30 Junio 2006 Seguir en 
En julio de 1791 Wolfgang Amadeus Mozart recibió, de forma anónima, el encargo del conde Walsegg-Stuppach de componer un Réquiem. "No puedo desprenderme de la imagen del desconocido. Lo veo por todas partes y me ruega impaciente que realice el trabajo", decía Mozart a sus allegados. Por eso se dedicó a esta obra con tal obsesión que terminó enfermándose. El 4 de diciembre de 1791 les pidió a los amigos que lo rodeaban en su lecho de muerte que lo ayudaran a cantar la "Lacrimosa", de la incompleta obra, pero a la mitad de su ejecución se quebró en sollozos. Más tarde dio a su discípulo Süsmayer indicaciones para terminarla. "Esa noche -escriben David y Federico Ewen- su esposa Constanza, su hermana Sofía, y el discípulo Süsmayer se arrodillaron junto al lecho. Se llamó a un sacerdote para que le administrara la extremaunción. A medianoche, Mozart se despidió de su familia y murió".
Esta obra, una de las más grandes y difundidas de la historia de la música, volverá a escucharse esta noche y mañana, a las 22, en el teatro Alberdi, con la llamada "Gala Mozarteana" que abrirá el Julio Cultural de la UNT. La presentación contará con la participación de la Orquesta Sinfónica de la UNT y de dos importantes agrupaciones corales: el Coro de Jóvenes y la Cantoría Lugano, dirigidos por Mariana Stambole y Eduardo Vallejo respectivamente. También actuarán los destacados cantantes Mariana Pacios, Fernanda Pérez, Fabián Abad y Marcelo Oppedisano. "Se trata de una de las obras más emblemáticas de Mozart y también una de las más complejas de interpretar", señaló Stambole. Y agregó: "la velada tendrá invitados de primer nivel, porque la Cantoría Lugano tiene una trayectoria impecable, no sólo dentro del país, sino también en el exterior".
En el concierto, también se escuchará la "Sinfonía concertante", de Mozart, interpretada por la Sinfónica y, como solistas, el mexicano Manuel Ramos (violín) y el tucumano -radicado en Buenos Aires- Benjamín Bru (viola) interpretarán la "Sinfonía concertante". Mozart compuso esta sinfonía a los 23 años. Sabiendo que el violín siempre sobresale sobre los demás instrumentos de cuerda, sobre todo la viola, buscó la forma de que los dos instrumentos compartieran el protagonismo. Para ello especificó que la viola tocara "scordatura", que significa que el instrumento es afinado medio tono más alto de lo normal, dotándola de un sonido más vibrante, luminoso e intenso. "De este modo los instrumentos se lucen ejecutando una suerte de diálogo apasionado", comentó Roberto Buffo, director de la puesta.
Esta obra, una de las más grandes y difundidas de la historia de la música, volverá a escucharse esta noche y mañana, a las 22, en el teatro Alberdi, con la llamada "Gala Mozarteana" que abrirá el Julio Cultural de la UNT. La presentación contará con la participación de la Orquesta Sinfónica de la UNT y de dos importantes agrupaciones corales: el Coro de Jóvenes y la Cantoría Lugano, dirigidos por Mariana Stambole y Eduardo Vallejo respectivamente. También actuarán los destacados cantantes Mariana Pacios, Fernanda Pérez, Fabián Abad y Marcelo Oppedisano. "Se trata de una de las obras más emblemáticas de Mozart y también una de las más complejas de interpretar", señaló Stambole. Y agregó: "la velada tendrá invitados de primer nivel, porque la Cantoría Lugano tiene una trayectoria impecable, no sólo dentro del país, sino también en el exterior".
En el concierto, también se escuchará la "Sinfonía concertante", de Mozart, interpretada por la Sinfónica y, como solistas, el mexicano Manuel Ramos (violín) y el tucumano -radicado en Buenos Aires- Benjamín Bru (viola) interpretarán la "Sinfonía concertante". Mozart compuso esta sinfonía a los 23 años. Sabiendo que el violín siempre sobresale sobre los demás instrumentos de cuerda, sobre todo la viola, buscó la forma de que los dos instrumentos compartieran el protagonismo. Para ello especificó que la viola tocara "scordatura", que significa que el instrumento es afinado medio tono más alto de lo normal, dotándola de un sonido más vibrante, luminoso e intenso. "De este modo los instrumentos se lucen ejecutando una suerte de diálogo apasionado", comentó Roberto Buffo, director de la puesta.






