23 Mayo 2006 Seguir en 
Alberto Lebbos y su abogado, Emilio Mrad, se oponen a que César Soto, el novio de Paulina, ejerza el rol de querellante en la causa, ya que lo consideran uno de los principales sospechosos del secuestro y del homicidio de la estudiante. En esto se resume la presentación que realizará hoy Mrad ante el fiscal de Instrucción II de Instrucción, Carlos Albaca, que fue quien lo apartó de la causa en beneficio de Soto.
Mrad acompañará su escrito con una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en la que se les otorgó el rol de querellantes a los padres de una víctima de un accidente de tránsito, considerándolos herederos forzosos, a pesar de que la persona fallecida tenía hijos. El abogado indica en el escrito que se trata de un caso similar al de Lebbos, quien reclama para sí el rol de querellante, a pesar de que Soto reconoció a la hija que tuvo con Paulina.
Según Albaca, la chiquita es la heredera forzosa de la víctima, por lo que quien debe actuar en representación de ella es justamente Soto. La pelea por asumir el rol de querellante, que permite actuar en la causa, solicitar medida y estar presente en los distintos actos procesales como colaboradores del fiscal, promete ser larga.
Lo más probable es que la cuestión pase por las manos del juez III de Instrucción, Juan Francisco Pisa; de los integrantes de la Cámara de Apelaciones, y hasta de los miembros de la Corte Suprema de la Provincia, quienes seguramente terminarán siendo quienes decidirán al respecto.
Allanamientos
Lebbos advierte que Soto, desde el primer momento, fue uno de los sospechosos, y que incluso la Justicia ordenó que se realicen allanamientos en su domicilio y en el de varios de sus allegados. Indica también que hay distintos puntos que Soto aún no aclaró, como qué sucedió con el chip de su teléfono celular, que nunca fue encontrado y que resulta fundamental para saber si él habló con Paulina luego de su desaparición. Soto afirma que extravió el chip.
Mrad considera que Albaca se apresuró al otorgarle el rol de querellante a Soto, quien está representado por el abogado Eduardo Moreno. Incluso, se recuerda en la presentación que existieron, según él, episodios de violencia entre Soto y Paulina, que nunca fueron debidamente aclarados. "Esto fue ratificado el 3 de marzo por Virginia Mercado, y es relevante porque fue antes de que apareciera el cuerpo de Paulina", resalta en su texto el abogado.
La hija de la pareja tiene actualmente cinco años y vive con la madre y con las hermanas de Paulina. De todas formas, la situación aún no está resuelta legalmente, ya que Soto inició una demanda civil, para obtener la custodia de su hija.
Inocente
Al respecto, Moreno rechazó las acusaciones de Lebbos y de su abogado. Advirtió que su cliente ya no es considerado sospechoso en la causa y que por eso se le otorgó el rol de querellante, medida que contó con el apoyo de varios abogados penalistas.
Mrad acompañará su escrito con una sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en la que se les otorgó el rol de querellantes a los padres de una víctima de un accidente de tránsito, considerándolos herederos forzosos, a pesar de que la persona fallecida tenía hijos. El abogado indica en el escrito que se trata de un caso similar al de Lebbos, quien reclama para sí el rol de querellante, a pesar de que Soto reconoció a la hija que tuvo con Paulina.
Según Albaca, la chiquita es la heredera forzosa de la víctima, por lo que quien debe actuar en representación de ella es justamente Soto. La pelea por asumir el rol de querellante, que permite actuar en la causa, solicitar medida y estar presente en los distintos actos procesales como colaboradores del fiscal, promete ser larga.
Lo más probable es que la cuestión pase por las manos del juez III de Instrucción, Juan Francisco Pisa; de los integrantes de la Cámara de Apelaciones, y hasta de los miembros de la Corte Suprema de la Provincia, quienes seguramente terminarán siendo quienes decidirán al respecto.
Allanamientos
Lebbos advierte que Soto, desde el primer momento, fue uno de los sospechosos, y que incluso la Justicia ordenó que se realicen allanamientos en su domicilio y en el de varios de sus allegados. Indica también que hay distintos puntos que Soto aún no aclaró, como qué sucedió con el chip de su teléfono celular, que nunca fue encontrado y que resulta fundamental para saber si él habló con Paulina luego de su desaparición. Soto afirma que extravió el chip.
Mrad considera que Albaca se apresuró al otorgarle el rol de querellante a Soto, quien está representado por el abogado Eduardo Moreno. Incluso, se recuerda en la presentación que existieron, según él, episodios de violencia entre Soto y Paulina, que nunca fueron debidamente aclarados. "Esto fue ratificado el 3 de marzo por Virginia Mercado, y es relevante porque fue antes de que apareciera el cuerpo de Paulina", resalta en su texto el abogado.
La hija de la pareja tiene actualmente cinco años y vive con la madre y con las hermanas de Paulina. De todas formas, la situación aún no está resuelta legalmente, ya que Soto inició una demanda civil, para obtener la custodia de su hija.
Inocente
Al respecto, Moreno rechazó las acusaciones de Lebbos y de su abogado. Advirtió que su cliente ya no es considerado sospechoso en la causa y que por eso se le otorgó el rol de querellante, medida que contó con el apoyo de varios abogados penalistas.








