tareas pendientes por parte del PE. En primer lugar, no se observa una planificación de largo plazo en los distintos sectores del Estado, lo que atenta contra el crecimiento. En segundo lugar, las autoridades económicas no deberían desaprovechar la abundancia de recursos para hacer reformas estructurales.
En esa dirección existen dos materias pendientes de vital importancia: las reformas del Estado, con el fin de mejorar la calidad del gasto y dar más transparencia a los actos de gobierno, y la reforma impositiva, de la que hasta el momento no se observó acciones concretas. Recordemos que Tucumán se encuentra entre las provincias con mayor presión tributaria, sumado a que los impuestos, en su mayoría, son altamente distorsivos. En las expansiones es el momento adecuado de realizar las reformas tributarias, ya que existen recursos para sostener cualquier transición.
Esas reformas favorecerán el crecimiento sustentable de la economía y permitirán que el sector privado sea el motor de ese crecimiento y del empleo.
Con los resultados del mes pasado, los ingresos federales acumularon en el primer semestre del año $ 917,8 millones, un 19% más que en igual período de 2005. El ministro de Economía, Jorge Jiménez, dijo a LA GACETA que la mejora en los ingresos de ninguna manera significará que el Estado abra la caja. Así, desalentó reclamos sindicales por incremento de salarios y, a la vez, los pedidos de ampliación de partidas presupuestarias de distintas áreas del Poder Ejecutivo.
Jiménez indicó que el gobernador le dio instrucciones para recuperar los $ 170 millones que significarán el gasto anual por la suba de sueldos a los estatales. Acotó que no se dejará de invertir en obras públicas.
La transparencia
La bonanza fiscal de los últimos años plantea un interrogante: ¿qué debe hacer el Estado con los fondos que ingresan? Los expertos afirman que el Gobierno debe aprovechar el momento para reducir la carga tributaria y ser más transparente en el manejo de las cuentas públicas.
El economista José Bercoff observó que es necesario que Tucumán deje de ser una de las provincias con mayor presión impositiva, "para convertirse en un foco de inversiones". "Paralelamente -señaló-, debe ser eficiente a la hora de gastar". Según Bercoff, la mayor disponibilidad de recursos termina siendo una tentación para el gobernante en períodos electorales. "Esto puede resultar perjudicial en el largo plazo, ya que en épocas de recesión los ajustes en el sector público resultan ser tremendamente dolorosos y resistidos", advirtió.
El economista Eduardo Robinson no cree que el Estado vaya a cambiar el esquema impositivo. "Lo que se necesita es que, en 2007, no siga incrementando el gasto corriente, con subsidios y transferencias que pueden ser propias del año electoral", dijo. Sugirió una inversión hacia proyectos con retorno social y que el gasto sea más transparente. "Hoy no sabemos cómo, para qué, ni quién gasta en el Estado", señaló.
Con la mejora en los ingresos, el Gobierno quiere iniciar 2007 con un colchón financiero superior a los $ 300 millones. Con esa plata se cubrirán contingencias financieras si se desacelera el crecimiento económico. Sin embargo, hay quienes sostienen que el gobernador ya está pensando en el escenario fiscal para su segundo mandato.
PUNTO DE VISTA
Las materias pendientes
Por Ana María Cerro - Decana-Facultad de Economía (UNSTA)Las materias pendientes
El crecimiento en la recaudación nacional se traduce en importantes transferencias a las provincias en distintas modalidades: coparticipación de impuestos, subsidios directos, programas específicos y fondos fiduciarios, entre otros; y representan casi el 75% del total de ingresos de Tucumán.
En los primeros seis meses, los ingresos de las provincias, ya sean de origen nacional como provincial, continuaron en aumento. Sin embargo, también lo hizo el gasto y a mayor ritmo, lo que generó preocupación. Ello motivó el anuncio de las autoridades de un mayor control del gasto, para poder mantener el superávit fiscal. Si bien la intención de mantener un superávit es auspiciosa, ya que las tasas de crecimiento actuales no son sostenibles en el largo plazo, existen importantes tareas pendientes por parte del PE. En primer lugar, no se observa una planificación de largo plazo en los distintos sectores del Estado, lo que atenta contra el crecimiento. En segundo lugar, las autoridades económicas no deberían desaprovechar la abundancia de recursos para hacer reformas estructurales.
En esa dirección existen dos materias pendientes de vital importancia: las reformas del Estado, con el fin de mejorar la calidad del gasto y dar más transparencia a los actos de gobierno, y la reforma impositiva, de la que hasta el momento no se observó acciones concretas. Recordemos que Tucumán se encuentra entre las provincias con mayor presión tributaria, sumado a que los impuestos, en su mayoría, son altamente distorsivos. En las expansiones es el momento adecuado de realizar las reformas tributarias, ya que existen recursos para sostener cualquier transición.
Esas reformas favorecerán el crecimiento sustentable de la economía y permitirán que el sector privado sea el motor de ese crecimiento y del empleo.
Más Ganancias e IVA
El aumento en la recaudación de impuestos coparticipables se mantendrá en lo que resta del año, estiman en el Gobierno. Esta presunción se asienta en la posibilidad de que los ingresos por Ganancias e IVA sigan subiendo, fruto del aumento de la actividad y por la desaparición paulatina de los quebrantos impositivos, un régimen creado tras la devaluación. Se calcula que ambos impuestos registrarán subas del 20%.
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