31 Mayo 2006 Seguir en 
Los propietarios de estaciones de servicio aseguran que los insumos que utilizan aumentaron un 100%; que otorgaron aumentos salariales del orden del 70% en los últimos tres años y que están trabajando con márgenes de rentabilidad casi nulos. Ante esta situación, los expendedores de GNC y de combustibles líquidos realizarán hoy un paro, de 17 a 20. En esas tres horas, no venderán combustibles, aunque aclararon que los anexos de las estaciones (drugstores o lubricentros) funcionarán normalmente, aunque las luces de esos establecimientos permanecerán parcialmente encendidas.
"Realizamos una medida de fuerza moderada, porque tenemos voluntad de diálogo", explicó el titular de la Cámara de Comerciantes en Derivados del Petróleo, Gas y Afines (Capega), Juan Francisco Montanaro.
El paro fue organizado por la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la Argentina (Cecha), que hizo pública su decisión de no expender combustibles en estaciones de servicio de todo el país. Cecha y Capega especificaron que el Gobierno nacional, con los impuestos, se lleva el 60% del valor de los combustibles y que el resto del porcentaje, casi en su totalidad, es absorbido por la petroleras. Resaltaron que desde 2003 no tienen una mejora en las comisiones que reciben por las ventas de combustibles, y que quebraron 2.000 estaciones.
Desde Capega aclararon que su reclamo nada tiene que ver con el valor de los combustibles que paga el público. "No queremos que aumente el precio de los combustibles. Sólo pedimos que una pequeña parte de las ganancias de las compañías petroleras, o en su defecto una pequeña parte de lo recaudado por el fisco en concepto de impuestos a los combustibles, se utilice para recomponer la rentabilidad de las empresas pyme que venden el producto y atienden al público", remarcó la entidad en un comunicado de prensa. También recomendaron a sus clientes que carguen combustible antes del horario del paro a fin de evitar problemas de abastecimiento.
Taxistas y remiseros consultados por LA GACETA estimaron que el paro no afectará su actividad, teniendo en cuenta que el cilindro de gas más chico les permite una autonomía de, como mínimo, 90 kilómetros, y que con los combustibles líquidos la capacidad es mayor. A tres años de comenzada su gestión, esta es la primera protesta empresaria que enfrenta el presidente Néstor Kirchner.
"Realizamos una medida de fuerza moderada, porque tenemos voluntad de diálogo", explicó el titular de la Cámara de Comerciantes en Derivados del Petróleo, Gas y Afines (Capega), Juan Francisco Montanaro.
El paro fue organizado por la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la Argentina (Cecha), que hizo pública su decisión de no expender combustibles en estaciones de servicio de todo el país. Cecha y Capega especificaron que el Gobierno nacional, con los impuestos, se lleva el 60% del valor de los combustibles y que el resto del porcentaje, casi en su totalidad, es absorbido por la petroleras. Resaltaron que desde 2003 no tienen una mejora en las comisiones que reciben por las ventas de combustibles, y que quebraron 2.000 estaciones.
Desde Capega aclararon que su reclamo nada tiene que ver con el valor de los combustibles que paga el público. "No queremos que aumente el precio de los combustibles. Sólo pedimos que una pequeña parte de las ganancias de las compañías petroleras, o en su defecto una pequeña parte de lo recaudado por el fisco en concepto de impuestos a los combustibles, se utilice para recomponer la rentabilidad de las empresas pyme que venden el producto y atienden al público", remarcó la entidad en un comunicado de prensa. También recomendaron a sus clientes que carguen combustible antes del horario del paro a fin de evitar problemas de abastecimiento.
Taxistas y remiseros consultados por LA GACETA estimaron que el paro no afectará su actividad, teniendo en cuenta que el cilindro de gas más chico les permite una autonomía de, como mínimo, 90 kilómetros, y que con los combustibles líquidos la capacidad es mayor. A tres años de comenzada su gestión, esta es la primera protesta empresaria que enfrenta el presidente Néstor Kirchner.
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