18 Abril 2006 Seguir en 
“Rojos, globos rojos”, la obra de Eduardo Pavlovsky, subirá a escena el viernes, a las 22, en el Museo Folclórico de la provincia (24 de Setiembre 565).
La obra, producida por la Fundación Teatro Universitario, en coproducción con la Secretaría de Cultura de la provincia, contará con la actuación de Ricardo Salim, en el rol de un viejo actor en decadencia, y de Verónica Andrade y de Romina Muñoz, como dos bailarinas tailandesas que presentan un número de varieté.
La obra fue estrenada en el teatro Babilonia, de Buenos Aires, en agosto de 1994, con la actuación protagónica del mismo Pavlovsky.
Estuvo dos años en cartel y mereció el Premio Prensario 1994, entre otros tantos.
“La intención ha sido aprovechar un espacio no convencional, como lo es el museo folclórico, para representar una historia magnífica e íntima sobre la dignidad, el futuro y la pasión”, señaló el director de la puesta, Rafael Nofal.
Para la puesta se montó una carpa en el último patio del museo, que albergará a los espectadores.
“Queremos que esto perdure para otras obras; que sea algo estable, para que el museo pueda convertirse en un lugar de convocatoria teatral”, agregó Nofal.
La obra, producida por la Fundación Teatro Universitario, en coproducción con la Secretaría de Cultura de la provincia, contará con la actuación de Ricardo Salim, en el rol de un viejo actor en decadencia, y de Verónica Andrade y de Romina Muñoz, como dos bailarinas tailandesas que presentan un número de varieté.
La obra fue estrenada en el teatro Babilonia, de Buenos Aires, en agosto de 1994, con la actuación protagónica del mismo Pavlovsky.
Estuvo dos años en cartel y mereció el Premio Prensario 1994, entre otros tantos.
“La intención ha sido aprovechar un espacio no convencional, como lo es el museo folclórico, para representar una historia magnífica e íntima sobre la dignidad, el futuro y la pasión”, señaló el director de la puesta, Rafael Nofal.
Para la puesta se montó una carpa en el último patio del museo, que albergará a los espectadores.
“Queremos que esto perdure para otras obras; que sea algo estable, para que el museo pueda convertirse en un lugar de convocatoria teatral”, agregó Nofal.







