Baillo fue ratificado y Lebbos renunció

"No hay interés en que la seguridad mejore". El gobernador Alperovich respaldó la gestión de su ministro, en medio de las críticas a la investigación del crimen de la estudiante. La búsqueda del asesino.

16 Marzo 2006
Dos funcionarios del gobierno de José Alperovich terminaron ayer su día en forma muy disímil. Pablo Baillo seguirá al frente del ministerio de Seguridad Ciudadana de la provincia, luego de ser ratificado por el gobernador. Ante esto, el subsecretario de la Juventud, Alberto Lebbos, padre de la joven asesinada, presentó su renuncia.
El martes, Lebbos había exigido la renuncia de Baillo, por lo que ayer a la mañana, en Casa de Gobierno, circularon rumores de que el funcionario había decidido dejar el cargo. Lebbos responsabilizó al ministro de Seguridad por lo que le sucedió a su hija y lo calificó de inepto. Pero Alperovich no atendió el reclamo. "Confío totalmente en el ministro de Seguridad y apoyo tanto a él como a su gabinete", aseguró el gobernador, aunque dijo comprender la reacción de Lebbos. "Junto con el ministro, vamos a trabajar fuerte en este tema para que nunca más pase lo que pasó en nuestra provincia", agregó. Cuando Lebbos se enteró, redactó su renuncia. "Yo no puedo estar en el mismo Gobierno que Baillo, ya que sería una afrenta a la memoria de mi hija. Está visto que no hay interés en que la seguridad mejore en Tucumán", advirtió el ahora ex funcionario. Según trascendió, Lebbos pedirá el juicio político para Baillo en la Legislatura, además de iniciar en Tribunales una querella en su contra. "Quiero caminar con la frente en alto y ningún cargo en el Gobierno es más importante que encontrar al asesino", afirmó Lebbos.
Ayer, durante una misa, a otra de las hijas de Lebbos le robaron la cartera. "Es increíble lo que está sucediendo", dijo el ex subsecretario.
El cuerpo de Paulina fue encontrado el sábado en un zanjón de Tapia, luego de haber estado desaparecida durante 14 días. Por el hecho, hay un solo sospechoso: el remisero que la trasladó en la madrugada del 26 de febrero desde la zona del ex Abasto. Ayer, la Justicia ordenó que se realice un peritaje en cabellos.