27 Abril 2006 Seguir en 
El inicio de clases marcó un incremento en el costo de vida en Tucumán. De acuerdo con informes oficiales, en marzo la inflación registró un aumento del 0,8% respecto de febrero pasado. En el primer trimestre, el costo de vida ya acumuló un aumento del 2,59%, por debajo del promedio nacional. (Ver infograma)
El aumento del Indice de Precios al Consumidor (IPC) se fundamentó en los reajustes en las cuotas de los colegios, especialmente de educación primaria. Esto, según se estima en el Gobierno, responde al impacto que tuvo la suba salarial otorgada a fines del año pasado a un sector de la docencia. También por la demanda de indumentaria colegial (guardapolvos o joggings) y por el cambio de temporada, reconoció ayer a LA GACETA el director de Estadística, Juan Carlos Abril.
En cuanto a los alimentos, hubo algunos productos puntuales que evidenciaron incrementos estacionales en sus precios, como fue el caso del tomate redondo y de algunas frutas de estación.
Las cifras oficiales, sin embargo, no muestran variaciones en la carne, uno de los elementos fundamentales de la canasta alimentaria familiar. “La carne no subió ni bajó de precio en marzo; por esa razón el costo de vida se mantuvo por debajo de un dígito”, indicó Abril.
El titular de Estadística puntualizó que, en Tucumán, se evidencia un cambio de conductas de consumo de la población. “La gente es más cuidadosa al momento de comprar y cuando observa que un producto está caro, prescinde de él”, señaló.
Esta situación contribuyó, según el funcionario, a bajar las expectativas inflacionarias -características de 2005- que hacen prever que la inflación anual de 2006 en Tucumán rondará entre el 10% y el 10,5%.
Las canastas
La suba de la inflación llevó a que una familia tipo (un matrimonio con dos hijos) necesitara de $ 742,68 en marzo para no caer por debajo de la línea de pobreza. En efecto, la Canasta Básica Total (incluye alimentos y gastos en educación, salud y transporte, entre otros) se incrementó en casi $ 66,50 si se la compara con el valor existente en marzo del año pasado.
A su vez, la canasta básica alimentaria -la que mide el límite de la indigencia- fue calculada en $ 351,98 para el mes pasado.
Desde el año pasado, la Dirección de Estadística de la provincia incorporó a sus mediciones otra canasta: los artículos y servicios que la gente desea consumir en el mes, que daría una aproximación del consumo de la clase media. Según Abril, una familia requirió en marzo $ 919,79 para vivir sin contratiempos económicos.
El aumento del Indice de Precios al Consumidor (IPC) se fundamentó en los reajustes en las cuotas de los colegios, especialmente de educación primaria. Esto, según se estima en el Gobierno, responde al impacto que tuvo la suba salarial otorgada a fines del año pasado a un sector de la docencia. También por la demanda de indumentaria colegial (guardapolvos o joggings) y por el cambio de temporada, reconoció ayer a LA GACETA el director de Estadística, Juan Carlos Abril.
En cuanto a los alimentos, hubo algunos productos puntuales que evidenciaron incrementos estacionales en sus precios, como fue el caso del tomate redondo y de algunas frutas de estación.
Las cifras oficiales, sin embargo, no muestran variaciones en la carne, uno de los elementos fundamentales de la canasta alimentaria familiar. “La carne no subió ni bajó de precio en marzo; por esa razón el costo de vida se mantuvo por debajo de un dígito”, indicó Abril.
El titular de Estadística puntualizó que, en Tucumán, se evidencia un cambio de conductas de consumo de la población. “La gente es más cuidadosa al momento de comprar y cuando observa que un producto está caro, prescinde de él”, señaló.
Esta situación contribuyó, según el funcionario, a bajar las expectativas inflacionarias -características de 2005- que hacen prever que la inflación anual de 2006 en Tucumán rondará entre el 10% y el 10,5%.
Las canastas
La suba de la inflación llevó a que una familia tipo (un matrimonio con dos hijos) necesitara de $ 742,68 en marzo para no caer por debajo de la línea de pobreza. En efecto, la Canasta Básica Total (incluye alimentos y gastos en educación, salud y transporte, entre otros) se incrementó en casi $ 66,50 si se la compara con el valor existente en marzo del año pasado.
A su vez, la canasta básica alimentaria -la que mide el límite de la indigencia- fue calculada en $ 351,98 para el mes pasado.
Desde el año pasado, la Dirección de Estadística de la provincia incorporó a sus mediciones otra canasta: los artículos y servicios que la gente desea consumir en el mes, que daría una aproximación del consumo de la clase media. Según Abril, una familia requirió en marzo $ 919,79 para vivir sin contratiempos económicos.
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