22 Abril 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los hogares más pobres de la Argentina deben destinar el 46,6% de sus ingresos a cubrir el gasto de alimentos y bebidas, mientras que para los más ricos representa apenas la mitad, un 23,2%, según datos relevados por el Indec para diciembre último.
Los más pobres tuvieron un aumento en esos gastos del 15,3% durante el año pasado, en comparación con el 2004, es decir 3 puntos porcentuales más que la inflación acumulada durante el año anterior, del 12,3%.
Para el sector más rico de la población, el gasto en alimentos y bebidas durante el año anterior creció 16,3%, es decir 4 puntos porcentuales más que la inflación registrada el año pasado.
Los datos surgen del indicador de Variaciones de Precios según la Estructura de Consumo, que dio a conocer ayer el Indec.
El primer decil más pobre de la población tenía en diciembre último ingresos de entre $ 10 y $ 600 mensuales, mientras que el cuarto decil, que representa al más rico, tenía ingresos de entre $ 2.100 y $ 108.000. De esta manera, el porcentaje del gasto en alimentos y bebidas respecto de los ingresos implica también una diferencia en cantidad y calidad del gasto. El sector más pobre destinó en diciembre pasado otro 11,04% del ingreso a gastos de viviendas y servicios básicos, con lo que el primer decil debía destinar casi el 60% de los ingresos a sus necesidades principales.(NA)
Los más pobres tuvieron un aumento en esos gastos del 15,3% durante el año pasado, en comparación con el 2004, es decir 3 puntos porcentuales más que la inflación acumulada durante el año anterior, del 12,3%.
Para el sector más rico de la población, el gasto en alimentos y bebidas durante el año anterior creció 16,3%, es decir 4 puntos porcentuales más que la inflación registrada el año pasado.
Los datos surgen del indicador de Variaciones de Precios según la Estructura de Consumo, que dio a conocer ayer el Indec.
El primer decil más pobre de la población tenía en diciembre último ingresos de entre $ 10 y $ 600 mensuales, mientras que el cuarto decil, que representa al más rico, tenía ingresos de entre $ 2.100 y $ 108.000. De esta manera, el porcentaje del gasto en alimentos y bebidas respecto de los ingresos implica también una diferencia en cantidad y calidad del gasto. El sector más pobre destinó en diciembre pasado otro 11,04% del ingreso a gastos de viviendas y servicios básicos, con lo que el primer decil debía destinar casi el 60% de los ingresos a sus necesidades principales.(NA)







