14 Junio 2006 Seguir en 
El empresario José Manuel García González asumió el cargo de nuevo presidente de la Fundación del Tucumán (FT), en reemplazo del industrial Vicente Lucci, quien terminó su mandato.
“Es un desafío importante; la Fundación, como el resto de las instituciones intermedias, debe cumplir un rol gravitante en un país cuya sociedad se encuentra fragmentada”, dijo el flamante directivo, en diálogo con LA GACETA. García González es consejero de la FT desde 1990 y fue presidente de la institución entre 1995 y 1997. Además, es miembro de la comisión directiva de la Sociedad Rural de Tucumán y se desempeñó como director de la Compañía Azucarera Concepción. También fue miembro del consejo general de la Unión Industrial Argentina (UIA) y vicepresidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT).
Trayectoria
“Cuando fui presidente de la Fundación, a mediados de la década del 90, el tema era la economía; hoy, los ejes han cambiado, porque la economía crece pero hay un gran sector que no ve los frutos de esta mejoría”, definió García González. Según el dirigente empresario, la falta de equidad que se observa en la distribución del ingreso se corrige con educación. “Para que una sociedad progrese debe haber equidad, y el gran camino para lograrla es la educación y la capacitación a la que puedan acceder todos. Hace 10 años se privilegiaron la reactivación y el aumento de la producción, y hoy debemos privilegiar la capacitación; como entidad, tenemos que apuntar al desarrollo humano”, añadió. “También hay que tratar de achicar la brecha que existe entre nuestra región y otras en el país, con el desarrollo, por ejemplo, de clusters de turismo y de minería; pero más que nada contribuyendo a una mejora en la calidad institucional”, remarcó.
“Debemos profundizar el rol de las instituciones. Hoy la crisis no pasa por las empresas, sino por la exclusión social, ya que mucha gente no está inserta en la sociedad”, subrayó.
Opinó que la Argentina se ve favorecida por una coyuntura internacional que beneficia las exportaciones, y por un tipo de cambio que también ayuda a la economía interna.
El rumbo
Respecto del rumbo que tomará la Fundación del Tucumán a partir del recambio de sus máximas autoridades, García González destacó que se buscará dar continuidad a las tareas de responsabilidad social que se venían desarrollando. Pero dejó en claro que también se hará hincapié en aspectos relacionados con la educación, con el achicamiento de la brecha de desarrollo humano y con la mejora de la competitividad y de la productividad.
“Es un desafío importante; la Fundación, como el resto de las instituciones intermedias, debe cumplir un rol gravitante en un país cuya sociedad se encuentra fragmentada”, dijo el flamante directivo, en diálogo con LA GACETA. García González es consejero de la FT desde 1990 y fue presidente de la institución entre 1995 y 1997. Además, es miembro de la comisión directiva de la Sociedad Rural de Tucumán y se desempeñó como director de la Compañía Azucarera Concepción. También fue miembro del consejo general de la Unión Industrial Argentina (UIA) y vicepresidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT).
Trayectoria
“Cuando fui presidente de la Fundación, a mediados de la década del 90, el tema era la economía; hoy, los ejes han cambiado, porque la economía crece pero hay un gran sector que no ve los frutos de esta mejoría”, definió García González. Según el dirigente empresario, la falta de equidad que se observa en la distribución del ingreso se corrige con educación. “Para que una sociedad progrese debe haber equidad, y el gran camino para lograrla es la educación y la capacitación a la que puedan acceder todos. Hace 10 años se privilegiaron la reactivación y el aumento de la producción, y hoy debemos privilegiar la capacitación; como entidad, tenemos que apuntar al desarrollo humano”, añadió. “También hay que tratar de achicar la brecha que existe entre nuestra región y otras en el país, con el desarrollo, por ejemplo, de clusters de turismo y de minería; pero más que nada contribuyendo a una mejora en la calidad institucional”, remarcó.
“Debemos profundizar el rol de las instituciones. Hoy la crisis no pasa por las empresas, sino por la exclusión social, ya que mucha gente no está inserta en la sociedad”, subrayó.
Opinó que la Argentina se ve favorecida por una coyuntura internacional que beneficia las exportaciones, y por un tipo de cambio que también ayuda a la economía interna.
El rumbo
Respecto del rumbo que tomará la Fundación del Tucumán a partir del recambio de sus máximas autoridades, García González destacó que se buscará dar continuidad a las tareas de responsabilidad social que se venían desarrollando. Pero dejó en claro que también se hará hincapié en aspectos relacionados con la educación, con el achicamiento de la brecha de desarrollo humano y con la mejora de la competitividad y de la productividad.







