24 Abril 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El economista de FIEL Abel Viglione sostuvo que la política del gobierno de “atacar la demanda, alentándola, no cierra” de cara a las perspectivas futuras que ofrece la economía argentina, principalmente en materia inflacionaria. En tanto, Aldo Abram, de la consultora Exante, estimó conveniente que para sostener el tipo de cambio se emita deuda pública y no se opte por la emisión de papel moneda que la gente no demanda.
Abram opinó además que los acuerdos de salarios no tienen impacto sobre lo que es la inflación “en tanto y en cuanto no se meta el Gobierno”, tal como lo hizo en 2005 al conceder por decreto aumentos en los haberes del sector privado.
El gasto
Asimismo, Viglione consignó que en el ámbito gubernamental están desbandados con el gasto y expresó que, a medida que aumenta la economía, hay que incrementar los subsidios si no se mueven los precios y, por ende, se erosiona el superávit fiscal. “Este -dijo- es uno más de los problemas microeconómicos que entran dentro de una sumatoria”.
“La estrategia gubernamental ha sido no frenar la expansión de la política fiscal y de ingresos, no subir la tasa de interés y que las empresas produzcan más sin aumentar los precios. Sin embargo, nadie piensa que estamos produciendo a capacidad máxima y que se necesitan inversiones”, expresó Viglione.
“Es una política que extraña, ya que es la única estrategia que ataca los excesos de demanda, alentando la demanda”, dijo el economista de FIEL. (DyN)
Abram opinó además que los acuerdos de salarios no tienen impacto sobre lo que es la inflación “en tanto y en cuanto no se meta el Gobierno”, tal como lo hizo en 2005 al conceder por decreto aumentos en los haberes del sector privado.
El gasto
Asimismo, Viglione consignó que en el ámbito gubernamental están desbandados con el gasto y expresó que, a medida que aumenta la economía, hay que incrementar los subsidios si no se mueven los precios y, por ende, se erosiona el superávit fiscal. “Este -dijo- es uno más de los problemas microeconómicos que entran dentro de una sumatoria”.
“La estrategia gubernamental ha sido no frenar la expansión de la política fiscal y de ingresos, no subir la tasa de interés y que las empresas produzcan más sin aumentar los precios. Sin embargo, nadie piensa que estamos produciendo a capacidad máxima y que se necesitan inversiones”, expresó Viglione.
“Es una política que extraña, ya que es la única estrategia que ataca los excesos de demanda, alentando la demanda”, dijo el economista de FIEL. (DyN)







