11 Mayo 2006 Seguir en 
El invierno que se avecina tendrá heladas de baja intensidad que se producirían a partir de la segunda quincena de julio y posiblemente también en agosto, es la síntesis del pronóstico que formuló a LA GACETA el meteorólogo Juan Minetti.
El dato sobre la presencia en Tucumán de temperaturas inferiores al cero grado centígrado es muy esperado por los agricultores, en especial por los azucareros, ya que de ese factor depende -en muchos casos- el resultado de la zafra.
"Estimo que habrá heladas a partir de la segunda quincena de julio y en agosto. No serían heladas intensas, así que calculo un impacto menor en la caña de azúcar", subrayó Minetti, director del Laboratorio Climatológico Sudamericano de la Fundación Caldenius.
Vaticinó, además, que el invierno no será tan crudo y que durante los próximos dos meses las temperaturas se ubicarán por encima de lo normal para la época. "Por las noches, las marcas se ubicarán en un rango de entre 13º y 16º centígrados, lo que es bueno, porque aumenta el nivel de sacarosa en las cañas. Más de 16º no es favorable, porque hace crecer el cultivo en un momento en que necesita maduración, y menos de 9º por la noche es nocivo", apuntó el especialista.
Minetti dejó en claro que no espera la aparición de heladas tempranas, que queman el brote guía de las cañas y echan a perder los cultivos y que obligan a acelerar la molienda. "Tampoco esperamos heladas tardías", subrayó el meteorólogo.
Sostuvo que las temperaturas otoñales serán ideales para la maduración de la caña y que habrá una marcada amplitud térmica (diferencia de temperaturas entre el día y la noche).
En el sector cañero, la posibilidad de que las heladas no sean tempranas genera expectativas de un buen desarrollo del cultivo. "Las heladas son positivas mientras no sean intensas, ni de larga duración, porque cortan el crecimiento y promueven la maduración de la caña, lo que es bueno en esta etapa", comentó el productor cañero y legislador por Fuerza Republicana Ramón Sierra Morales. Explicó que, con heladas tempranas, cuando comienzan los primeros calores en agosto las cañas se ahuecan y pierden contenido de azúcar.
Estado de los campos
Sierra Morales se mostró preocupado por el estado de los cañaverales que quedaron abatidos durante la tormenta del último sábado de abril. "El problema es que los campos están muy húmedos y en esos lotes no ingresa la luz del sol ni el aire como para que se sequen los suelos", recalcó. "A esa caña habrá que hacharla en forma temprana para despejar esos campos", concluyó el productor.
El dato sobre la presencia en Tucumán de temperaturas inferiores al cero grado centígrado es muy esperado por los agricultores, en especial por los azucareros, ya que de ese factor depende -en muchos casos- el resultado de la zafra.
"Estimo que habrá heladas a partir de la segunda quincena de julio y en agosto. No serían heladas intensas, así que calculo un impacto menor en la caña de azúcar", subrayó Minetti, director del Laboratorio Climatológico Sudamericano de la Fundación Caldenius.
Vaticinó, además, que el invierno no será tan crudo y que durante los próximos dos meses las temperaturas se ubicarán por encima de lo normal para la época. "Por las noches, las marcas se ubicarán en un rango de entre 13º y 16º centígrados, lo que es bueno, porque aumenta el nivel de sacarosa en las cañas. Más de 16º no es favorable, porque hace crecer el cultivo en un momento en que necesita maduración, y menos de 9º por la noche es nocivo", apuntó el especialista.
Minetti dejó en claro que no espera la aparición de heladas tempranas, que queman el brote guía de las cañas y echan a perder los cultivos y que obligan a acelerar la molienda. "Tampoco esperamos heladas tardías", subrayó el meteorólogo.
Sostuvo que las temperaturas otoñales serán ideales para la maduración de la caña y que habrá una marcada amplitud térmica (diferencia de temperaturas entre el día y la noche).
En el sector cañero, la posibilidad de que las heladas no sean tempranas genera expectativas de un buen desarrollo del cultivo. "Las heladas son positivas mientras no sean intensas, ni de larga duración, porque cortan el crecimiento y promueven la maduración de la caña, lo que es bueno en esta etapa", comentó el productor cañero y legislador por Fuerza Republicana Ramón Sierra Morales. Explicó que, con heladas tempranas, cuando comienzan los primeros calores en agosto las cañas se ahuecan y pierden contenido de azúcar.
Estado de los campos
Sierra Morales se mostró preocupado por el estado de los cañaverales que quedaron abatidos durante la tormenta del último sábado de abril. "El problema es que los campos están muy húmedos y en esos lotes no ingresa la luz del sol ni el aire como para que se sequen los suelos", recalcó. "A esa caña habrá que hacharla en forma temprana para despejar esos campos", concluyó el productor.







