Calamaro, el gran triunfador

La ceremonia fue televisada parcialmente, porque los grupos tropicales fueron excluidos. La noche tuvo momentos emocionantes, cuando, por ejemplo, cantó Mercedes Sosa con Charly García. No faltaron los homenajes.

LEON GIECO. El cantautor recibió dos estatuillas por “El ángel de la bicicleta”.
LEON GIECO. El cantautor recibió dos estatuillas por “El ángel de la bicicleta”.
07 Abril 2006
Buenos Aires.- Andrés Calamaro obtuvo el Carlos Gardel de Oro y tres galardones más, en la octava entrega de estos premios de la industria discográfica, en una ceremonia apagada y desorganizada. De la mano de su disco "El Regreso", que tiene un valor musical, aunque el más importante es el extramusical, porque implicó al regreso a los estudios y a los escenarios de uno de los más grandes compositores de rock locales, Calamaro hegemonizó una noche despareja.
Calamaro consiguió, además del Gardel de Oro, el premio al mejor álbum artista masculino de rock; el galardón a la mejor interpretación del año por "Tuyo siempre" y al mejor diseño de portada, junto a la gente de la revista "Zona de Obras".
La producción "El Café de los maestros", en la que Gustavo Santaolalla reunió a glorias del tango, consiguió los premios "A la producción del año y a mejor álbum grupo u orquesta de tango". León Gieco también ganó dos Gardel; uno por la canción del año, por "El ángel de la bicicleta", y otro por el video de esa interpretación, dedicada a su director, el videasta Santiago Pueyrredón, fallecido hace poco.
La ceremonia tuvo momentos altos, como la presencia de Mercedes Sosa interpretando la "Zamba de Argamonte", del "Cuchi" Leguizamón, y luego junto a Charly García, cantando "Hablando a tu corazón".
Previamente, Sosa se ganó la primera ovación de la noche cuando recibió el Gardel a mejor artista femenina de folclore por su disco "Corazón libre".
Sobre el escenario y con apenas un hilo de voz y casi llorando, "La Negra" dijo que amaba a sus colegas, y agregó: "uno no canta para recibir un premio; canta porque ama cantar".
El rock no olvidó al bajista de Catupecu Machu, Gabriel Ruiz Díaz, quien se encuentra en grave estado por un accidente sufrido, y Calamaro elevó un ruego por su salud.
Además, "El Salmón" recordó a las figuras de Pappo, Miguel Abuelo y su compañero de correrías en Los Rodríguez, Julián Infante, todos fallecidos.
La ceremonia fue conducida por Hilda Lizarazu y Manuel Wirtz, y sufrió innumerables interrupciones, ya que fue grabada para ser emitida por Telefé esta noche a las 22, al punto tal que podría hablarse de dos actos.
En la primera parte se entregaron los premios a los grupos de bailanta, cuarteteros, folclore y algunos pop, y la ceremonia para la televisión empezó con la entrega de los galardones a los rockeros. Pero fueron los músicos tropicales quienes le pusieron la cuota de color a la noche, ya que ellos les dan una importancia muy grande a estos premios. Vestidos con sus mejores colores, los músicos tropicales ven estos premios como la oportunidad de emerger del anonimato y de poder estar con aquellos artistas a quienes admiran.
A pesar de esto, la cumbia y el cuarteto siguen siendo tomados como la música de los sectores sociales más bajos, una expresión de la marginalidad social del país. Y fue Gieco quien los reivindicó cuando cantó con los integrantes del grupo Los Pibes Chorros.

Ley del músico, cuestionan su reglamentación
El compositor y cantante Andrés Calamaro hizo un llamado a sus colegas a oponerse a la llamada "Ley del Músico", recientemente reglamentada. Durante la ceremonia de entrega de los premios Carlos Gardel, Calamaro recibió cuatro estatuillas y pronunció otros tantos discursos, dos de ellos dedicados preferentemente a "alertar" sobre esta nueva disposición. "Ojo con la nueva ley; no a la ley 14.597; no estoy de acuerdo; hay que revisar ese tema", dijo el artista, ante aproximadamente 200 colegas y numeroso público que colmó el teatro.
Según Calamaro, la nueva ley dispone, entre otras cosas, que un Consejo definirá quiénes son profesionales y quiénes no, y se quejó de que ninguno de los artistas que conoce fueron consultados.
La ley 14.597 establece el estatuto profesional de los músicos y plantea una serie de modificaciones en el escenario y en el desarrollo de la actividad musical. Se trata de una reglamentación de la actividad de los músicos, que homologa cualquier otra actividad profesional, instituyendo una matriculación obligatoria a través de un examen de idoneidad profesional, a lo que Calamaro se opone.(TELAM)

Tamaño texto
Comentarios