El triunfo de la vida en los páramos antárticos

"La marcha de los pingüinos". Ganadora del premio Oscar al mejor largometraje documental, el filme francés tiene todo para ser una atracción de multitudes.

15 Junio 2006
Miles de pingüinos emperadores, durante el invierno, abandonan el océano para trepar el hielo y realizar una caminata en fila, resistiendo las nevadas y los fuertes vientos. Con determinación, los pingüinos llevan adelante su plan por la necesidad de reproducirse y mantener la supervivencia de la especie. Cada año, en los helados desiertos antárticos, un nuevo viaje comienza.Ganadora del premio Oscar al mejor largometraje documental y la producción extranjera más exitosa en la historia de los Estados Unidos, el filme francés tiene todo para ser una atracción de multitudes. Con un nivel de producción, un desarrollo narrativo y una capacidad emotiva que supera ampliamente la media de los habituales emprendimientos de Animal Planet y de National Geographic, "La marcha de los pingüinos" parece una película con toda la carga sentimental y la llegada familiar de los productos concebidos por el estudio Disney. Hay aquí padres capaces de realizar cualquier sacrificio por el bien de sus hijos, hay grandes historias de amor con danzas de seducción y encuentros románticos, hay aventuras de tono épico, hay villanos de fuste y, claro, un final feliz con las supervivencia de los más aptos tras un invierno que dura nueve meses.