El cine mundial perdió a Shohei Imamura

Murió hoy en Tokio, a los 79 años, uno de los últimos maestros japoneses y ganador de dos Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes.

30 Mayo 2006
El reconocido cineasta Shohei Imamura, uno de los últimos maestros japoneses y ganador de dos Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes, murió hoy en Tokio a los 79 años, dejando a la posteridad una abultada y rica herencia cinematográfica.

Admirador de Akira Kurosawa y discípulo de Yasujiro Ozu, Imamura fue hasta la fecha uno de los directores nipones más conocidos y respetados de su generación, cuyos filmes "La balada de Narayama" (1983) y "La anguila" (1997) lo consagraron dos veces como máximo ganador del Festival de Cannes.

"Me siento apasionado por los seres humanos, casi devorado de pasión por ellos", dijo Imamura en Cannes, tras ganar el premio mayor con "La anguila", filme en el que abordaba el drama de un oficinista que mata a su esposa en un arrebato de celos y luego establece una relación con una anguila.

Aunque se inició como asistente de Ozu -autor de filmes de sorprendente calma y sosiego-, este cineasta nacido en Tokio en 1926 siguió una orientación completamente distinta a la de su mentor, por lo que fue comparado con algunos de los miembros de la denominada Nueva Ola Japonesa de fines de los 50.

Mientras el cine de Ozu siempre se caracterizó por su delicado equilibrio interior y su espíritu contemplativo, los filmes de Imamura se dedicaron, por el contrario, a revelar los aspectos más oscuros e irracionales del Japón posterior a Hiroshima, con una predilección por personajes marginales.

Colaborador además de Kobayashi y Kawashima, Imamura se afirmó a fines de los años '50 con "Deseo apagado" y "Deseo robado", dos filmes que afrontaban en clave expresionista y grotesca los mitos de la sociedad japonesa.

El último filme de Imamura que se estrenó en la Argentina fue "Dr. Akagi" ("Kanzo Sense"), donde realizó un homenaje a su padre, un médico que dedicó su vida a curar a los enfermos con incansable devoción y cuidado. (Télam).-

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