28 Mayo 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los proyectos laborales nacidos en la bancada de diputados kirchneristas, que buscan dar marcha atrás con la flexibilización de los 90, seguirán sin ver la luz en el Congreso a pesar de la inquietud empresaria.
Los cambios, que en la Cámara de Diputados tienen como principal impulsor al abogado laboralista Héctor Recalde, quedaron fuera de la agenda de junio y la decisión es guardarlos bajo siete llaves. Incluso se congeló la ratificación del convenio 158 de la OIT, que impide los despidos sin causa, y que tres semanas atrás había sido parte del temario tentativo de las sesiones.
La semana pasada, la UIA y otras entidades de supermercadistas, fabricantes de alimentos, transportistas y la Asociación Empresaria Argentina manifestaron su rechazo a la reforma a través de un comunicado conjunto. Sin embargo, el Gobierno ya había tomado la decisión de suspender su aprobación a fines de abril, tras las críticas que los representantes empresarios se encargaron de transmitir a los miembros del gabinete.
Si bien hay decenas de propuestas para modificar la ley de Contrato de Trabajo, solamente llegó a aprobarse la derogación de la cláusula que impedía a los trabajadores demandar el restablecimiento de sus condiciones laborales cuando son alteradas unilateralmente por los empleadores. Pero alcanzó para encender las alarmas en el sector empresario. Los cambios en carpeta son aquellos que apuntan a eliminar los topes indemnizatorios, la ampliación de los plazos de preaviso en los casos de despido y la obligación de pagar de una sola vez las vacaciones. (DyN)
Los cambios, que en la Cámara de Diputados tienen como principal impulsor al abogado laboralista Héctor Recalde, quedaron fuera de la agenda de junio y la decisión es guardarlos bajo siete llaves. Incluso se congeló la ratificación del convenio 158 de la OIT, que impide los despidos sin causa, y que tres semanas atrás había sido parte del temario tentativo de las sesiones.
La semana pasada, la UIA y otras entidades de supermercadistas, fabricantes de alimentos, transportistas y la Asociación Empresaria Argentina manifestaron su rechazo a la reforma a través de un comunicado conjunto. Sin embargo, el Gobierno ya había tomado la decisión de suspender su aprobación a fines de abril, tras las críticas que los representantes empresarios se encargaron de transmitir a los miembros del gabinete.
Si bien hay decenas de propuestas para modificar la ley de Contrato de Trabajo, solamente llegó a aprobarse la derogación de la cláusula que impedía a los trabajadores demandar el restablecimiento de sus condiciones laborales cuando son alteradas unilateralmente por los empleadores. Pero alcanzó para encender las alarmas en el sector empresario. Los cambios en carpeta son aquellos que apuntan a eliminar los topes indemnizatorios, la ampliación de los plazos de preaviso en los casos de despido y la obligación de pagar de una sola vez las vacaciones. (DyN)







