07 Mayo 2006 Seguir en 
Aunque prefieren no hablar de desabastecimiento, en el Gobierno admiten que existe un faltante transitorio de materiales y de insumos para la construcción que demoran la ejecución de obras públicas, de entre 30 y 60 días, según las características del trabajo. Ese problema se evidencia, fundamentalmente, a la hora de buscar áridos y ladrillos y otros productos vinculados a la industria cerámica, dijo ayer a LA GACETA el secretario de Obras Públicas, Oscar Mirkin.
El funcionario aclaró que, si bien hay atrasos, no hay riesgo de que los trabajos públicos se paralicen definitivamente.
A raíz del boom de la construcción, muchas empresas del sector ya habían alertado sobre los problemas para abastecerse de materiales. Esta situación llevó al Gobierno a promulgar una ley (7.733) mediante la cual, se otorga, con carácter excepcional, una ampliación del plazo de obra original de entre 30 días corridos como mínimo y hasta un 25% del plazo de ejecución del contrato original como máximo. La norma se asienta como caso fortuito o de fuerza mayor contemplado por la Ley de Obras Públicas. Las empresas contratistas perjudicadas por la falta de materiales podrán adherirse voluntariamente a esta disposición, pero renunciando a iniciar reclamos, judiciales o administrativos, por gastos improductivos, daños y perjuicios y otras demandas indemnizatorias.
No obstante, la norma aclara que no se invalidan sanciones para aquellas constructoras que demoren obras por otro tipo de razones, puntualizó Mirkin. "Por eso analizaremos los pedidos, caso por caso", destacó.
El ministro de Economía, Jorge Jiménez, indicó a nuestro diario que la ley fue consensuada con el sector privado, para evitar que se paralicen las obras y para que no se generen gastos adicionales para el Estado.
Consultado por LA GACETA, el presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, Fernando Battig, indicó que la norma tiene un origen noble. "Las dificultades para conseguir materiales son evidentes en circunstancias especiales, como las que vive hoy el país, en la que la construcción aumenta con fuerza", puntualizó el empresario.
El origen
A fines de enero, distintas cámaras del sector habían advertido sobre la escasez de áridos y sobre un aumento exponencial de su valor, calculado en un 60%.
Las causas de este reajuste son varias, dicen funcionarios y empresarios. Por un lado, consideran que las canteras tuvieron inconvenientes para la explotación y extracción de áridos, debido a las fuertes lluvias que se registraron, algo que también es causal de demora en las obras públicas. Por el otro, sostienen que el faltante se debe a la elevada demanda de ripio y de arena fina para la construcción.
Crecimiento del 75%
En lo que va del año, la actividad de la construcción experimentó un incremento del 16% y, en los últimos tres años acumula un aumento del 75%, tanto por obras públicas como por iniciativa privada. Así lo afirmó el secretario de Obras Públicas, Oscar Mirkin. El funcionario precisó que la construcción se convirtió en uno de los motores de la reactivación de la economía. En Tucumán, actualmente, están trabajando alrededor de 100 empresas.
El funcionario aclaró que, si bien hay atrasos, no hay riesgo de que los trabajos públicos se paralicen definitivamente.
A raíz del boom de la construcción, muchas empresas del sector ya habían alertado sobre los problemas para abastecerse de materiales. Esta situación llevó al Gobierno a promulgar una ley (7.733) mediante la cual, se otorga, con carácter excepcional, una ampliación del plazo de obra original de entre 30 días corridos como mínimo y hasta un 25% del plazo de ejecución del contrato original como máximo. La norma se asienta como caso fortuito o de fuerza mayor contemplado por la Ley de Obras Públicas. Las empresas contratistas perjudicadas por la falta de materiales podrán adherirse voluntariamente a esta disposición, pero renunciando a iniciar reclamos, judiciales o administrativos, por gastos improductivos, daños y perjuicios y otras demandas indemnizatorias.
No obstante, la norma aclara que no se invalidan sanciones para aquellas constructoras que demoren obras por otro tipo de razones, puntualizó Mirkin. "Por eso analizaremos los pedidos, caso por caso", destacó.
El ministro de Economía, Jorge Jiménez, indicó a nuestro diario que la ley fue consensuada con el sector privado, para evitar que se paralicen las obras y para que no se generen gastos adicionales para el Estado.
Consultado por LA GACETA, el presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, Fernando Battig, indicó que la norma tiene un origen noble. "Las dificultades para conseguir materiales son evidentes en circunstancias especiales, como las que vive hoy el país, en la que la construcción aumenta con fuerza", puntualizó el empresario.
El origen
A fines de enero, distintas cámaras del sector habían advertido sobre la escasez de áridos y sobre un aumento exponencial de su valor, calculado en un 60%.
Las causas de este reajuste son varias, dicen funcionarios y empresarios. Por un lado, consideran que las canteras tuvieron inconvenientes para la explotación y extracción de áridos, debido a las fuertes lluvias que se registraron, algo que también es causal de demora en las obras públicas. Por el otro, sostienen que el faltante se debe a la elevada demanda de ripio y de arena fina para la construcción.
Crecimiento del 75%
En lo que va del año, la actividad de la construcción experimentó un incremento del 16% y, en los últimos tres años acumula un aumento del 75%, tanto por obras públicas como por iniciativa privada. Así lo afirmó el secretario de Obras Públicas, Oscar Mirkin. El funcionario precisó que la construcción se convirtió en uno de los motores de la reactivación de la economía. En Tucumán, actualmente, están trabajando alrededor de 100 empresas.







