Se fue un ícono del radioteatro

Alfonso Gómez Delcey murió ayer. Recordado por su inolvidable interpretación en "El conventillo de la Paloma", vivió la época de oro del radioteatro como protagonista de resonantes éxitos.

AMIGOS Y COLEGAS. Alfonso y Nelson González eran inseparables.(LA GACETA)
AMIGOS Y COLEGAS. Alfonso y Nelson González eran inseparables.(LA GACETA)
21 Abril 2006
En la época de oro del radioteatro tucumano, protagonizó éxitos como "El apache argentino" o "Santos Vega no ha muerto". Cuando las novelas dejaron de animar las siestas, resurgió como actor del Teatro Estable de la Provincia para componer un inolvidable "Tano" en "El conventillo de la Paloma", una pieza que no se podía bajar de cartel porque el público seguía llenando las salas. Y siguió trabajando en numerosas puestas en escena en el teatro oficial y en grupos independientes hasta su retiro.
Alfonso Gómez Delcey murió ayer y dejó, con su partida, un vacío entre sus colegas actores y entre el numeroso público que lo aplaudió y lo recuerda por sus trabajos sobre el escenario. Había llegado a Tucumán desde su Santa Fe natal cuando tenía poco más de 20 años. En 1955 comenzó a trabajar en radio, en dos novelas que él mismo admitía que no habían sido pensadas para hacer giras, "El valle de la vidala" y "Virgencita de plata". Las giras eran esenciales en aquella época del radioteatro, porque eran la oportunidad que el público tenía de ponerse en contacto con los actores que diariamente escuchaba a través de la radio.
En 1956 Gómez Delcey ya estaba trabajando en varias producciones que comenzaron a lograr que su nombre se hiciera famoso; era la época en la que los "recreos" o los clubes en los que se presentaban las compañías en gira, se abarrotaban de público y los actores eran tratados como verdaderos ídolos. La industria azucarera estaba en su apogeo, y la época de la zafra era el momento propicio para visitar las distintas localidades -incluso en las provincias vecinas- en las que el anuncio de una función teatral se convertía en un acontecimiento notable.
Gómez Delcey estaba encasillado en los papeles de villano.
El mismo reconocía que, a partir de su relación con Mario Vanadía -otro gran nombre del teatro tucumano- su carrera dio un vuelco; junto a Ricardo Jordán produjo e interpretó "Juan de la calle" y "El apache argentino", que se convirtieron en éxitos resonantes y dieron otra dimensión a su trayectoria.
En 1976 el radioteatro prácticamente desapareció y las compañías se disgregaron. En 1979, Alfonso Gómez Delcey fue citado por el Teatro Estable para protagonizar "El conventillo de la Paloma", de Alberto Vaccarezza, bajo la dirección de Carlos Olivera. A ese enorme éxito le siguieron títulos como "He visto a Dios", "Cyrano de Bergerac" o "Las brujas de Salem", entre muchos otros. En todos ellos, Gómez Delcey tuvo la oportunidad de demostrar todo el talento y el profesionalismo que fueron su sello en más de cuatro décadas de actividad artística.

Recuerdo de amigos
UN TANO DE LEY.- "Lo dirigí hace seis años en la obra ?Al que nace barrigón es al ñudo que lo fajen?. Siempre fue un buen compañero y un hombre con mucho carisma. Antes de ser actor fue representante de artistas, hasta que comenzó a actuar de a poco, junto con Ricardo Jordán. Más tarde fue contratado por la provincia para integrar el Elenco Estable. Se destacó mucho interpretando a personajes de origen italiano, como el inolvidable "Tano" de ?El conventillo de la Paloma?. Era un especialista hablando el cocoliche, nadie lo podía superar en ese arte. Por eso creo que dejó una huella que no se puede borrar ". (Carlos Kanán, actor y director)
UN MAESTRO.- "Con Alfonso se fue una forma de hacer teatro. El era un maestro, un referente del sainete, algo que las nuevas generaciones no tienen. Yo lo dirigí en la obra ?Sábado, domingo y lunes?, que fue la última que hizo con el Elenco Estable. Era un tipo encantador, muy adorable y profesional. Los jóvenes actores aprendían mucho de él y hasta imitaban muchas de sus técnicas". (Pablo Parolo, actor y director)

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