11 Junio 2006 Seguir en 
El escenario de la economía internacional atraviesa algunos cambios,de la mano del incremento de las tasas de interés, por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos, con el fin de neutralizar el impacto de la inflación. La ecuación indica que si sube la tasa de interés se acaba el dinero barato, explicó Emilio Cárdenas, ex embajador argentino ante la ONU.
¿Cómo pueden impactar esos cambios de la economía mundial en la Argentina? Según el consultor internacional, esa situación puede significar una mayor presión sobre el nivel de actividad económica del país, sobre todo, cuando se refleja la volatilidad de los mercados. “Los inversores sospechan que la demanda de bienes de las empresas privadas puede caer o restringirse, lo que marca que puede haber recesión. Ese es el gran miedo que tienen hoy los que analizan y enfrentan la suba de las tasas de interés y de la inflación”, señaló Cárdenas, durante una visita realizada a LA GACETA. En la oportunidad fue recibido por el gerente general de nuestro diario, José Pochat.
De acuerdo con el punto de vista del consultor, hoy los inversores eligen seguridad, y por esa razón están cayendo las operaciones con acciones, al tiempo que crece el valor de los bonos. “Para la Argentina, toda esta situación puede tener consecuencias en el corto y en el mediano plazo”, dijo.
En el corto plazo, según el especialista, “habrá aversión al riesgo en los inversores, ese riesgo que ha crecido en los ojos de aquellos inversores que observan la evolución de los países emergentes”. Por eso, sostiene, las inversiones en el mercado de capital en los países emergentes están sufriendo. “Entre otras cosas, porque las utilidades que las empresas acumularon a lo largo del año están desapareciendo, lo que demuestra la fuga hacia la seguridad de los inversores”, añadió.
En el mediano plazo
Cárdenas vino a Tucumán para disertar sobre la situación política y sobre el clima de negocios en Latinoamérica y en el mundo, en un encuentro organizado por la Fundación del Tucumán. Al hablar con nuestro diario sobre los efectos de mediano plazo que tendrán los cambios de la economía mundial en la Argentina, dijo que puede resultar serio que las tasas de interés sigan creciendo. “Derivaría en una baja generalizada en los precios de los commodities, con lo cual caerían también, en precios y en volúmenes, las exportaciones”, acotó.
Ante ese cuadro, considera que cuando el presidente, Néstor Kirchner, dice que prefiere tener altos los volúmenes de las reservas está actuando con prudencia. “Este es un momento para acumular reservas, porque las turbulencias financieras serán grandes, y países como la Argentina, que aún no solucionaron del todo el default de su deuda, pueden tener dificultades para obtener financiamiento”, indicó. A la vez, sugirió al Gobierno que se proteja de esas ante turbulencias moderando el gasto público y acumulando reservas.
¿Cómo pueden impactar esos cambios de la economía mundial en la Argentina? Según el consultor internacional, esa situación puede significar una mayor presión sobre el nivel de actividad económica del país, sobre todo, cuando se refleja la volatilidad de los mercados. “Los inversores sospechan que la demanda de bienes de las empresas privadas puede caer o restringirse, lo que marca que puede haber recesión. Ese es el gran miedo que tienen hoy los que analizan y enfrentan la suba de las tasas de interés y de la inflación”, señaló Cárdenas, durante una visita realizada a LA GACETA. En la oportunidad fue recibido por el gerente general de nuestro diario, José Pochat.
De acuerdo con el punto de vista del consultor, hoy los inversores eligen seguridad, y por esa razón están cayendo las operaciones con acciones, al tiempo que crece el valor de los bonos. “Para la Argentina, toda esta situación puede tener consecuencias en el corto y en el mediano plazo”, dijo.
En el corto plazo, según el especialista, “habrá aversión al riesgo en los inversores, ese riesgo que ha crecido en los ojos de aquellos inversores que observan la evolución de los países emergentes”. Por eso, sostiene, las inversiones en el mercado de capital en los países emergentes están sufriendo. “Entre otras cosas, porque las utilidades que las empresas acumularon a lo largo del año están desapareciendo, lo que demuestra la fuga hacia la seguridad de los inversores”, añadió.
En el mediano plazo
Cárdenas vino a Tucumán para disertar sobre la situación política y sobre el clima de negocios en Latinoamérica y en el mundo, en un encuentro organizado por la Fundación del Tucumán. Al hablar con nuestro diario sobre los efectos de mediano plazo que tendrán los cambios de la economía mundial en la Argentina, dijo que puede resultar serio que las tasas de interés sigan creciendo. “Derivaría en una baja generalizada en los precios de los commodities, con lo cual caerían también, en precios y en volúmenes, las exportaciones”, acotó.
Ante ese cuadro, considera que cuando el presidente, Néstor Kirchner, dice que prefiere tener altos los volúmenes de las reservas está actuando con prudencia. “Este es un momento para acumular reservas, porque las turbulencias financieras serán grandes, y países como la Argentina, que aún no solucionaron del todo el default de su deuda, pueden tener dificultades para obtener financiamiento”, indicó. A la vez, sugirió al Gobierno que se proteja de esas ante turbulencias moderando el gasto público y acumulando reservas.







