Quieren que se investigue aún más a Cruzado

El abogado de César Soto, novio de la joven asesinada, considera llamativas las coincidencias de los relatos.

23 Mayo 2006
Eduardo Moreno, el abogado de César Soto, novio de Paulina Lebbos, solicitó que se profundice la investigación en torno de los dichos del remisero Juan Pedro Cruzado, el único que hasta el momento afirmó haber sido quien conducía el remise que abordaron  Paulina y a Virginia Mercado el 26 de febrero, en la zona del Abasto.
Ayer Moreno dijo que le resultan “llamativas” las coincidencias entre el relato de Cruzado y el de Mercado. El remisero, las cuatro veces que declaró, indicó que una de las jóvenes que él llevó esa mañana se bajó en calle La Rioja al 400, donde vive Mercado, y que a la otra, que estaba vestida con pantalón jean -y no con pollera, como Paulina-, descendió en calle Cuba al 1.200, a cuatro cuadras de donde la estudiante iba, o sea Estados Unidos al 1.200, donde vive su novio. Cruzado maneja un Fiat Duna bordó similar al descripto por Mercado, vehículo que ya fue secuestrado dos veces y al que se le realizaron distintas pericias.
La hipótesis de que Cruzado tiene algo que ver con la desaparición de la estudiante es sostenida por los ex comisarios Alfredo Jiménez, Marcial Escobar y Luis Santana, quienes fueron contratados por el Gobierno para que colaboren con la investigación. Ellos piensan que si no fue Cruzado el que trasladó a las jóvenes, fue alguien de su entorno.  Los tres ex policías le pidieron al fiscal Carlos Albaca que detenga a Cruzado, ya que -sospechan- el remisero sabe algo más que lo que cuenta. Albaca dijo que no solicitaría su detención, a menos que se encuentren pruebas contra el chofer.
Jiménez, Escobar y Santana, en consecuencia, comenzaron a investigar a los allegados de Cruzado y hasta el momento habrían llegado a determinar que, antes de presentarse en el Departamento Informaciones (donde él dio la primera de las declaraciones, a dos semanas de la desaparición de la joven), Cruzado se habría contactado con un policía de esa dependencia para solicitar asesoramiento. Ahora están tratando de comprobar cuándo se produjo un choque denunciado por Cruzado en los últimos días de diciembre, ya que, según ellos, habría sido mucho después. Producto del accidente, el automóvil tiene los guardabarros delanteros y una de las puertas traseras pintadas con antióxido. Durante una reconstrucción de la que participó Mercado, el auto de Cruzado no fue reconocido por la amiga de Paulina, que tampoco identificó al chofer como la persona que las trasladó.