09 Junio 2006 Seguir en 
Los acuerdos de precios, sobre todo en los productos alimenticios de mayor consumo, impactaron favorablemente para que una familia tipo destine menos dinero para su subsistencia. Según un informe de la Dirección de Estadística de la Provincia, en mayo pasado, un matrimonio con dos hijos necesitó $ 736,50 para no caer en la pobreza.
Ese monto representa el total de ingresos que se precisa para comprar los alimentos del mes, como también para cubrir los gastos que demandan los servicios elementales (salud, educación y transporte, entre otros). Técnicamente, se denomina Canasta Básica Total (CBT).
"Por primera vez, desde que se desató la crisis de fines de 2001, el valor de la canasta marcó una reducción del 1,5%", manifestó ayer a LA GACETA el titular de Estadística, Juan Carlos Abril. Los datos oficiales registraron que, en abril último, el valor de la CBT era de $ 740,70.
Según la encuesta periódica de precios que efectúa el organismo provincial, en la estimación sobre los ingresos que necesita un grupo familiar para subsistir, la estacionalidad juega un papel preponderante en el comportamiento de los precios. "Los 27 alimentos que se miden no constituyen artículos de primera marca, sino productos de consumo masivo que se ajustan al bolsillo de la población media", indicó el funcionario.
De acuerdo con la última encuesta permanente de hogares (EPH), elaborada en el segundo semestre del año pasado, el 47,8% de la población del Gran San Miguel de Tucumán (unos 369.000 habitantes) no podía reunir los ingresos suficientes para abandonar la pobreza. "Si desciende el costo de la CBT, esto quiere decir que tendría que haber menos pobres en el conglomerado urbano", dijo Abril.
La indigencia
El diagnóstico oficial también confirmó la disminución del 1,5% en el costo de la canasta básica de alimentos (CBA), que marca el límite de ingresos que precisa un grupo familiar para no ser indigente.
En mayo pasado, según el director de Estadística, la CBA fue calculada en $ 344,16, poco menos de $ 5 respecto de los ingresos que requirió, en abril pasado, una familia tipo para cubrir los gastos en alimentos. Si se toma el valor por persona, para no ser indigente se necesitaron $ 11,38 mensuales.
La situación de indigencia afecta a una cuarta parte de la población del principal aglomerado urbano de la provincia. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), hasta diciembre pasado en Tucumán se registraban alrededor de 143.600 indigentes.
Ese monto representa el total de ingresos que se precisa para comprar los alimentos del mes, como también para cubrir los gastos que demandan los servicios elementales (salud, educación y transporte, entre otros). Técnicamente, se denomina Canasta Básica Total (CBT).
"Por primera vez, desde que se desató la crisis de fines de 2001, el valor de la canasta marcó una reducción del 1,5%", manifestó ayer a LA GACETA el titular de Estadística, Juan Carlos Abril. Los datos oficiales registraron que, en abril último, el valor de la CBT era de $ 740,70.
Según la encuesta periódica de precios que efectúa el organismo provincial, en la estimación sobre los ingresos que necesita un grupo familiar para subsistir, la estacionalidad juega un papel preponderante en el comportamiento de los precios. "Los 27 alimentos que se miden no constituyen artículos de primera marca, sino productos de consumo masivo que se ajustan al bolsillo de la población media", indicó el funcionario.
De acuerdo con la última encuesta permanente de hogares (EPH), elaborada en el segundo semestre del año pasado, el 47,8% de la población del Gran San Miguel de Tucumán (unos 369.000 habitantes) no podía reunir los ingresos suficientes para abandonar la pobreza. "Si desciende el costo de la CBT, esto quiere decir que tendría que haber menos pobres en el conglomerado urbano", dijo Abril.
La indigencia
El diagnóstico oficial también confirmó la disminución del 1,5% en el costo de la canasta básica de alimentos (CBA), que marca el límite de ingresos que precisa un grupo familiar para no ser indigente.
En mayo pasado, según el director de Estadística, la CBA fue calculada en $ 344,16, poco menos de $ 5 respecto de los ingresos que requirió, en abril pasado, una familia tipo para cubrir los gastos en alimentos. Si se toma el valor por persona, para no ser indigente se necesitaron $ 11,38 mensuales.
La situación de indigencia afecta a una cuarta parte de la población del principal aglomerado urbano de la provincia. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), hasta diciembre pasado en Tucumán se registraban alrededor de 143.600 indigentes.
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