26 Abril 2006 Seguir en 
Pese a ser el motor de crecimiento de la economía argentina, las pequeñas y medianas empresas (PyME) “hoy sienten que están desfinanciadas, porque no se difunden, de una manera correcta, las herramientas de crédito existentes en el mercado”. La opinión es del director ejecutivo de la Fundación Instituto de Apoyo a las PyME (Ideapyme), Alejandro Maglione, quien participó ayer en Tucumán del preencuentro con vistas a la Tercera Reunión Nacional “Promover las PyME”, que se realizará en Buenos Aires.
La reunión fue organizada por la Fundación del Tucumán y por la UNSTA y se realizó, a sala llena, en el auditorio de esa casa de altos estudios.
Maglione expresó que los temores de las PyME se asientan en las prioridades que asigna el Gobierno a sus planes de acciones. “No digo que haya una conspiración o mala fe de los funcionarios, pero si observamos cómo se distribuyen los fondos, tenemos que la Secretaría de las PyME cuenta con un presupuesto de U$S 2 millones anuales, mientras que en Brasil se destina U$S 500 millones en promoción al sector”, indicó Maglione.
Según el experto, otro problema que se les presenta a las PyME es la falta de regímenes fiscales. “La tendencia mundial es que las PyME tengan, al menos, tres años de gracia, lapso durante el cual no se les cobra nada. Pero en la Argentina las PyME carecen de incentivos”, dijo. De esta manera, Maglione aludió a las preguntas que le hicieron algunos colegas en oportunidad de asistir a un congreso internacional sobre la situación de las PyME, que se efectuó en Oklahoma (Estados Unidos).
La reunión fue organizada por la Fundación del Tucumán y por la UNSTA y se realizó, a sala llena, en el auditorio de esa casa de altos estudios.
Maglione expresó que los temores de las PyME se asientan en las prioridades que asigna el Gobierno a sus planes de acciones. “No digo que haya una conspiración o mala fe de los funcionarios, pero si observamos cómo se distribuyen los fondos, tenemos que la Secretaría de las PyME cuenta con un presupuesto de U$S 2 millones anuales, mientras que en Brasil se destina U$S 500 millones en promoción al sector”, indicó Maglione.
Según el experto, otro problema que se les presenta a las PyME es la falta de regímenes fiscales. “La tendencia mundial es que las PyME tengan, al menos, tres años de gracia, lapso durante el cual no se les cobra nada. Pero en la Argentina las PyME carecen de incentivos”, dijo. De esta manera, Maglione aludió a las preguntas que le hicieron algunos colegas en oportunidad de asistir a un congreso internacional sobre la situación de las PyME, que se efectuó en Oklahoma (Estados Unidos).







